#WolvesLiverpool || EL PEOR PARTIDO DEL LÍDER CON EL RESULTADO DE SIEMPRE

Wolverhampton y Liverpool se enfrentaban en el Molineaux cerrando así la jornada número 24 de Premier League, en un partido pobre del Liverpool pero en el que consiguió llevarse los tres puntos ante unos Wolves que merecieron más.

Tanto Nuno como Klopp saldrían con sus onces habituales con sus 3-5-2 y 4-3-3 característicos respectivamente.

El partido comenzaría con un Liverpool tocando en campo rival, buscando las llegadas por bandas en los espacios entre centrales y carrileros. Los Wolves por su parte buscaban el area rival con pocos toques y e incidiendo también en el juego por bandas. Fruto de ello llegaría una falta en el minuto 4 para los locales que se pasearía por el area sin encontrar rematador.

Escasos minutos después, el Liverpool dispondría de una falta en la frontal del área, después de una rápida transición entre Oxlade, Firmino y Salah. La falta la lanzaría Arnold, que se marcharía a córner después de rebotar en la barrera y llegaría el primer gol. El córner botado por Arnold desde el costado derecho, encontraría rematador en Henderson, que con un remate poco ortodoxo conseguiría batir a Rui Patricio estrenando así el luminoso cuando llevábamos apenas seis minutos de partido.

Celebración del gol de Henderson

Los Wolves buscarían una respuesta rapida, y en el minuto 10 a través de una acción de estrategia, Doherty remaría solo frente a Alisson pero su remate se marcharía desviado. A partir de aquí los minutos transcurrían sin grandes ocasiones de peligro, con un Liverpool que buscaba calmar el partido y con los Wolves sin balón en su mayoría pero causando peligro cada vez que conseguia conectar con Adama Traoré, buscando centros laterales que causarían estragos en la defensa red. A pesar de que era el Liverpool quien tenía el juego de posesión, las acciones de peligro vendrían de balones a la espalda de la defensa con Salah como principal arma ofensiva. Llegaríamos al minuto 25 con apenas casi ocasiones de peligro, pero con un juego cercano al área rival, por lo que la sensación de peligro era constante.

Llegaríamos al minuto 30 y llegaría la mala noticia para el Liverpool. Mané pediría el cambio tras sentir molestias y Klopp daría entrada Minamino, dando asi los primeros minutos en Premier al reciente fichaje red. Además del cambio, Klopp variaría de sistema, colocando un 4-2-3-1 con Minamino y Oxlade por bandas, Firmino de media punta y Salah como el hombre más adelantado. El conjunto red no conseguía generar peligro a la defensa de los Wolves, que se sentía cómoda en su defensa en estático, y que lanzaba rápidos contragolpes que, a diferencia de los ataques reds, si conseguían finalizar jugada.

Ya en el tiempo de descuento, tras una buena acción individual de Salah, el egipcio dispararía después de regatearse en velocidad a tres defensores rivales, pero su disparo se vería desviado por la zaga de los Wolves, facilitando la intervención de Rui Patricio. Con esta jugada llegaríamos al descanso.

Mucho que cambiar por parte del Jürgen Klopp, y esque su equipo pese a ir por delante en el marcador no conseguía imponer su juego de ataque continuo, además del peligro que le causaban en las transiciones defensa-ataque de los Wolves, con Raul Jiménez y Adama Traoré como principales amenazas.

Por su parte, los de Nuno llegaban al vestuario con la sensación de estar en el partido, y que en cualquier acción podían empatar el partido.

La segunda parte arrancaría sin cambios respecto a los 22 jugadores que se marcharon al descanso, pero con el Liverpool disponiendo de sólo dos cambios tras la lesión de Mané y la entrada de Minamino.

Los primeros cinco minutos tras la reanudación serían un completo ida y vuelta, y en una de esas acciones llegaría el empate por parte del equipo local. Adama Traoré haría valer su velocidad para avanzar por la banda y poner un centro milimétrico a la cabeza de Raul Jiménez, que pondría la testa para acabar con la racha red sin encajar gol. Los Wolves seguirían volcados en ataque, dominando a un Liverpool que no conseguía generar peligro alguno.

Fue en el 60 cuando a través de una acción a balón parado tras un rechaze de un disparo de Minamino, le caería el balón a Firmino que inexplicablemente con más de media portero hacia golpearía a las manos de Rui Patricio. Este hecho no significaría nada en el devenir del partido, donde seguían siendo los Wolves quienes incomodaban al líder, cuando nos venia acostumbrando a ser al revés.

El partido llegaría al minuto 70 y Klopp daría entrada a Fabinho por Oxlade buscando soluciones. El Liverpool comenzaría a mantener la posesión, pero sin acercase al área rival, mientras que los Wolves conseguían robar en zona de salida de balón red y causando así estragos. Los Wolves se lo creerían y muestra de ello sería el primer cambio que haría Nuno en el minuto 77, dando entrada a Diogo Jota por Pedro Neto.

Celebración del gol de Raul Jimenez

En el minuto 81, Firmino se plantaria solo contra Rui Patricio, y sería el portero portugues quien ganase el duelo, sacando un pie magistral. En el minuto 85, los reds demostrarían porque siguen invictos, y tras en una buena acción individual de Salah, Henderson filtraría un excelente pase para Firmino que ,ahora si, conseguiría batir a Rui Patricio.

Los banquillos de ambos equipos comenzarían a hechar humo, con dos sustituciones seguidas unas por parte de cada equipo. Klopp daria entrada a Origi por Salah, cambio que tenía previsto anterior al gol, y Nuno daria entrada a Gibbs-White por Moutinho.

El partido se volvería un correcalle, y ya en el descuento tras un buen centro de Traoré, Diogo Jota mandaría el balón por arriba de la portería de manera casi inexplicable, en lo que sería la última ocasión destacable de un partido, en el que los reds no jugaron su mejor partido, pero en el que sacaron los tres puntos.

Celebración de Firmino tras el 2-1 definitivo

Probablemente el peor partido del Liverpool en lo que llevamos de Premier, que pese a sumarse que un gran juego desplegado por los muchachos de Nuno, no se evitó que el Liverpool dejase de sumar de tres en tres, en un encuentro donde parecia que se cortaría la racha red.

Con esta victoria el Liverpool continúa a 16 puntos del Manchester City, teniendo aún un partido por disputar frente al West Ham, y alargando así su racha de victorias en Premier. La noticia mala para los reds aparte del juego deplegado fue la lesión de Sadio Mané, que aunque parece no ser gran cosa, habrá que esperar a que el equipo médico del Liverpool le haga las pruebas necesarias.

Por su parte, los Wolves continúan sextos empatados a puntos con el United, y desaprovechando la posibilidad de colocarse quintos a tres puntos de Champions League. En un partido en el que merecieron más, los Wolves no consiguieron finalizar en gol las claras oportunidades que tuvieron, como si hizo en el Liverpool con sus escasas ocasiones de gol.

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