Crónica: El Inter aplasta al Cagliari y asalta el liderato

El Inter ha derrotado por 4-0 al Cagliari en el Giuseppe Meazza en la decimoséptima jornada de la Serie A. En un partido teñido de principio a fin con los colores nerazzurri ante un conjunto sardo que demostró las mismas carencias de siempre para poder competir tanto en defensa como en ataque.

Los nerazzurri sometieron a los rossoblú

El encuentro comenzó con un previsible dominio del conjunto interista, que desde el pitido inicial se mostró decidido a llevar la iniciativa en el juego a partir de la posesión del balón, acompañada de un imponente esfuerzo físico tras pérdida, en el que Bastoni saltaba a la presión junto a los centrocampistas y Perisic mantenía una mayor disciplina posicional para no conceder espacios en banda izquierda. Por su parte, el conjunto dirigido por Walter Mazzarri expuso un plan de juego en el que la idea principal era el repliegue en un 5-3-2 procurando mantener a la línea defensiva alejada del área, para obstaculizar al máximo la circulación del campeón de Italia, cuyo peligro sigue residiendo mayoritariamente en las transiciones. Mientras que con el esférico en su poder, pretendía salir jugando desde atrás para elaborar la acción de forma pausada fomentando que jugadores como Razvan Marin y Joao Pedro adquiriesen un mayor protagonismo en el juego, pero ello, no sirvió más que para afilar los colmillos de un Inter que emprendía las transiciones defensa-ataque con suma facilidad. Tras varios avisos, Lautaro conseguiría anotar el primer gol de la noche después de rematar de cabeza, en el primer palo anticipándose al marcaje de Joao Pedro, un córner servido por Çalhanoglu.

A raíz del 1-0, el duelo entró en una fase de paz armada, donde ninguno de los dos conjuntos ejerció un control efectivo del juego, extendiéndose los balones en largo, las disputas aéreas y sus consiguientes segundas jugadas, con un mayor equilibrio de fuerzas y una marcada escasez de llegadas en ambas áreas. Sin embargo, en los últimos instantes antes de enfilar el túnel de vestuarios, los de Simone Inzaghi se decidieron a abrir el tarro de las esencias intimidando la meta de Cragno, en varias ocasiones, con avisos muy claros. Siendo uno de ellos, la acción en la que Dumfries, el cual únicamente fue empleado en fase ofensiva por el carril derecho por parte del ex-técnico de la Lazio, quedó habilitado solo dentro del área, regateó al guardameta visitante y recibió un penalti claro por el que el arquero sería amonestado. Lautaro erraría el lanzamiento desde los once metros ante la parada del portero italiano, que adivinó perfectamente la intención y consintió un rechace que Çalhanoglu no conseguiría introducir entre los tres palos. Posteriormente, un remate cruzado de Alexis, con la derecha, que se marchó ligeramente desviado tras una accidentada acción en la que el chileno recogería un rechace, bajó el telón al primer acto.

El aluvión de llegadas interistas liquidaron el encuentro

El segundo tiempo se inició con un conjunto nerazzurri más proclive a originar situaciones de peligro atacando posicionalmente a un Cagliari reagrupado defensivamente en el último tercio de campo. Como resultado de su insistencia y de su mayor paciencia en la fase ofensiva, Barella recibió un balón en línea de fondo de un saque de banda puesto en movimiento por Dumfries y le sirvió a Alexis Sánchez un centro, tras recibir de espaldas a portería, que el chileno engatilló de volea sin que tocase el suelo. Después del segundo tanto de la velada, el equipo lombardo siguió llevando las riendas del partido manteniendo el control de la posesión, aunque fue relegando su apuesta por el ataque en estático y comenzó a explotar sus grandes virtudes como el juego por bandas, las transiciones rápidas y los balones en largo al delantero que tirase el desmarque. Fruto de ello, Çalhanoglu comenzó a redondear la goleada del campeón de Italia, y su buena actuación particular, con un esplendoroso lanzamiento con la pierna derecha de media distancia, que entraría por la escuadra del palo largo. Acto seguido, un pase medido en largo de Barella para Lautaro, que controló con sencillez con el pecho y definió con la pierna derecha delante del portero, supondría el cuarto tanto del enfrentamiento después de una definición marca de la casa.

En el último cuarto de hora de juego, el técnico del conjunto milanés se decidió a mover el banquillo dándole descanso a jugadores como Dumfries, que con la lesión de Darmian lleva jugando varios partidos sin respiro, Brozovic, Lautaro y, posteriormente, Çalhanoglu y Perisic, en unos instantes finales que tuvieron un despliegue físico descendente por parte los dos contendientes, donde Il Biscione jugó a placer e incluso siguió buscando la portería de su contrincante, con menor regularidad pero el mismo peligro, ante un guardameta que no tuvo ni un minuto de respiro haciendo frente a cada una de sus acometidas, y que pese a la holgada ventaja, seguía sin parecer saciada y se mantenía instalada en la segunda mitad de campo sin permitirles a los rossoblú mantener la pelota. El enfrentamiento agonizó con una exhibición de lanzamientos por parte de los campeones de Italia, que habían superado holgadamente los 20, y que concluirían su actuación con un derechazo de un Alexis redimido tras haber cuajado una sobresaliente actuación en el día de hoy, que impactaría en la madera tras conectar una pared con el recién entrado, Zanotti.

Ficha Técnica

-Inter: Handanovic – Skriniar, de Vrij, Bastoni – Dumfries, Barella, Brozovic, Calhanoglu, Perisic – Alexis, Lautaro.

-Cagliari: Cragno – Cáceres, Godín, Carboni – Bellanova, Deiola, Marin, Grassi, Dalbert – Joao Pedro, Keita.

-Goles: 1-0, min. 29, Lautaro. 2-0, min.50, Alexis. 3-0, min.66, Çalhanoglu. 4-0, min.68, Lautaro.

-Matteo Marchetti amonestó a Lautaro (min.33), Alessio Cragno (min.43), Deiola (min.73).

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