Crónica: El Arsenal arrolla a un Leeds cabizbajo

El Arsenal ha derrotado por 1-4 al Leeds en Elland Road, en la decimoctava jornada de la Premier League. En un partido en el que se impuso tras un excepcional primer tiempo en el que liquidó el choque.

El Arsenal le tomó la temperatura al partido tras el entusiasmo inicial del Leeds

El encuentro comenzó con un frenético ritmo de intensidad y con un Leeds United decidido a redimirse ante su afición tras la desafortunada actuación en la jornada intersemanal ante el Manchester City, con un juego de pases muy vertical que pretendía hacer llegar el esférico a las bandas para generar superioridades con el lateral Drameh y Raphinha por el costado diestro, frente a una zaga gunner muy bien organizada que en ningún momento titubeó ante la amenaza por el costado, gracias a ingentes ayudas defensivas de mediocentrso y extremos. Sin embargo, después de un tramo inicial abrumador, el conjunto capitalino se hizo con las riendas de la situación trenzando unas posesiones de balón mucho más pausadas, destinadas a contener a un oponente que alimenta su juego y su mentalidad ofensiva del descontrol. De ese modo, el timón de la situación se comenzó a teñir de rojiblanco, ya que los de Arteta comenzaron a ejercer una presión más intensa en la salida, que propiciaría una serie de errores que derivarían en ocasiones de gol. Después de varias intervenciones meritorias de Meslier, Martinelli conseguiría abrir el marcador para los visitantes tras una buena persecución de Lacazette a Forshaw hasta su área, que permitió al brasileño recoger una pelota en la misma zona de castigo para fusilar la meta local.

Con el 0-1, el dominio de los londinenses se acrecentó en el choque, a causa de su mayor solidez como bloque, al posicionar sus líneas a una mayor altura facilitando la mayor interacción posicional y un juego de pases exponencialmente más fluido ante el que el Leeds se vio cada vez más superado, obligado a replegar y a emplear el pase en largo a la espalda de una zaga adelantada, como único arma ofensiva que en los pies de Raphinha estuvo cerca de desencadenar en el empate cuando el brasileño resolvió una acción individual, donde el repliegue rival no fue todo lo raudo que debía ser, sin éxito, con una toma de decisiones cuestionable. Posteriormente, Martinelli se encargó de castigar nuevamente la rebeldía White, completando una gran transición iniciada por una recuperación en el círculo central a raíz de una imprecisión de Dallas, mal acompañado en el despliegue por sus compañeros, en la que Xhaka encontró al joven atacante brasileño que definió con una suculenta vaselina frente a la salida de Meslier. Pese a haber asestado dos golpes tan certeros, los artilleros no parecían quedar saciados y con una menor altura de sus líneas cortaron las líneas de pase de su impotente contrincante y lo volverían a azotar en una gran combinación entre Tomiyasu, Odegaard y Saka, que tras varias peripecias azarosas, terminaría con un disparo del internacional inglés con la zurda desde el perfil izquierdo que cruzaría la línea de gol, redondeando un demoledor marcador antes del descanso.

Los de Arteta levantaron el pie del acelerador

El segundo tiempo se inició con un Arsenal más conservador que dispuso sus líneas a menor altura, decidido a conservar su ventaja y a intentar aprovechar cualquier pérdida del contrario para entablar transiciones, mientras que el Leeds, favorecido por este contexto, asumió el control del juego y comenzó a tener más protagonismo en campo contrario teniendo que atacar posicionalmente a la estructura defensiva de su oponente sin capacidad para generar desequilibrio con un Raphinha absolutamente desacertado, más presente en trifulcas con contrarios que en la fase ofensiva de su equipo. La intensidad seguía siendo elevada con numerosas disputas por cada pelota, que en muchos casos trascendían a lo personal, pero el ritmo de juego decayó notablemente con respecto a los primeros 45 minutos debido al estilo de los Peacocks, sin interés en aproximarse a los últimos metros elaborando pausadamente, condicionados por las exigencias del marcador, al mismo tiempo que los de Arteta demostraban escaso interés en atesorar porcentajes de posesión muy elevados.

En medio de una vorágine de ofensivas de los de Marcelo Bielsa, Gelhardt recibió un pase al hueco del voluntarioso Summerville y se sumergió en el área logrando ser derribado por Ben White y obteniendo un penalti que transformaría Raphinha, con un poderoso disparo que engañó a Ramsdale. Después del cuarto gol de la noche, los locales siguieron insistiendo en atacar sin cuartel la portería gunner y pudieron profundizar en varias ocasiones por el costado derecho con un Klich absolutamente desbocado en ataque, que generó diversas situaciones de peligro entre líneas las cuales, una mala toma de decisiones en los últimos metros, frustró. Como consecuencia de ello, el recién entrado Smith Rowe disiparía cualquier duda que pudiese existir sobre el reparto de los puntos, al perforar la meta White con un derechazo tras un gran pase filtrado por un notable Odegaard, que lapidaría cualquier esperanza que pudiesen albergar los anfitriones de cara a los últimos instantes de juego.

Ficha Técnica

-Leeds: Meslier- Drameh, Ayling, Koch, Dallas- Klich, Forshaw- Raphinha, Roberts, Harrison- Gelhardt.

-Arsenal: Ramsdale- Tomiyasu, White, Gabriel, Tierney- Xhaka, Partey- Saka, Odegaard, Martinelli- Lacazette.

-Goles: 0-1, min.16, Martinelli. 0-2, min.28, Martinelli. 0-3, min.42, Saka. 1-3, min.75, Raphinha. 1-4, min.84, Smith Rowe.

-Andre Marriner amonestó a Gelhardt (min.52), Dallas (min.56), Xhaka (min.86), Koch (min.88).

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