#RomaMonchengladbach || CATÁSTROFE ARBITRAL POR LA AUSENCIA DE VAR

Hoy en día el videoarbitraje es un elemento fundamental en el fútbol. A pesar de contar con numerosos detractores, aporta gran clarividencia en un altísimo porcentaje de jugadas, por lo que se antoja elemental para el desarrollo del balompié. Precisamente su ausencia fue la protagonista en el día de hoy.

Arrancó el partido con algo de niebla, la cual se fue disipando a la par que el juego, pero solo por parte alemana, con un larguero por parte de Bensebaini incluido, pues los romanos no alcanzaron la meta del «Gladbach» en la primera media hora de juego. Fue a partir de este momento en el que empezaron a desear algo más el balón, con un activo Justin Kluivert buscando a Edin Dzeko. Fue en el 32′ cuando llegó el primero, por parte de los locales.

El primer tanto, obra de Zaniolo.

La primera ocasión italiana desembocó en un saque de esquina que botó Jordan Veretout. Éste la colocó en la cabeza de Nicolò Zaniolo, quien con un sutil testarazo la envió al palo contrario y nada pudo hacer Sommer para evitar el primer tanto. Acto seguido llegó el segundo, obra de Dzeko, aún que fue bien anulado por fuera de juego tras la tardanza empleada por su asistente a la hora de cederle el balón. Cabe recordar que en la Uefa Europa League no se utiliza el VAR. La anomalía que acontecía al partido era evidente, pues el Borussia atacó hasta que recibió el gol y desde entonces no dejó de defender, y no precisamente de la mejor manera.

Así se llegó al descanso, entre el crecimiento local y el decrecimiento visitante, bajo una potentísima lluvia en la capital italiana, la cual no cesó desde el pitido inicial. El Stadio Olimpico no lucía la mejor entrada de la temporada ni por asomo, pues se divisaban más asientos vacíos que ocupados.

Al comienzo de la segunda mitad, los germanos propusieron un guión de partido basado en presionar la salida de balón romana desde el principio y lanzar transiciones veloces. El partido fue acumulando una serie de imprecisiones debido al estado del terreno de juego, tremendamente mojado, a pesar de las buenas condiciones y el óptimo drenaje que presentaba el verde del estadio romano.

Con el paso de los minutos se fue ralentizando el juego mientras aumentaban las faltas, evidenciando la gran gestión del partido por parte de Paulo Fonseca y sus pupilos ante el nerviosismo que cundía en las filas blanquinegras, teniendo en cuenta que la Roma tendría siete puntos en su haber, mientras que los visitantes quedarían con tan solo un punto, lo que les haría buscar un milagro en las tres jornadas restantes teniendo en cuenta la gran actuación del Wolfsberger, quienes vencieron a los alemanes por cero goles a cuatro en la primera jornada con los germanos como locales.

Y el partido murió, lenta pero inexorablemente, entre la constante tromba de agua. Tuvo una ocasión diáfana Alessandro Florenzi, quien cruzó el remate en exceso y no logró marcar. Acto seguido, Thuram la mandó a las nubes en boca de gol con un remate a bocajarro. Fue cuando llegó el escándalo. Penalti señalado en el área romana por una mano de Smalling que nunca existió, pues el balón impactó en la cara del inglés. Lars Stindl pateó y acertó, robando un punto de tierras italianas en el 95′ de partido.

Finalmente la notoria ausencia del VAR en la Europa League hace a los italianos ver como no consiguen sumar de tres. En la siguiente jornada de la competición, se volverán a ver las caras, en esta ocasión en el Borussia-Park.

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