#LiverpoolWolves || LA SUERTE DEL CAMPEÓN PUEDE CON LOS WOLVES

Se acabó el año tanto para Liverpool como Wolves en un partido marcado por la polémica arbitral al final de la primera parte.

Ambos equipos llegaban al partido con rotaciones acusando el desgaste provocado por la jornada de Boxing Day, siendo el equipo dirigido por Nuno Espirito Santo quien más rotaciones realizó, mientras que Klopp cambió su 4-3-3 habitual a un 4-2-3-1 con Mané y Lallana en bandas para ayudar en defensa, con Firmino de enganche y Salah en punta.

El partido comenzaría con un Liverpool que buscaba llevar la iniciativa del juego, buscando los espacios en la espalda de la defensa, con Arnold y Salah como principales amenazas por el costado derecho. Por su parte, los Wolves replegaban atrás, buscando conectar algun buen contragolpe con sus hombres de ataque.

Con el paso de los minutos, el partido iría bajando de revoluciones, pero seguía siendo el Liverpool quien dominaba y gozaba de las ocasiones más claras. En una de esas acciones, el balón se marchó a saque de esquina favorable al conjunto red, que lo efectuó rápido recordando aquel gol de Origi frente al Barcelona, pero en este caso, Wijnaldum no conectó bien con el esférico y este se marchó por encima de la portería.

Ante tal descontrol, los Wolves intentaban calmar el partido a través de posesiones largas, que a veces se les complicaban por la alta presión del equipo de Klopp. Destacar una buena volea de Salah en la media luna, pero cuyo disparo le salió centrado facilitando así la intervención de Rui Patricio, llegando así a los 20 minutos de partido.

Intento de Salah de abrir el marcador
Fuente: Liverpool FC

Sin grandes ocasiones en los próximos minutos, y con ambos equipos fallando pases y controles a priori fáciles, probablemente por la alta carga de partidos en poco tiempo, llegaríamos a la media hora de juego, donde Anfield empezaría a entrar en calor en medio de una tarde fría en Liverpool.

Los reds comenzarían a generar ocasiones reales de peligro, con un tiro a la media vuelta de Mané, y un posterior remate de cabeza de Firmino, ambos desviados por escasos centímetros. A pesar de las claras ocasiones por parte del equipo local, y algún contragolpe de los Wolves, las imprecisiones en los momentos finales hacían que el marcador no se moviese hasta que se desatase la locura en los minutos finales de la primera parte.

En el minuto 42, un desplazamiento en largo de Van Dijk, que había controlado anteriormente el balón con la mano, medido a Lallana para que le amortiguase el balón a Mané y pusiese el 1-0 en el marcador. En principio, la jugada quedó invalidada, al decretar el colegiado que Lallana había conectado con el balón con la mano. La acción se revisó con el VAR y se determinó que el jugador red golpeó con el hombro en lugar de con el brazo, validando el gol de Mané, desatando el éxtasis en Anfield, cuando estaba a punto de finalizar la primera parte.

Acción por la que se revisaba el 1-0
Fuente: SkySports

No acabaría la primera parte sino que con otra jugada polémica con actuación del VAR de por medio. Ya en el tiempo de añadido, los Wolves tras un centro que no conseguiría despejar bien la zaga del Liverpool, conseguirían el empate gracias al tanto de Pedro Neto, ante la incredibilidad de Klopp. Fue entonces cuando se revisó la jugada en el VAR, y se decretó un fuera de juego milimétrico de Jonny Otto, que causó en enfado por completo tanto de jugadores como de Nuno, que recibiría una tarjeta amarilla por sus protestas, yéndose el encuentro al descanso con las dos acciones polémicas resueltas por el VAR, y con el marcador favorable al Liverpool por 1-0.

Fuera de juego milimétrico de Jonny Otto
Fuente: SkySports

Los Wolves afrontaban el descanso agotados tanto físicamente por el esfuerzo realizado en la remontada frente al Manchester City dos dias antes, y psicológicamente tras ir perdiendo un partido que de no ser por el VAR, irían ganando. Situación contraria en el vestuario local de Anfield. Los reds les bastaría con no cometer errores atrás, como si lo habían hecho en la primera parte, y enlazar algún buen contragolpe para que sus hombres de arriba cerrasen el partido definitivamente. Ambos equipos afrontarían el inicio de la segunda parte sin cambios.

Remate de Mané para poner el 1-0

La segunda parte comenzó con los Wolves volcados en ataque, generando peligro en la meta defendida por Alisson, mientras que dejaban espacio atrás que intentaba aprovechar Salah, tal y como se preveía. Igualemente, el Liverpool amenazaría la porteria de Rui Patricio, con dos centros seguidos que no encontrarían rematador, y con un posterior córner cuyo remate se marcharía por encima del travesaño.

El Liverpool comenzaría a bajar las revoluciones del partido, teniendo el balón y presionando la salida rival para que esta no fuese fácil. En cambio, Nuno quería subirlas, dando entrada a Adama Traoré y Saïss por Ruben Neves y Dendoncker faltando media hora de juego.

Ambos equipos comenzarían a llegar a áreas rivales, siendo el centro del campo casi inexistente, predominando el juego en áreas rivales. Para intentar combatirlo, Klopp dió entrada a Naby Keita por Adam Lallana. Acto seguido del cambio, una mala salida de balón de Van Dijk, le permitió a Jota encarar a Alisson, pero su remate le salió centrado y el portero brasileño puedo enmendar el error de su compañero que le podría haber costado el empate.

Faltando 20 minutos, Nuno pondría toda la carne en el asador con la entrada de Raul Jiménez por Diogo Jota, consumiendo así todos sus cambios, buscando puntuar en su visita a Anfield. Por su parte, el Liverpool mediante posesiones largas intentaba que sucediese lo menos posible hasta el final del encuentro e incluso tendría la sentencia en el 80′ con una rápida transición de cuatro para cuatro donde Salah no llegaría a finalizar la jugada.

Los últimos diez minutos se afrontaban con dudas en Anfield Road con un Liverpool que veía como los Wolves llegaban causando peligro mediante Raul Jiménez y Adama Traore, mientras que Salah se peleaba con los centrales en los intentos de contragolpes. Muestra de la superioridad visitante, Klopp dio entrada a Milner y Origi por Wijnaldum y Firmino a falta de 5 minutos buscando la fortaleza defensiva y meter músculo para aguantar balones con la entrada de Origi.

Disputa del balón entre Neto y Gómez
Fuente: This Is Anfield

Los Wolves seguirían causando peligro, y Moutinho y Saïss dispondrían de dos remates idénticos desde la frontal del área, ambos desviados por encima de la portería, llegando así al tiempo de descuento, que sería de cuatro minutos.

Fue entonces cuando Anfield rugiría, siendo el jugador número 12 por enésima vez. Los de Nuno buscarían balones en largo a la espalda de la defensa, donde los Wolves no conseguían acabar las acciones entre los reds palos. Ya con el tiempo cumplido, una gran acción individual de Adama Traoré provocaría un córner, el cual despejaría Van Dijk y con ello finalizaría el encuentro, en un estallido de felicidad de Anfield.

En definitiva, los reds no jugaron su mejor partido, pero consiguieron los tres puntos gracias al gol de Mané y seguir invictos en Anfield otro año más. Por su parte, los Wolves lo dieron todo como no podía ser de otra forma pero la falta de efectividad de cara a gol y la mala suerte en los dos goles no les permitió sumar ningún punto.

Mirando la clasificación, la apisonadora red sigue su camino dirección Premier y mantiene su ventaja de 13 puntos respecto al Leicester con un partido menos, mientras que el Wolverhampton acabará el año con 30 puntos y en la lucha por los puestos europeos.

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