Crónica: El Leicester coge impulso para la última jornada

El Leicester City ha derrotado por 3-1 al Legia de Varsovia en el King Power Stadium, en un duelo correspondiente a la quinta jornada de la Europa League donde el equipo inglés fue claramente superior.

El Leicester salió mucho más enérgico

El encuentro dio comienzo con un espléndido dominio de un Leicester muy intenso, que desde los primeros minutos salió decidido a buscar la portería de su oponente con un vertical juego por bandas en el que Barnes adquirió un enorme protagonismo por el perfil izquierdo. Avizorando el área en busca de un centro que chocaba permanentemente con la retaguardia visitante o de una opción limpia de remate que se le resistió. Como consecuencia del empuje local en un escenario totalmente previsible de control del juego, Daka lograría anotar el primer gol de la noche al recoger un mal rechace de la zaga contraria, tras una pomposa diagonal del extremo izquierdo inglés, para batir al arquero visitante sin titubeos después de ganar excelentemente la posición en el área. Con el 1-0, el entusiasmo de los locales decayó dando lugar a una versión más conservadora de su plan de juego, con la que rebajarían su volumen de llegadas sobre la portería de un Legia que salió al verde del King Power Stadium dispuesto a replegarse y a aprovechar sus opciones al contraataque, pero se vio totalmente superado por su adversario. Pese a su mayor paciencia en la circulación, los dirigidos por Brendan Rodgers no estaban encontrando grandes obstáculos para llegar al último cuarto de campo con el esférico controlado, mediante la gran baza que le ofrecían sus extremos abriendo el campo.

Vislumbrándose el ecuador del primer tiempo, Maddison logró materializar un tanto de bellísima factura después de recibir un pase de Lookman y conectar un esplendoroso zurdazo desde el interior del área con un portentoso giro. Pocos minutos después, el conjunto centroeuropeo cosechó un lanzamiento desde los once metros en una de sus exiguas aventuras ofensivas tras provocar una mano histriónica de Ndidi, en un centro desde la izquierda. El atacante Emreli erró el lanzamiento cara a cara con un adelantado Schmeichel, aunque Mladenovic marcaría a portería vacía en el rechace. La anotación verdiblanca, lejos de desestabilizar, reanimó a los foxes que con su intensidad inicial volverían a poner tierra de por medio, cuando el mediocentro nigeriano se anticipó por arriba para cabecear acertadamente en el primer palo, un saque de esquina botado con maestría por Maddison. Finalmente, ambos equipos se terminaron dando un respiro tras un intrépido primer período, manteniéndose el conjunto blanquiazul más organizado en campo propio y cediendo la iniciativa al cuadro polaco que se dedicó a mover el balón de un lado a otro en el segundo tercio de campo, sin encontrar ninguna solución para progresar en largo ni en corto.

Los locales anestesiaron el choque

El segundo tiempo comenzó bajo un ritmo mucho más pausado, en el que ambos contendientes rebajaron su despliegue físico y la pelota se desplazó a una velocidad mucho menor y con una dirección mucho más horizontal. El Leicester estaba siendo el equipo más proactivo del encuentro, encadenando grandes secuencias de pases con la expectativa de provocar que algún rival saltase a la presión para originar de esta forma algún desajuste y propiciar algún desmarque a la espalda. Por su parte, el cuadro dirigido por Marek Golebiewski no ofreció grandes alternativas con la posesión en su poder, pues sus recuperaciones eran continuadas por una secuencia de pases previsible, cuya conclusión era siempre la misma: una intercepción de su contrincante.

Las ocasiones de gol fueron cada vez más escasas, ya que los decibelios del enfrentamiento eran cada vez más bajos y los foxes prefirieron regodearse en sus tenencias de pelota en el último tercio. Introduciendo a Ayoze y Dewsbury-Hall, quienes saltaron al terreno de juego con algarabía y cuajaron buenos minutos. El último cuarto de hora no contó con un nivel físico mucho más elevado por parte de ingleses y polacos, y como consecuencia de ello, únicamente se pudo disfrutar del afán de los suplentes por reivindicarse. El conjunto de Brendan Rodgers terminó su compromiso con un 4-1-4-1, pisando los últimos metros de campo frecuentemente y finalizando sus acciones con lanzamientos de media distancia que se marcharían desviados. Con la victoria, el equipo británico se coloca como líder de grupo con ocho puntos -uno de ventaja sobre Spartak y Napoli-, mientras que los centroeuropeos permanecen colistas con seis puntos, antes de afrontar la última jornada.

Ficha Técnica

-Leicester: Schmeichel- Castagne, Amartey, Söyüncü, Thomas- Soumaré, Ndidi, Maddison- Lookman, Daka, Barnes.

-Legia: Miszta- Johansson, Wieteska, Jedrzejczyk- Yuri, Martino, Slisz, Mladenovic- Muçi, Emreli, Luquinhas.

-Goles: 1-0, min.11, Daka. 2-0, min.21, Maddison. 2-1, min.26, Mladenovic. 3-1, min.33, Ndidi.

-Deniz Aytekin amonestó a Mladenovic (min.39), Wieteska (min.48), Thomas (min.61), Jedrzejczyk (min.87), Albrighton (min.89).

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