Crónica: Ibra rescata un punto en el descuento para un Milan muy discreto

Udinese y Milan han empatado a uno en el Stadio Friulani en la decimoséptima jornada de la Serie A. En un encuentro tremendamente disputado en el que los locales supieron imponer su planteamiento neutralizando por completo el dominio del conjunto lombardo.

El Milan propuso y el Udinese dispuso…

El duelo comenzó con el Milan llevando la iniciativa en el juego, mediante la posesión del balón, con la que intentaba instalarse en el terreno de juego de un Udinese que estaba desplegando un plan de juego más conservador, tras la destitución de Luca Gotti, agrupándose a menos distancia de su área e intentando explotar las imprecisiones del contrario con pocos jugadores y sin asumir excesivos riesgos. Tras el tanteo inicial, los dirigidos por Stefan Pioli consolidaron su control del juego con un prudente juego de pases en horizontal que en todo momento pretendió asegurar la entrega y que cedía las bandas en exclusividad a Florenzi y Theo, siendo esta decisión táctica soportada por la ayuda que Bennacer les brindaba ocasionalmente a los dos zagueros en la elaboración de las jugadas, con un resultado muy mejorable. Sin embargo, una imprecisión del mediocentro argelino en una entrega vertical, a un confiado Bakayoko, provocaría que Arslan habilitara a Beto para que emprendiese una carrera vertical hacia la portería, ante la indolencia defensiva de los visitantes que apenas retrocedieron para colaborar en la labor defensiva, y batiese al meta Maignan en dos tiempos.

A raíz del tanto, el conjunto rossonero mantuvo su protagonismo en el juego con unas posesiones lineales con las que no era capaz de provocar situaciones de uno contra uno, a causa del rigor en el marcaje de los locales y su gran agresividad defensiva, en la que el celo de los carrileros estaba brillando por su disciplina posicional y su sentido de la anticipación. La intensidad era elevada con encarnizadas disputas por cada pelota, pero el ritmo de juego resultaba insulso, debido a que los bianconeri empleaban sus recuperaciones en mantener el esférico el mayor tiempo posible alejado de su meta logrando cortocircuitar la dinámica general con faltas, del mismo modo que los milaneses no conseguían sobrepasar el segundo tercio de campo con la pelota en su poder, por su incapacidad para conectar con la línea de mediapuntas, la cual se adelantaba excesivamente y ofrecía pocos apoyos con su escasa movilidad. Con la proximidad del descanso, comenzarían a encontrar una vía a explorar por el carril central, gracias a una mayor descongestión que haría posible que Brahim Díaz e Ibrahimovic adquiriesen un protagonismo mucho mayor en el juego, una situación que quedaría plasmada en una asociación entre ambos jugadores que terminaría con un remate del español, ligeramente desviado. Posteriormente, los visitantes ratificarían su mejoría en el juego en una acción en la que Theo Hernández, quien había cuajado un primer tiempo muy discreto, anotaría un gol que sería anulado correctamente por fuera de juego.

Los cambios visitantes no pudieron mitigar el desorden Rossonero

La salida de los vestuarios se produjo con la entrada de Sandro Tonali, Franck Kessié y Messias por Bakayoko, Bennacer y Krunic, lo cual conseguiría revitalizar enormemente al Milan, que gracias a la presencia de un extremo pegado a la línea de banda consiguió extender el radio de acción de su fase ofensiva al tercer cuarto de campo, a pesar de no ser capaz de trenzar ninguna situación de peligro significativa, más allá, de la amenaza por la derecha que suponía Messias, sobre el que se había volcado mayoritariamente el juego, como forma de atraer al contrario para permitir que desde segunda línea se asomasen jugadores como Tonali, más libres de marcajes. Por su parte, el conjunto local abogó inicialmente por replegarse en campo propio acumulando una gran cantidad de piernas en el primer cuarto de campo, como medio para contener el mayor dinamismo de los milaneses en la segunda mitad de campo. No obstante, la lucidez visitante de los primeros minutos se esfumaría por su desequilibrio posicional tras pérdida, así como su inconstancia en la presión para recuperar la pelota rápidamente, y como resultado de ello, los dirigidos por Gabriele Cioffi comenzarían a crecer en el encuentro por medio del juego en largo, donde su superioridad, tanto en la disputa como en las segundas jugadas, le permitía acumular minutos con la posesión en su poder y menoscabar la tendencia de juego de los lombardos.

En el último cuarto de hora de juego, el partido entró en su clímax, con unos últimos minutos plagados de tensión donde los de Stefano Pioli asediaron a su oponente con un juego más rudimentario en el que primaban los centros, las acciones a balón parado y sus consiguientes rechaces, al encauzamiento de las jugadas aglomerando el área contraria hasta colmarla con el riesgo de que los rechaces le jugasen una mala pasada, como le terminaría ocurriendo. Asimismo, los bianconeri verían en el artificial asedio de su rival una oportunidad para hacerle daño a la espalda y originar una mayor segmentación en un bloque que a lo largo de los 90 minutos había permanecido expuesto y fracturado, con conducciones por las bandas que en determinadas ocasiones se cristalizaban en ocasiones de peligro, como la que erraría Beto delante del arquero Maignan, tras una gran cabalgada en la que dispondría perfectamente su cuerpo para la definición. A pesar de la claridad de la llegada, esta no sería más que un reflejo del excesivo conformismo de los Friulani, el cual se constató en múltiples posibilidades de buscar al atacante al espacio en contextos de igualdad numérica, que fueron desaprovechadas por su preferencia por conservar el esférico en la zona central. Ibrahimovic conseguiría igualar el choque al rematar de tijera un centro del recién entrado Castillejo desde la derecha, que encontraría a varios receptores antes de que el ariete sueco lo enviase a la red. En la jugada posterior al empate, los locales responderían a tan tardío gol con una llegada por banda izquierda en la que Beto le serviría una pelota a Success para que conectase el lanzamiento desde la frontal, pero sería taponado por un Kessié que se estaba cayendo. En el ocaso del choque, Success vería la roja directa después de realizar una absurda entrada que empañó un cautivador final.

Ficha Técnica

-Udinese: Silvestri – Pérez, Becao, Nuytinck – Molina, Arslan, Walace, Makengo, Soppy – Deulofeu, Beto

-Milan: Maignan – Florenzi, Tomori, Romagnoli, Theo – Bakayoko, Bennacer – Saelemaekers, Brahim Díaz, Krunic – Ibrahimovic.

-Goles: 1-0, min. 17, Beto. 1-1, min.92, Ibrahimovic.

-Francesco Fourneau amonestó a Nehuén Pérez (min.24), Deulofeu (min.55), Zeegelar (min.87), Castillejo (min.87).

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