#¿QuéFueDe…? || JEFFREN: DE LA MANITA AL MADRID, AL OLVIDO ABSOLUTO

Un gol tan anecdótico como su paso por el Barça de Guardiola

El nombre de Jeffrén Suárez, “Jeffren”, ha quedado en el olvido, siendo uno entre tantos canteranos culés que debutaron con el primer equipo para luego no volver a oír de ellos. Siempre ha habido esa impaciencia con los talentos de la Masía para verlos triunfar. A algunos apenas les afectó (Messi, Busquets, Piqué…), a otros les costó adaptarse a la presión, pero finalmente triunfaron (Xavi, Iniesta…). Sin embargo, existe un gran número de jugadores que no llegaron para quedarse sino, más bien, para desaparecer (Marc Crosas, Isaac Cuenca, Bojan…). En este último grupo nos encontramos con nuestro protagonista de hoy.

Jeffren llegó a Tenerife con tan sólo un año de edad junto a su familia procedente de Venezuela. Fue en la isla donde se crio tanto personal como futbolísticamente. De hecho, llegó a jugar con las selecciones inferiores de España, proclamándose campeón del Europeo sub19 del año 2006 y campeón del Europeo sub21 en 2011. Sin embargo, y en vistas de lo complicado que le resultaría ser absoluto con la Roja, decidió jugar para su país de procedencia con la “Vinotinto”.

Jeffren Suárez, durante su etapa en las inferiores del “Tete”

Durante su etapa en las inferiores tinerfeñas, quedaron bastante claras sus cualidades como futbolista: desparpajo, regate, velocidad y buen disparo. Tanto fue así, que el FC Barcelona se fijó en él y lo incorporó para el Juvenil B en 2004. Allí, se le inculcaron los valores blaugranas y tuvo que adaptarse a un estilo de juego especial, como es el juego de posición. Esto comenzó siendo un problema ya que, para un extremo zurdo y rápido como él, le resultaba complicado tener que renunciar a la explosividad para ganar en juego combinativo. A pesar de ello, logró asentarse en las categorías inferiores y llegó hasta el filial acompañado por una gran generación de jugadores, como Nolito, Thiago Alcántara, Pedro Rodríguez o Busquets.

Ya asentado en el Barça B de Guardiola en ese momento (en Tercera División), debutó de la mano de Frank Rijkaard con el primer equipo durante un encuentro de Copa del Rey, entrando por Saviola para disputar los últimos minutos de una eliminatoria ante el Badalona. Además, durante esa misma campaña, logró ascender con el filial azulgrana a Segunda División B, habiendo disputado 26 encuentros y anotando 6 goles. La temporada siguiente, el técnico de Sampedor fue el elegido para ocupar el puesto de entrenador del primer equipo.

Conocedor del potencial del jugador venezolano, el ex mediocentro culé lo siguió de cerca, aunque no contó en demasía con él, habiendo disputado en su primera temporada 27 minutos repartidos en dos encuentros, ante Mallorca y Osasuna, acabando ambos con derrota blaugrana. Ya en la siguiente temporada, Guardiola empezó a confiar más en él de cara a las convocatorias, donde se convirtió en un suplente habitual, alternándolo con sus participaciones con el segundo equipo, donde jugó 20 partidos. Mientras, con el Barça, disputó otros 12 encuentros esa misma campaña, donde marcó dos goles.

Jeffren, de la mano de Guardiola durante sus primeras temporadas en “Can Barça”

Fue entonces cuando llegó la temporada que lo encumbraría, para bien o para mal, como una de las joyas de la cantera culé: la 2010/2011. Se convirtió por fin en jugador del primer equipo a todos los derechos, portando además el dorsal 11. Con todo ello, se llegaría al día en el que todo el mundo conoció a Jeffren. Ese día sería un 20 de noviembre de 2010, cuando sustituyó a Pedro en el minuto 87 en un clásico que quedaría para la historia. En él, el Real Madrid caía por 4-0 en el Camp Nou en uno de los históricos enfrentamientos entre Guardiola y Mourinho. Lo más curioso fue que, a los cinco minutos de entrar, Bojan lideró un contrataque ante un cuadro merengue a la ofensiva. Este cedió el esférico para el joven venezolano, que batió a Casillas con facilidad y puso el 5-0 en el electrónico. Una manita que siempre se recordará y que llevó a Jeffren a acaparar (junto a Piqué) todas las portadas deportivas.

Jeffren realiza un pase en un encuentro de pretemporada

Desafortunadamente, el resto de la temporada no fue tan exitosa para él como aquel día en el que dibujó una gran sonrisa a todos los hinchas culés, disputando tan solo siete partidos más y abandonando el club en verano de 2011. Su destino fue el Sporting de Portugal, previo pago de 3,75 millones de euros más 200000€ en variables, además de un 20% de plusvalía por posible venta futura. Se marcharía con tres Ligas, dos Supercopas de España y una Copa del Rey bajo el brazo. A lo largo de su etapa como jugador lisboeta, y a pesar de partir como titular, no llegó a asentarse como un habitual en las alineaciones debido a su irregularidad. 39 partidos y dos años y medio más tarde, fichó por el Real Valladolid en el último día del mercado de invierno de 2014 tras rescindir su contrato con el cuadro portugués.

Tal y como sucedería en su anterior club, comenzó como titular en el esquema de Juan Ignacio Martínez, pero su efervescencia se fue diluyendo de cara a los partidos más importantes de la temporada, que tenían como objetivo salvar la categoría. Sin embargo, acabó consumando su descenso a Segunda División. Fue ahí, cuando Jeffren consiguió tener un año más que notable en cuanto a apariciones se refiere, donde el cuadro vallisoletano llegó a disputar los Play Off de ascenso a La Liga. Sin embargo, caería ante la UD Las Palmas.

Una vez finalizada la campaña, se marchó libre al KAS Eupen de la Proximus League (Segunda División Belga). Durante su primera temporada, disputó 17 encuentros (se perdió bastantes por sus citas con la “Vinotinto”), consiguiendo ascender al club a la Jupiter Pro League y anotando 3 goles. Más adelante, en la 16/17, jugó 19 partidos y ayudó al club belga a mantener la categoría. Una vez llegado junio, volaría a Suiza para firmar por el Grasshoppers a coste cero, en el cual logró ser algo más regular que de costumbre, ya que llegó a jugar 42 partidos en temporada y media. En invierno de esta segunda campaña, se marcharía, carta de libertad en mano, hacia Chipre. Concretamente, jugó la otra media temporada en el AEK Larnaca, completando 14 encuentros.

Finalmente, tras su particular andadura por el continente europeo, acabó siendo agente libre. Sin embargo, hay un último club que se ha interesado por sus servicios: el Slaven Belupo de la Liga de Croacia. El propio Jeffren ha expresado su total compromiso con su nueva aventura futbolística, aportando que “voy a darlo todo”. Por ahora, ha disputado 5 encuentros hasta que el campeonato se suspendió debido a la pandemia global que está asediando al mundo (COVID-19). Sin duda, se trata de uno entre tantos jugadores que parecían marcar época en la cantera culé, pero que se quedaron en la cuneta. ¿Qué otros canteranos blaugranas creéis que han fracasado, cuando parecía que lo tenían todo para triunfar en Can Barça? Os leemos aquí, en El Señor del Balón.

Jeffren celebra el 5-0 endosado al Real Madrid, junto a Iniesta

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