#SevillaFC || LA HISTORIA INTERMINABLE (Parte III)

En 1948, cuando los presidentes dejaron de ser designados por la autoridad correspondiente, los socios del Sevilla FC volvieron a elegir en legítima asamblea a Ramón Sánchez-Pizjuán presidente del club.

El Sevilla CF comienza la década proclamándose subcampeón de Liga en 1951 y con el sueño del nuevo estadio en la mente de su presidente. Aquel subcampeonato resultó muy sonado a la par que controvertido, puesto que el trencilla Azón y su asistente Saz anularon a los sevillistas un polémico gol anotado por Araujo que hubiese supuesto conquistar el título.

Posteriormente llegaría al club Helenio Herrera, el cual alcanzó el registro de entrenador con más victorias sevillistas en aquel momento. Su trayectoria se tradujo en importantes clasificaciones, llegando a conseguir un subcampeonato de Copa en 1955 y un nuevo subcampeonato de Liga en 1957, que le sirve al club para clasificarse para la máxima competición internacional de clubs, la Copa de Europa.

Va a ser con el entrenador, con el que obtuvo el máximo número de victorias en el banquillo cuando Arza se proclama máximo goleador en el campeonato de Liga y, por tanto, se le conceda el Trofeo Pichichi. El interior navarro materializó 29 goles en 29 partidos.

Se inaugura el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, que no quedará finalizado hasta 1975. A pesar del esfuerzo del sevillismo para su construcción, el club atraviesa un difícil momento en lo económico, lo que se traduce en un bajón deportivo. La única luz la aporta la generación de la Delantera de cristal, que disputará la Final de Copa en 1962.

El 7 de septiembre de 1958, en partido amistoso contra el Real Jaén, queda inaugurado oficialmente el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, al que aún quedaba parte del graderío por edificar.

El club llegó a estar al borde de la liquidación, abandonado a su suerte por las autoridades locales y las federativas. Afortunadamente, las aportaciones económicas desinteresadas de numerosos socios y la venta de los terrenos aledaños al estadio consiguieron evitar el fatal desenlace.

En la temporada 1965/66 el Sevilla CF disputa la Copa de Ferias, cayendo eliminado ante el Dinamo de Pitesti. En la temporada 1967/68 ocurrió lo que nadie quería, el descenso a Segunda División tras 37 temporadas consecutivas en Primera, aunque ascendió al año siguiente.

La crisis seguía latente, pese a los buenos resultados, y en la temporada 1972/73 el club desciende de nuevo a Segunda División. En esa temporada falleció de forma repentina el jugador Pedro Berruezo en el transcurso un partido en el Municipal de Pasarón frente al Pontevedra CF. Aquella desgracia sumió a la entidad en una profunda depresión, y tuvo al equipo ocupando las cotas deportivas más bajas de su historia, tres temporadas consecutivas en Segunda División.

El club supera los obstáculos, recupera prestigio y, de la mano de Manolo Cardo, regresa a Europa en la década de los ochenta. En agosto de 1995 la masiva movilización del sevillismo se antoja crucial para evitar el descenso administrativo.

En la temporada 1975/76, bajo la presidencia de Eugenio Montes Cabeza, se da fin a la construcción del estadio. El esfuerzo económico realizado por la afición sevillista fue fundamental para la finalización de la edificación, que aportó casi el 60% de su totalidad.

La temporada 1981/82, con Buyo, Nimo, Álvarez, Serna, Francisco, Montero o Pintinho, y con Manolo Cardo en el banquillo, finalizó con la efusividad de clasificarse por primera vez para la Copa de la UEFA, cuando para el sevillismo era un sueño poder disputarla. Un éxito que se repitió a la temporada siguiente, de la mano del mismo entrenador.

Buyo y Francisco representaron al club sevillista en la selección española en la Eurocopa de Francia de 1984, siendo el centrocampista titular en la final frente a Francia. Francisco también acudió al Mundial de México de 1986, disputando varios encuentros.

En el año 1992, con el cambio de legislación deportiva, llegaron al fútbol las Sociedades Anónimas Deportivas. El sevillismo respondió adquiriendo un considerable número de acciones, atomizando el accionariado de forma que no hubiera un socio mayoritario que pudiera dirigir el club a su antojo.

En octubre de ese año llegó Diego Armando Maradona, demostrando su clase, pero con demasiados altibajos en su rendimiento como para que el equipo triunfara.

En el curso futbolístico 1994/95 se obtuvo una nueva clasificación para la copa de la Copa de la UEFA, disfrutando el Sevilla FC del nacimiento como gran jugador de fútbol del croata Davor Suker.

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