Crónica: El Arsenal vence y ahuyenta a los fantasmas

El Arsenal ha vencido por 2-0 frente al Newcastle en el Emirates Stadium en un duelo correspondiente a la decimotercera jornada de la Premier League. En un encuentro en el que fueron superiores de principio a fin frente a un contrincante que opuso resistencia y mostró una versión mejorada.

El dominio del Arsenal fue tiránico, pero le costó profundizar por el medio

El encuentro se inició con un claro dominio por parte del conjunto gunner que monopolizó la tenencia del esférico desde el primer instante ante un Newcastle que salió al verde con un plan de juego reactivo, que implicaba un repliegue sistemático con las líneas de presión muy juntas. Aunque con el firme propósito de mantenerse distanciado de su área, a la expectativa de aprovechar alguna imprecisión de su rival para desplegarse al contraataque. El control del juego por parte de los locales era notorio, pero estos se veían incapaces de encontrar una opción de pase por los carriles interiores. De esta manera, los desmarques a la espalda que estaba trazando muy audazmente Saka, supusieron su mayor baza ofensiva. El nivel de intensidad estaba siendo alto por parte de ambos equipos pues la intensa presión del conjunto londinense propiciaba que los balones divididos fuesen una batalla entre gladiadores. Por desgracia, las ocasiones no estaban siendo abundantes en ninguna de las áreas, aunque el temor de las urracas a las carreras de Bukayo Saka provocó que se vieran obligadas a defender más cerca de su área, extendiéndose así la dinámica circulación de los de Arteta al último cuarto de campo, con la única carencia del último pase ante la escasa participación de Odegaard en el juego.

Conforme el duelo atisbaba la media hora de juego, los dirigidos por Eddie Howe, quien realizaba su debut tras dar negativo, comenzaron a ampliar sus expectativas ofensivas, amenazando la portería del Arsenal con un vertiginoso juego por bandas, mediante el que siempre mantenían el propósito de finalizar sus acciones. Como probaría Jonjo Shelvey con un soberbio derechazo desde la frontal frente al que Ramsdale se tuvo que emplear a fondo para evitar el tanto. Esta mayor agresividad de los Magpies dinamizó el partido al ofrecerle a los rojiblancos la baza del contraataque, la cual no terminarían de explotar contra un adversario perfectamente organizado que supo replegarse con diligencia. Forzando nuevamente la dinámica de ataque posicional de los artilleros, la cual no supieron aprovechar para generar situaciones de peligro al ver tan limitada su capacidad de progresar por los carriles interiores. Sin embargo, una internada de Tavares derivó en una clarísima ocasión de gol, que Aubameyang malogró a portería casi vacía topándose con la madera en el rechace de una gran parada de Dubravka a Smith Rowe. A raíz de ese acercamiento, los de Mikel Arteta comenzaron a flamear su dominio, emprendiendo un asedio sobre la meta blanquinegra donde la ansiedad provocó una cierta precipitación en la definición de las jugadas.

La intensidad de los locales abrumó a las urracas

Los 22 protagonistas salieron de los vestuarios decididos a mantener sus respectivos planes iniciales de juego. Manteniéndose el mismo guión de la primera parte en el que los Gunners eran protagonistas activos de la acción, siendo proactivos y monopolizando la posesión de pelota con una buena presión constante tras pérdida, que le permitía vivir en campo contrario permanentemente. Al poco tiempo de la reanudación, un desmarque de Saka fue correctamente interpretado por un excelente Nuno Tavares, en labores ofensivas, para que el internacional inglés batiese al meta visitante con un zurdazo seco ajustado al palo más alejado. Este tanto recompensaba el empeño de los capitalinos, que unos minutos después, se llevarían las manos a la cabeza al ver al autor del gol caer lesionado. Después de varios minutos de pruebas por parte de Bukayo Saka ante la atenta mirada de un público del Emirates que contenía el aliento, tuvo que ser sustituido por Martinelli. No obstante, el atacante brasileño desataría el júbilo del mismo respetable al batir a Dubravka con una esplendorosa vaselina después de haber recibido una excelente asistencia de Tomiyasu desde la derecha.

Con el 2-0, el Arsenal seguiría llevando la batuta del encuentro con firmeza imponiendo su buen ritmo para mover el esférico, con el que mantuvieron el desarrollo de la acción entorno al último tercio de campo frente a un Newcastle desmoralizado, al que cada vez le costaba más mantener su concentración y su agresividad, pese a haber cuajado una actuación bastante correcta. Pero la falta de acierto de un Aubameyang errático frustró cualquier intento del cuadro londinense de ampliar su renta. En las últimas bocanadas del choque, los locales rebajaron su presión sobre el contrario, debido a la confianza en la victoria que poseían, y las urracas trataron de resarcirse canalizando su impotencia mediante algún acercamiento peligroso sobre la meta de Ramsdale, que se produjo a cuentagotas. Donde el arquero inglés, el cual apenas había sido exigido durante el segundo tiempo, solventó cada interpelación de sus oponentes con solvencia dejando al Newcastle sin argumentos en la inexorable llegada del pitido final.

Ficha Técnica

-Arsenal: Ramsdale- Tomiyasu, White, Gabriel, Nuno Tavares- Thomas, Lokonga- Saka, Odegaard, Smith Rowe- Aubameyang.

-Newcastle: Dúbravka- Krafth, Lascelles, Schär, Ritchie- Fraser, Shelvey, Willock, Saint-Maximin- Joelinton, Wilson.

-Goles: 1-0, min.56, Saka. 2-0, min.66, Martinelli.

-Stuart Attwell amonestó a Ritchie (min.44), Krafth (min.48), Lascelles (min.63),

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