Crónica: El Inter exhibe sus galones en Salerno

El Inter se ha impuesto por 0-5 frente a la Salernitana en el Stadio Arechi en la decimoctava jornada de la Serie A. En un partido en el que los de Inzaghi fueron superiores de principio a fin y vencieron con rotundidad.

Dominio visitante ante una Salernitana que tapaba sus carencias con orden defensivo

El encuentro se inició con un claro dominio del conjunto interista que se adueñó de la posesión y, con su intensidad, forzó que el juego se desarrollase únicamente en el terreno de juego de una Salernitana que sin balón se trataba de mantener ordenada y unida, sin conceder espacios entre sus líneas para dificultar la circulación por el interior, que tras una recuperación se desplegaba en bloque emprendiendo transiciones rápidas en la que buscaba el apoyo de Ribery por el carril central, permanentemente, para que condujese la jugada con su mayor criterio para decidir en los últimos metros. Sin embargo, pese a la intención de los visitantes de atacar la meta de Fiorillo posicionalmente, el primer tanto de la noche llegaría en un saque de esquina en el que Perisic remataría, en el primer palo, un envío servido botado por Çalhanoglu desde la derecha. El 0-1 no descentró en su plan de juego, a los de Inzaghi, que mantuvieron el mismo control territorial y de posicional en el que su oponente únicamente encontraba una fisura en el costado derecho, donde Dumfries seguía siendo empleado, únicamente, en labores ofensivas, pudiendorecorrer libremente el perfil derecho, protegido por D´Ambrosio y Perisic.

Precisamente sería el nerlandés el que afianzaría el triunfo nerazzurro, cuando remató un esférico servido por Dzeko, con un portentoso derechazo desde el punto de penalti que rebotó en el larguero y fue concedido como gol por el colegiado del choque, tras la revisión del ojo de halcón. Este tanto fue una consecuencia de un mecanismo muy habitual en el que Alexis Sánchez retrocedía su posición para colaborar en la elaboración de las jugadas ejerciendo como conector entre el mediocampo y el ataque. Después del 0-2, no se producirían grandes variaciones en el guión del choque y la superioridad de los lombardos sobre el equipo de la Campania se acrecentó con una gran cantidad de aproximaciones por parte de los visitantes, quienes -al igual que en la acción del segundo gol- exploraban el costado izquierdo de ataque con un Perisic revoltoso, que causó importantes desequilibrios con la colaboración de un Edin Dzeko que bajó a recibir en todo momento, propiciando diversas situaciones favorables de remate, a raíz de los desajustes en la basculación que generaban en los contrarios, permitiéndoles a Alexis y Dumfries que buscasen el lanzamiento a portería en una condición muy favorable, que pese a todo no fueron capaces de aprovechar.

Los de Inzaghi supieron esperar a que los locales se descosieran

El segundo tiempo se inició con un ritmo más pausado de juego, debido a que el Inter prefirió cederle la iniciativa en el juego a su adversario y agruparse en campo propio para golpearle al contraataque. Mientras que la Salernitana adquirió un mayor protagonismo en el juego abarcando con esférico hasta el último cuarto de campo, donde no conseguía acertar en el último pase facilitando que el campeón de Italia se lo hiciese pagar con creces en una transición emprendida por Alexis en la frontal del área propia que terminaría, después de la colaboración de Çalhanoglu y Dzeko, con una asistencia del turco al chileno para que batiese al guardameta local con un seco derechazo desde el interior del área. Bajo el amparo del 0-3, el técnico visitante se decidió a darles descanso a varios de sus jugadores, pensando en la jornada intersemanal que se avecina, y retiró del terreno de juego a Alexis Sánchez, Bastoni y Barella. Pero a pesar de ello, mantuvo el mismo plan reactivo de explotar las pérdidas de los granata, quienes se mostraban exponencialmente fracturados entre su línea defensiva -que se mantenía más atrasada- y las otras dos que saltaban a la presión, concediendo un patente espacio a los atacantes del cuadro milanés.

En los últimos veinte minutos de juego, el ritmo de juego descendió sensiblemente con un equipo Biscione que recuperó la iniciativa, pero empleó el balón para dejar avanzar al cronómetro reduciendo su verticalidad en los pases, y, por ende, la frecuencia de acercamientos sobre la meta Fiorillo. Aunque ello no evitaría que se produjesen más goles, ya que un sorprendente Gagliardini se aventuró a pisar el área contraria, en el fragor de un ataque en estático, para servirle una opción de remate firme a Lautaro, que no perdonó en el corazón del área. Escasos minutos después, el mediocentro italiano encontraría la recompensa al fervor con el que ocupó el puesto de Brozovic, en una gran acción colectiva en la que una tibia intercepción de la zaga contraria le ofreció un remate limpio, que no desaprovechó enviando el esférico al fondo de la red, con un firme lanzamiento de pierna derecha.

Ficha Técnica

-Salernitana: Fiorillo – Delli Carri, Gyomber, Bogdan, Ranieri – Kechrida, Coulibaly, Kastanos, Obi – Ribéry, Simy.

-Inter: Handanovic – D’Ambrosio, De Vrij, Bastoni – Dumfries, Barella, Brozovic, Calhanoglu, Perisic – Alexis, Dzeko.

-Goles: 0-1, min.11, Perisic. 0-2, min.33, Dumfries. 0-3, min.51, Alexis. 0-4, min.77, Lautaro. 0-5, min.87, Gagliardini.

-Maurizio Mariani amonestó a Barella (min.18), Gyömber (min.53), Çalhanoglu (min.76).

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