#TottenhamLiverpool || THE NORMAL ONE PUEDE CON THE SPECIAL ONE

La tarde del sábado finalizaba con el encuentro entre Tottenham y Liverpool, que nos dejaría un bonito duelo de banquillos entre Mourinho y Klopp, The Special One y The Normal One respectivamente.

Mourinho sería el encargado de dar la primera sorpresa, alineando una defensa con tres centrales, dando entrada al debutante Tanganga, y colocando en punta a Son ante la lesión de Harry Kane. Por su parte, Klopp luciría su once de gala, con el único cambio de Oxlade por el lesionado Milner.

Saludo entre Klopp y Mourinho

El encuentro arrancaría altísimo de revoluciones, gozando de una doble ocasión el Liverpool cuando apenas llevábamos dos minutos de partido, con un buen disparo de Firmino que sacaría en la línea Tanganga y un posterior remate al palo de Oxlade. Los Spurs reaccionarían al momento con un buen latigazo de Lucas Moura, que se marcharía ligeramente desviado. El partido continuaría con diferentes acciones de peligro por parte de ambos equipos.

Ante tal ritmo frenético de partido, el conjunto red buscaría llevar el control del juego mediante la posesión del balón, con un Tottenham que esperaba atrás buscando armar contragolpes. Ante este hecho, el partido entraría en un periodo de pocas acciones destacables, fruto del respeto entre ambos equipos a cometer cualquier error que se podría pagar caro.

Las largas posesiones del Liverpool no generaban gran peligro a la defensa de del Tottenham, el cual cuando robaba el balón buscaba siempre la velocidad de Son y Lucas Moura, pero encontrándose también con una buena presión tras perdida de los muchachos de Klopp, que en la mayoría de los casos le impedía hacer progresar en su ataque.

El conjunto red volvería a tener otra buena ocasión para estrenar el marcador, tras un tremendo testarazo de Van Dijk, pero este le saldría centrado facilitando la intervención de Gazzaniga. Con esta acción llegaríamos a la media hora de partido, donde pese a tener el control del balón el Liverpool, no conseguía generar excesivo peligro mediante su juego de posesión, mientras que los Spurs se encontraban cómodos atrás.

A partir de aquí las oleadas de ataques reds comenzarían a llegar sin pausa, merodeando siempre el área rival, pero en muchas ocasiones sin finalizar la jugada, o haciéndolo de una manera un tanto precipitada. Fue entonces cuando tras un saque de banda, el balón le caería después de una serie de rechaces a Salah en el punto de penalti, que le cedería el balón a Firmino para que con un buen movimiento consiguiese librarse de su marca, y con un tiro cruzado adelantase a los reds en el marcador. Esta acción se revisaría en el VAR, tras un posible toque previo con la mano de Henderson, pero finalmente se concedería el gol.

Firmino pone el 1-0 en el marcador

Con el marcador favorable, las oleadas reds de los últimos minutos cesarían, volviendo a un juego de posesión sin arriesgar lo más mínimo, con un Tottenham replegado atrás que apenas presionaba, mientras que el Liverpool si ejercía una presión alta, y gracias a ella, Salah conseguiría llegar a área rival, pero su disparo se marchó desviado por un lateral. Con estos ingredientes, el partido llegaría al descanso con tímidos acercamientos por parte de ambos equipos a las áreas rivales.

En el periodo de entretiempo Mourinho debería cambiar el planteamiento inicial para causar algo de peligro en el área del Liverpool, hecho casi inexistente en los primeros 45 minutos. Por su parte, a Klopp le bastaba con mantener la posesión del balón tal y como lo estaba haciendo, y en caso de que los Spurs decidieran volcarse más en ataque, replegarse atrás y desplegar el potente juego de contragolpe que posee con la velocidad de sus tres atacantes. Ninguno de los dos entrenadores decidiría realizar ningún cambio en el descanso, por lo que la segunda mitad arrancaría con los mismos 22 jugadores que al comienzo del partido.

La segunda parte comenzaría con un Tottenham más lanzado en ataque y con varias intentonas en la reanudación, pero sin causarle el suficiente peligro al Liverpool, que merodearía el área rival tras un buen contraataque, finalizando la jugada con un disparo de Arnold bastante desviado. La presión red le complicaba los intentos de salida de balón al Tottenham, con lo que el Liverpool volvía a llevar la batuta del partido.

Pasaban los minutos y el Liverpool mantenía la posesión sin apuros, tocando en campo propio con bastante facilidad, generando peligro cuando aparecían los espacios. Mientras, los Spurs se remitían a buscar a sus hombres de ataque cuando robaban el balón, pero su posesión de balón era escasa.

En uno de esos balones en largo, Gómez y Arnold no se entendieron bien, dejando que Lucas Moura avanzase sin oposición alguna hasta la frontal del área, donde apareció Virgil Van Dijk para negarle la oportunidad al atacante brasileño. Acto seguido, el Liverpool dispuso de dos buenos contragolpes, pero ambos con una finalización pobre.

El partido se volvería por unos instates completamente loco, y Son pudo haberlo empatado de no ser de que su disparo cruzado lo rozara Trent, mandando así el balón a córner muy cerca del arco defendido por Alisson. Klopp movería el banquillo y daría entrada a Lallana por Oxlade Chamberlain, buscando mantener la posesión y acabar con el periodo de locura en el que se encontraba el partido.

El conjunto red comenzaría a tener el control y con ello llegadas, mientras que el conjunto de Mou se defendía como podía, dejando a Lucas Moura arriba para que se pelease con los centrales rivales. A Mourinho no le gustaba lo que veía y daba entrada a Lamela y Lo Celso por Rose y Eriksen, cambiando así a defensa de cuatro y buscando más dominio en el centro del campo, que era prácticamente inexistente.

A pesar del control, el Liverpool no llegaba con facilidad a área rival, teniendo que tirar en la mayoría de las jugadas centros, buscando remates que no llegaban. Faltando unos 15 minutos, los Spurs comenzarían a desplegar una presión más alta, y llegarían las ocasiones más claras por parte del cuadro local.

Tras un error en la salida de balón de Wijnaldum, Son se quedaría completamente solo frente a Alisson, pero tras conectar mal con el esférico, su disparo se marcharía alto de manera incomprensible ante la incredibilidad de Mourinho. Ante esta acción los locales comenzarían a creérselo, con una presión que asfixiaba la salida de balón del Liverpool y con el equipo volcado en ataque.

Ocasion desperdiciada por Son

A falta de 10 minutos para el final, y con centros del conjunto local que se paseaban por el área red, Klopp daría entrada a Origi por Mané. Buscando que el delantero belga hiciese valer su físico en los minutos finales.

Acto seguido, el Tottenham volvería a errar de manera incomprensible. Tras otro buen centro de Aurier, este si encontraría rematador en Lo Celso, que fallaría en el área pequeña de manera inexplicable a portería vacía, con un Mourinho que no se lo creía y con un Klopp desatado en la banda ante los errores que estaba cometiendo su equipo. Faltando 5 minutos de tiempo reglamentario, al Liverpool le tocaba sufrir mientras que el Tottenham veía posible el empate.

Ocasión fallada por Lo Celso

El Liverpool frenaba como podía las embestidas locales mientras que aprovechaba los espacios que dejaba la defensa con transiciones rápidas pero que no conseguían finalizar. En uno de esos contraataques, Origi haría una muy buena acción individual, pero su disparo se marcharía centrado y fácil de atrapar.

Cumplido el tiempo reglamentario, y con un descuento de tres minutos, Klopp agotaría sus cambios dando entrada a Shaqiri por Salah, pasando así los segundos y dejando con menos tiempo al equipo local. En el 92’, Son buscaría a la portería de Alisson, pero el disparo se marcharía centrado y el portero brasileño atraparía sin problemas, finalizando así el encuentro.

Victoria importantísima y sufrida en los minutos finales para el conjunto dirigido por Klopp, en un partido con pocas ocasiones, donde los errores de cara a gol por parte local y el gol de Firmino en la primera mitad, valen tres puntos para el Liverpool que les permiten aumentar la distancia respecto al segundo clasificado.

Los reds, con un partido pendiente, dormirán a 16 puntos del segundo clasificado tras la derrota del Leicester frente al Southampton, aunque la distancia se podría ver reducida a 14 en caso de que el Manchester City consiguiese vencer este domingo al Aston Villa en Villa Park. Además, la apisonadora red es el primer equipo en la historia de las cinco grandes ligas en lograr 61 puntos en las primeras 21 jornadas. Por su parte, los de Mourinho acabaran la jornada con los mismos puntos con la que la empezaron, octavos con 30 puntos, a cuatro de Europa y a nueve de la Champions League.

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