Crónica: Una Atalanta insípida empata en Berna

Young Boys y Atalanta han empatado a tres en el Wankdorf Stadium en la quinta jornada de la Champions League, donde los italianos se mostraron poco intensos y fueron víctima de sus errores defensivos ante un rival voluntarioso que se empleó a fondo para sacar un buen resultado.

Los de Gasperini se relajaron en exceso con el 0-1

El encuentro comenzó con un ritmo de juego pausado, sin gran ritmo en la circulación, en el que la Atalanta atravesó dificultades para tomar la iniciativa frente a un Young Boys muy bien plantado sobre el terreno de juego que optaba por un bloque medio agresivo sin balón con el propósito de cortarle las líneas de pase a su adversario y ocultar sus carencias en el repliegue. Tal y como se demostraría en el primer ataque posicional de un conjunto de Gasperini convencido de atacar el área contraria con una velocidad más pausada y una mayor paciencia, como ocurriría en la jugada del 0-1 donde una gran asociación colectiva fue culminada por Zapata, el cual remató con un excelente giro en el interior del área, un centro templado de Freuler desde la izquierda. El gol no supondría ningún cambio sustancial en el desarrollo del juego, pues bajo un nivel de intensidad medio, el cuadro comandado por David Wagner no bajó los brazos y adoptó una actitud proactiva sustentándose en un inicio de jugada taimado y medido. Donde no encontró una gran oposición ante la presión testimonial de los italianos, quienes a pesar de mantener sus líneas a una gran altura, ejemplificaban una actitud defensiva contemplativa, más preocupada de reprimir mediante una correcta ocupación de espacios obligando a jugar en horizontal a un adversario que en cuanto superaba la primera oleada de jugadores, llegaba al área de los italianos con aparente facilidad mas no estaba logrando concluir sus acciones con un remate.

Conforme el partido se acercaba a la media hora de juego, los nerazzurri se volvieron a emplear con una mayor intensidad recuperando una mayor tensión con la pelota, siendo más incisivos y audaces en cada transición, aunque apenas fue capaz de generar ninguna situación de peligro, a la luz de la escasa movilidad que expresaban los atacantes visitantes en los despliegues ofensivos. Sin embargo, el entusiasmo de la Dea no tardaría en esfumarse con el paso de los minutos, frente a la cada vez mayor agresividad de los locales, que no dudaron en emplearse con más efectivos en busca de un empate el cual llegaría en un saque de esquina puesto en movimiento por Aesbischer, que Siebatcheu remataría llegando desde atrás en el primer palo con un soberbio testarazo. Con la igualada, el conjunto suizo se adueñó por completo de la situación llevando la iniciativa por completo e instalándose con el esférico en campo de la Atalanta, en el que pese a sus intenciones y las facilidades que ofrecían los transalpinos, en ningún momento fue capaz de enlazar una jugada con la suficiente paciencia como para terminarla con posibilidad de probar un lanzamiento nítido a puerta.

En el momento de más control de los visitantes se desató la locura

El segundo tiempo se inició con un equipo visitante mucho más intenso y decidido, que en los instantes iniciales se volvió a volcar al ataque apoderándose de la posesión y buscando la portería contraria, al llegar con muchos jugadores a los últimos metros consiguiendo amenazar al arquero Faivre con una mayor capacidad de remate que se materializaría cuando Palomino marcó el 1-2 con un zurdazo colocado a la escuadra, tras recoger un balón rechazado de un córner. Posteriormente, el enfrentamiento recuperó su dinámica previa más pausada, en la que la velocidad a la que la pelota era desplazada era más lineal y el Young Boys volvía adquirir una mayor relevancia en ataque, aproximándose muy superficialmente a la frontal del área de un oponente más unido y compacto que en el primer tiempo, el cual repelió cualquier aproximación con firmeza, pero sin renunciar a mantener el cuero. Con el paso de los minutos, el combinado bergamasco abogó por encadenar pases y trazar posesiones largas sin desechar un posible ataque, aunque dedicando un especial celo a narcotizar los impulsos ofensivos de los aurinegros.

En el último cuarto de hora, Gasperini se decidió a modificar su once y dio entrada Koopmeiners por Pasalic, a Djimsiti en lugar de Demiral y a Pessina como reemplazo de Freuler, con la clara intención de intentar controlar el partido durante los últimos instantes. Pero lograría exactamente lo contrario en una antítesis en su grado más superlativo, que se desataría con el gol de Sierro quien remató en el corazón del área, un centro atrás de Ngamaleu desde línea de fondo tras recibir un balón de un saque de banda al espacio, para igualar la contienda. Después del 2-2, el encuentro se rompió por completo y los dirigidos por David Wagner retomaron su dinámica de encimar al adversario en la salida y en sus recuperaciones fueron capaces de generar ocasiones atacando por el carril central explotando el caos defensivo de la Atalanta, potenciado por la falta de concentración y la agitación del momento. Pocos minutos más tarde, Hefti completó una secuencia de pases de los aurinegros, ante una evidente falta de intensidad y un posicionamiento deficiente del rival, con un zurdazo de media distancia directamente destinado a la escuadra de la portería de Musso. No obstante, el 3-2 no sería definitivo, ya que después de varios minutos en los que la Dea se volcó a la desesperada en busca del empate sin ningún éxito, Muriel ingresaría al campo para ejecutar un libre indirecto desde el perfil izquierdo que enviaría al fondo de la red, desatando la euforia nerazzurri y disponiendo todas las circunstancias para unos últimos minutos vibrantes, en los que hubo más velocidad y disputa física que ocasiones, pese a las prisas de los visitantes por llegar al último cuarto del terreno de juego. Con este empate, el Young Boys permanece colista del grupo F, con cuatro puntos, a tres del Villarreal que es segundo. Mientras que los transalpinos permanecen terceros a un punto del conjunto valenciano.

Ficha Técnica

-Young Boys: Faivre – Hefti, Bürgy, Lauper, García – Aebischer, Martins, Rieder – Elia, Siebatcheu, Ngamaleu.

-Atalanta: Musso – Tóloi, Demiral, Palomino – Zappacosta, De Roon, Freuler, Maehle – Malinovskyi, Pasalic – Zapata.

-Goles: 0-1, min.10, Zapata. 1-1, min.39, Siebatcheu. 1-2, min.51, Palomino. 2-2, min.80, Sierro. 3-2, min.84, Hefti. 3-3, min.87, Muriel.

-Daniel Siebert amonestó a Ulisses Garcia (min.22), Ngamaleu (min.44), Demiral (min.63), Hefti (min.66), Zapata (min.92).

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