Esta noche nos ha dejado un gran partido de la liga inglesa entre el Liverpool FC y el West Ham United. Con un resultado de 3-2 a favor del Liverpool. A las 21:00 (20:00 CET) echaba a rodar el balón por el verde de Anfield Road para dar comienzo al último partido de la Jornada 27 de la Premier League.

La Armada Red saltaba al campo y lo asaltaba desde el minuto 1. Balón, balón y más balón. Tocando y buscando el gol. Al más puro estilo Liverpool. Tras 9 minutos de posesión contundente del equipo de Klopp llegaba el primero. Trent Alexander-Arnold se sacaba un centro imposible al primer toque desde la banda derecha para que rematara Wijnaldum por bajo dentro del área. 1-0. El West Ham reaccionó rápido. Tomó el control del balón y consiguió 3 córneres. En el tercero, Issa Diop por encima de la defensa no dejó opción a Alisson y anotó con un gran cabezazo por la esquina inferior derecha. 1-1. 2 goles en 12 minutos. Primeros minutos de puro fútbol al estilo Premier.

Gol de Issa Diop para poner el 1-1 tras un gran cabezazo en el centro de un córner

El resto de la primera parte la dominaron los de Klopp con dificultades. Tuvieron más balón y ocasiones pero el West Ham hacia temblar las piernas a más de la mitad de la grada en cada córner. Llegaría Mo Salah en el 16, Alexander Arnold en el 31 y Virgil Van Dijk tendría la más clara en el 40. El defensa neerlandés recibió un centro estupendo dentro del área y golpeó el larguero con un gran cabezazo. Rozaron el 2-1 antes del descanso. Un resultado que también pudo llevarse el West Ham en alguna que otra jugada aislada. Sin duda un 1-1 era justo a la conclusión de los 45 minutos.

Marchaban ambos conjuntos a vestuarios pasando debajo de ese mítico emblema de “This Is Anfield”. Un West Ham por el que “nadie daba un duro” había sabido plantarle cara a todo un líder de la Premier. Haciendo que sus jugadas de peligro no fueran numerosas y causando miedo a la defensa del Liverpool en cuanto tenía la ocasión. La segunda parte estaba totalmente abierta.

Pablo Fornals celebrando el 1-2 que ponía por delante a los de David Moyes

Los segundos 45 minutos seguían con el mismo guion. El Liverpool tenía el dominio del partido. Pero, ¿de qué sirve tener el control si no logras ocasiones de gol? ¿Los fantasmas del Wanda estaban empezando a pasear por Anfield? Surgían las dudas, se lesionó Soucek, apareció un gol. Un pase en largo superaba la defensa Red y llegaba a Fornals que definía con facilidad por la esquina inferior izquierda de la portería mientras que miraban Van Dijk y Joe Gómez. 1-2 para el West Ham.

¿Perder el Liverpool? ¿Ese equipo que hizo la remontada imposible de la final de la Champions de 2005? Salah, Mané, Firmino y, hasta Van Dijk, se fueron con todo arriba para dar la vuelta a ese resultado. Lo intentaron una y otra vez pero no se veían cómodos. Solo el error clamoroso de Fabianski a un flojo disparo de Salah pondría el empate. Minuto 62. 2-2, tablas de nuevo.

El error de Fabianski y la celebración de Salah al 2-2 del Liverpool

Un empate no vale”. Esa es la filosofía del Liverpool. Siempre al ataque, siempre a ganar. Los siguientes minutos insisitiendo, colgando balones y dejándose caer dentro del área de vez en cuándo – por si pitaba alguna el colegiado – sacaron una. Esa “una” que pondría el 3-2. Sadio Mané encontró en el 86 el espacio dentro del área para llegar a un gran centro tras desmarque de Alexander-Arnold y mandar el balón al fondo de la red completando la remontada.

Trent Alexander-Arnold sacando un centro imposible teledirigido a la cabeza de Mané para el 3-2

Con un partido más de cara. El ‘Pool siguió buscando con calma poner la puntilla a esa tarta explosiva que fue el West Ham. Lo consiguió con el 4º de Mané, pero fue anulado por fuera de juego en el VAR. Tras aquello, el West Ham tuvo 2 claras para llevarse un punto de vuelta a capital. En el 89 con una parada antagónica de Alisson a disparo de Bowen y en el 95 en un rechace en la frontal del área que hizo un nudo en la garganta de todas aquellas voces que cantaban en “The Kop”. Con el tiempo reglamentario cumplido y un córner bien defendido por el Liverpool acabó el encuentro. Un Liverpool contra las cuerdas en los últimos minutos que como siempre, volvió a ganar.

El West Ham dio la sorpresa y comenzó una tormenta perfecta en Anfield. Creó una tempestad a la que supo poner calma el Liverpool con goles pero mal juego. Malas sensaciones, buen resultado que vuelve a hacer ganar al líder indiscutible de la Premier. Y hunde aún más en las cloacas del descenso a un West Ham que dejó un gran partido.

Próximo encuentro Liverpool: En Watford el Sábado 29. 18:30 (Premier League)

Próximo encuentro West Ham: En casa contra el Southampton. Sábado 29. 16:00 (Premier League)

Trent Alexander-Arnold pelea un balón con Felipe Anderson

FICHA TÉCNICA

Estadio: Anfield (53.313)

Liverpool FC: Alisson; Alexander-Arnold, Gómez, Van Dijk, Robertson; Fabinho, Wijnaldum, Keita (Oxlade Chamberlain 57′); Mané (Matip 90+1′), Salah y Firmino.

El clásico once del Liverpool con su famoso 4-3-3 y Firmino haciendo las funciones de falso 9.

West Ham United: Fabianski; Ngakia, Diop, Ogbanna, Cresswell; Rice; Noble, Soucek (Pablo Fornals 47′), Snodgrass (Bowen 84′), Anderson (Haller 65′); Antonio.

Un 4-1-4-1 con un pivote en el medio centro cubriendo las subidas de los laterales y haciendo la función de tercer central.

Colegiado: Jonathan Moss.

VAR: Paul Tierney

Incidencias:  Los aficionados del West Ham arrojaron globos negros al campo en señal de protesta contra su directiva antes del comienzo del partido. Tomas Soucek (West Ham) cayó lesionado en el minuto 47 y fue sustituido por Fornals.

King of the Match: Trent Alexander-Arnold

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