Crónica: El Dinamo de Zagreb se impone en Londres y termina segundo

El Dinamo de Zagreb ha derrotado por 0-1 al West Ham en el London Stadium en la última jornada de la Fase de Grupos de la Europa League. En un enfrentamiento sin grandes tensiones, donde el gran gol inicial anotado por Orsic a los pocos minutos del comienzo condicionó por completo su transcurso.

La necesidad se vio reflejada en los primeros minutos de los visitantes

El encuentro comenzó con el conjunto londinense llevando la iniciativa frente a un Dinamo de Zagreb agresivo, que desde el primer momento salió decidido a entorpecer el inicio de jugada de su contrincante, cortando sus líneas de pase, con un bloque medio que complicaba enormemente la circulación interior. A los pocos minutos, Orsic dejaría al London Stadium enmudecido tras anotar un gol de bellísima factura después de recibir el balón en un saque de banda y conectar un disparo a portería que entró por la escuadra de la portería de Aréola. Con el 0-1, el conjunto croata redujo su agresividad en fase defensiva, y después de pérdida, y los Hammers pudieron llevar la iniciativa con mayor facilidad al tener el primer pase garantizado con fluidez, hacia el círculo central, contra un oponente que optaba por aprovechar las imprecisiones para desplegarse más ordenadamente y con mucha menos urgencia. A raíz del mayor protagonismo de los británicos en el juego, las situaciones de peligro se producirían con una mayor frecuencia, gracias al mayor efecto sorpresa que adquirió el juego por bandas por el que los inéditos laterales de los de David Moyes pudieron otear el área.

Atravesada la media hora de juego, el enfrentamiento mantuvo un nivel medio de intensidad, con grandes disputas por cada pelota, pero decayó en su ritmo de juego al extenderse las secuencias de pases del conjunto balcánico, las cuales lograban rebajar los decibelios del juego, que en alguna ocasión concluían con un remate nítido a portería, en los que Aréola se estaba viendo obligado a intervenir. La mayor continuidad de los dirigidos por Zeljko Kopic provocaría que los locales se vieran nuevamente obligados a salir jugando de forma muy vertical, ante la mayor altura de líneas de los Modri, para conectar con sus atacantes, que no estaban entrando demasiado en juego a causa de su escasa movilidad. El primer tiempo llegaría a su fin sin apenas aproximaciones ante la abundancia de infracciones, cometidas mayoritariamente por la zaga visitante, y la escasa tensión competitiva por parte de los ingleses que pese a la presencia de muchos jugadores poco habituales en su once, demostraban escaso entusiasmo ante este compromiso al estar clasificados para la siguiente ronda.

La protección de la ventaja marcó los segundos 45 minutos

El paso por los vestuarios no deparó grandes cambios en los respectivos planes de juego, aunque sí que acarreó la entrada de Benrahma por Fornals. Como resultado de ello, el guión del partido fue similar con ambos conjuntos manteniendo los mismo roles que asumieron en el comienzo, pero a pesar de la intención inicial de los croatas de jugar en el último tercio de campo con regularidad, el temor a perder una tan interesante ventaja que les permitía disputar el play-off de la segunda competición europea, les comenzó a atenazar y le dio alas para volcarse en ataque a un West Ham, que jugando sin ninguna presión fue afianzando su dominio acercándose con regularidad sobre la meta de Livakovic, pese a no poder rematar limpiamente ante la acumulación de efectivos de los Plavi. Conforme se atisbaba el ecuador de la segunda parte, el técnico visitante daría frescura a su once y arañaría segundos al cronómetro con sustituciones de corte defensivo como la retirada de Orsic por Misic.

En los últimos quince minutos de encuentro, el entusiasmo local por emplearse con una mayor intensidad en ataque se esfumó, por la poca motivación que le ofrecían las circunstancias y por el empleo de una táctica más conservadora con la pelota por parte del conjunto balcánico, que supo a la perfección como contribuir a anestesiar un choque tremendamente condicionado por la anotación de Orsic en los primeros minutos de juego, la cual provocaba que el paso de los minutos y la situación clasificatoria que rodeaba este partido hiciera que la motivación por atacar al contrario fuese escasa. Pese a todo, el equipo inglés tendría un último impulso ofensivo en el que Alese, quien pisó zona de remate con gran frecuencia en el tramo final de juego, fue buscado con varios envíos en largo, sin resultado, debiéndose siempre a un mal control o a un pase en largo ligeramente impreciso al que llegaba antes un oponente.

Ficha Técnica

-West Ham: Aréola- Ashby, Baptiste, Alese, Longelo- Král, Noble- Yarmolenko, Fornals, Vlasic- Perkins.

-Dinamo Zagreb: Livakovic- Théophile-Catherine, Sutalo, Peric- Ristovski, Ademi, Ivanusec, Gojak, Stefulj- Andric, Orsic.

-Goles: 0-1, min.3, Orsic.

-Maurizio Mariani amonestó a Ristovski (min.30), Ivanusec (min.44) y Misic (min.85).

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