Crónica: La Atalanta ahoga sus penas europeas venciendo en Verona

La Atalanta se ha impuesto por 1-2 en el Marc Antonio Bentegodi frente al Hellas Verona en la decimoséptima jornada de la Serie A. En un encuentro intenso y disputado en el que los de Gasperini supieron reaccionar al dominio inicial de los Gialloblú.

Los locales fueron más intensos en la primera media hora

El duelo arrancó con la Atalanta intentando ser protagonista en el juego, mediante la posesión del balón, frente a un Hellas Verona tremendamente intenso que desde el pitido inicial dedicó sus esfuerzos a presionar constantemente a su oponente, encimando al poseedor con hasta tres jugadores, para conseguir que la secuencia de pases no se extendiese. Como consecuencia de ambos planes de juego, el encuentro sería frenético gracias a la enorme verticalidad del conjunto local para emprender sus transiciones tras una recuperación, en contraposición con un oponente que demostraba sus carencias defensivas habituales. Las ocasiones hicieron acto de presencia con el paso de los minutos, con una clara supremacía de los de Igor Tudor, que consiguieron encerrar a los nerazzurri en el último tercio de campo y se aproximaron a la meta de Musso con gran insistencia por medio de las bandas, con un gran protagonismo ofensivo para los carrileros, que encontrarían una gran opción para continuar las jugadas en la movilidad de los atacantes. De este modo, Giovanni Simeone adelantaría a los locales, en el luminoso, al realizar un gran desmarque tras el que Faraoni conectaría con él, en largo, para que batiese a Musso con un sonoro derechazo.

A tenor del 1-0, los Gialloblú mantuvieron la misma altura de sus líneas, mayoritariamente instaladas en campo contrario. Pero el gol trajo consigo una inevitable relajación en los locales, que comenzaron a perder terreno ante la mayor intensidad de los bergamascos en las disputas individuales así como la mayor movilidad de sus jugadores de ataque, lo que facilitó que la elaboración de su juego fuese más fluida y continua, y el enfrentamiento se comenzase a equilibrar imponiéndose un guión de ida y vuelta, en el que sus despliegues masivos, con gran relevancia para los jugadores de segunda y tercera línea, propiciaron que las situaciones de peligro se repartiesen y que los Mastini se viesen obligados a defender en las inmediaciones de su portería, lo que provocaría que perdiesen virulencia en sus transiciones defensa-ataque a causa de la mayor distancia a recorrer, pese a que la Dea no estaba realizando una presión regular ni excesivamente efectiva. Sin embargo, el tesón de los lombardos se vería recompensado, cuando una de las múltiples ofensivas consecutivas que emprendió sobre la meta de Montipó, terminó con una florida asistencia de Pezzella a Miranchuk para que el mediapunta ruso enviase el esférico al fondo de las mallas después de un recorte en el corazón del área y un templado lanzamiento de pierna izquierda. En los últimos instantes del primer período, el cuadro veronés se quiso recomponer atisbando la meta de Musso en varias ocasiones, liderado por un gran Caprari, el cual llevó la batuta en fase ofensiva con sus conducciones.

Los de Gasperini controlaron la situación en todo momento

La salida de los vestuarios acentuó la tendencia que se empezó a marcar durante el primer tiempo cuando la Atalanta, la cual realizó una serie de sustituciones en los primeros minutos introduciendo a Hateboer, Zapata e Ilicic en lugar de Zappacosta, Pasalic y Muriel, aumentó su intensidad y sus delanteros empezaron a ofrecer alternativas a la salida de balón con su movilidad y colaboración ampliando su radio de acción, logrando, de este modo, controlar el juego con una circulación más pausada, que pretendía trenzar situaciones de peligro desequilibrando por la banda derecha, en la que la presencia de Ilicic intentaba contribuir a generar superioridades en los intentos de desborde de Hateboer. Pese a ello, el encuentro no contaba con demasiados acercamientos concluidos con un remate nítido, de hecho, el tercer gol de la tarde llegaría por medio de Koopmeiners, para los visitantes, después de que recogiese, en la frontal del área, un rechace de Miguel Veloso que respondió espetando un zurdazo que cruzaría la línea de gol tras ser desviado por Tameze, a escasos metros de su guardameta. El segundo gol de los de Gasperini desencadenaría una reacción decidida y agresiva por parte de los Scaligeri, quienes se apropiaron de la posesión de pelota y concentraron la acción en la mitad de campo contraria encerrando a un contrincante que por sí mismo retrocedió sus líneas y comprometió a un menor número de efectivos en cada despliegue.

En el último cuarto de hora de juego, los dirigidos por Igor Tudor comenzarían a acusar el encomiable derroche físico ofrecido durante los primeros 45 minutos y fueron gradualmente perdiendo regularidad en su dominio al ser únicamente capaces de buscar el arco defendido por Musso en acciones de pelota parada o con arrebatos individuales como un lanzamiento de un desaparecido, en el segundo tiempo, Giovanni Simeone, que con un derechazo desde la frontal abrillantó el poste derecho del meta argentino. El ritmo de juego era cada vez más discontinuo con la Dea queriendo aprovechar su mejor condición física para imponer su plan de juego consistente en una dinámica permanente de remates en salidas al contraataque y bombeando balones en largo, en los que se confiaba la continuidad de la jugada al pletórico nivel físico de Duván Zapata, que participó en todas las acometidas sobre la meta de Montipó. Con las llegadas de los bergamascos languidecería un partido que llegó a su tiempo adicional sin grandes sobresaltos, pese a la voluntad del Hellas Verona por llegar al área rival con envíos desesperados, que nunca encontrarían rematador.

Ficha Técnica

-Hellas Verona: Montipò – Casale, Magnani, Ceccherini – Faraoni, Tameze, Ilic, Lazovic – Lasagna, Caprari – Simeone

-Atalanta: Musso – Toloi, Demiral, Djimsiti – Zappacosta, De Roon, Koopmeiners, Pezzella – Pasalic – Miranchuck, Muriel

-Goles: 1-0, min.22, Simeone. 1-1, min.37, Miranchuk. 1-2, min.62, Koopmeiners.

-Juan Luca Sacchi amonestó a Ceccherini (min.42), Zapata (min.86), Caprari (min.92).

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