#SevillaFC || SEMANA PROPICIA PARA SONREÍR

Tras el golpe de autoridad que dió el Sevilla en Getafe, cuando casi nadie lo esperaba, el optimismo y la confianza parecen haber vuelto a la entidad andaluza.

Con el Cluj y Osasuna en el horizonte, ambos partidos en el Sánchez Pizjuán, Lopetegui prepara ambos choques con la tranquilidad de ganar en un campo donde sólo Madrid y Barcelona lo habían logrado.

No es sólo el 0-3, fueron las sensaciones de superioridad ante el hasta entonces, tercer clasificado y equipo revelación de la Liga. El equipo se fajó, trabajó, fué solidario, y tuvo el acierto de cara a puerta que en otros partidos, no lo tuvo.

El equipo llevaba casi un mes sin ganar, y el típico run run estaba entre la fiel afición rojiblanca. Aunque realmente la situación era menos dramática de como muchos la han pintado.

Tras el segundo tercio de la temporada, el Sevilla está en cuarto, empatado con el tercero, el Atlético de Madrid, saca 1 punto al quinto y 5 al séptimo, todo esto, habiendo pasado, o eso parece, la típica crisis de cualquier equipo.

Si analizamos el arranque de temporada, en el primer tercio de la temporada, el Sevilla consiguió 24 puntos, a la altura de Madrid y Barcelona, ritmo que es casi imposible de seguir.

Por lo tanto, la auténtica realidad, es que en la jornada 25, el Sevilla está en zona Champions, habitat habitual durante toda la temporada, y con la eliminatoria frente al Cluj de cara, tras empatar 1-1 en Rumanía.

Tras el Cluj, llega Osasuna, equipo en la zona media de la tabla, y que viene de perder 0-3 ante el Granada en casa. Si la semana pasada se presentaba como crítica, ésta arranca como ilusionante y con la oportunidad de refrendar las buenas sensaciones mostradas en Getafe.

En otro orden, Estrada Fernández erró en la tarjeta a Koundé, ya que el acta refleja que el jugador francés vió la tarjeta por “derribar con temeridad a un rival”, la tarjeta ya pareció dudosa en directo, ya que Kounde toca balón y es Ángel quien golpea al jugador sevillista, por lo tanto, si el club recurre la tarjeta, con casi total probabilidad, se la quitarán, ya que ha sido el propio árbitro el que se ha equivocado al redactar el acta.

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