Crónica: El Inter incendia la Serie A

El Inter ha derrotado 3-2 al Nápoles en el Giuseppe Meazza por la decimotercera jornada de la Serie A, en un enfrentamiento tremendamente disputado e intenso, en el que el resultado estuvo en jaque hasta el pitido final.

Los goles tuvieron efectos adversos

El encuentro comenzó con un imponente nivel de intensidad, propio de un duelo de este calibre, y con el Inter intentando llevar la iniciativa y adueñarse de la situación, sin demasiado éxito, pues en los primeros minutos no encontraba mecanismos ofensivos para conectar con sus jugadores de ataque, desde una salida de balón descreída que ante las dificultades no dudaba en jugar en largo hacia las bandas, en busca de una segunda jugada que mantuviese el balón en el último tercio de campo, pese a la ausencia de Dzeko. Por su parte, el planteamiento del Nápoles consistió en el establecimiento de un bloque medio en fase defensiva que sacase rédito de las recuperaciones propiciando transiciones defensa-ataque. Con el paso de los minutos, los de Spalletti comenzaron a crecer en el partido gracias al mayor protagonismo de Osimhen, que le ofreció una gran salida a su equipo por medio de sus apoyos en largo, con los que estaba consiguiendo acechar la portería interista en varias ocasiones. El primer golpe sobre la mesa sería dado por los visitantes, quienes se lograron adelantar en el electrónico con un derechazo de Zielinski desde la frontal, que remató una gran diagonal de Insigne tras una recuperación en el medio.

El 0-1 acentuó la idea de juego más reactiva de los partenopeos, quienes optaron por mantenerse organizados en campo propio a la expectativa de las oportunidades al contraataque que el dominio neroazzurri les pudiese deparar. Sin embargo, el conjunto milanés, que se adueñó del choque, sería el que encontraría un recoveco por el lado derecho, donde Darmian llevaría el timón ofensivo de los suyos encarando permanentemente a un blando Mario Rui. Fruto de una ofensiva por esa banda, Barella, quien estaba dando soporte al carrilero para generar situaciones de superioridad, conectó un disparo en el interior del área que impactó en el brazo de Koulibaly y que Paolo Valeri decidió castigar señalando la pena máxima. Çalhanoglu cumpliría desde los once metros con un golpeo con la derecha ajustado al palo. La igualada haría reaccionar al líder de la liga, que una vez superó el golpe del empate, asumió un mayor protagonismo en el juego manteniendo el esférico con un mayor criterio, aunque atravesaría mayores dificultades para incomodar a Handanovic, ya que el Inter se mostró agresivo cortando líneas de pase y asumió el papel de la reacción ante el mayor control de los sureños optando por las transiciones como principal arma de ataque. En los estertores del primer tiempo, un saque de esquina arqueado botado por Çalhanoglu fue tímidamente cabeceado por Perisic que logró introducir la pelota en la meta napolitana pese al esfuerzo de Ospina por evitarlo.

Spalletti estuvo más acertado en los cambios, pero no fue suficiente

El segundo tiempo se inició con un mayor dominio del conjunto de Simone Inzaghi, el cual salió del vestuario decidido a afianzar su ventaja mediante la tenencia de la pelota y el control del juego, ante un Nápoles poco intenso y falto de tensión competitiva que durante los primeros minutos apenas ofreció respuestas al mayor despliegue físico de los locales. Sin embargo, un fatídico choque entre Skriniar y Osimhen, del que afortunadamente no hay nada que lamentar, provocó la sustitución del atacante nigeriano, y paradójicamente supuso un vuelco en el plan de partido de ambos, ya que los Azzurri volvieron a ser dueños del esférico y a amenazar la meta de los lombardos ampliando su juego con los extremos y encontrando únicamente a Lozano, frente a la guadaña defensiva del campeón de Italia, la cual contaba con la presencia de Brozovic entre centrales en salida. Sin embargo, cuando menos protagonismo ofensivo estaba teniendo el Inter, un discreto Correa le sirvió el balón a Lautaro, después de una rompedora conducción, para que el atacante argentino anotase el tercero con un remate cruzado con la pierna derecha.

Con el 3-1, los locales se instalaron definitivamente en su plan de juego reactivo instaurando un bloque bajo e introduciendo a Arturo Vidal y Dzeko por Correa y Çalhanoglu, que había sido el principal torrente creativo del equipo. De este modo, agolparon a todos sus efectivos en pocos metros y se mostraron rudimentarios cuando el balón llegaba a sus pies alimentando el ritmo impuesto por el Nápoles, que con la entrada de Elmas y Mertens, empezó a inclinar el campo sobre la portería del cuadro neroazzurri, que había visto como Barella y Lautaro eran sustituidos por Di Marco y Gagliardini, a pesar de existir precedentes que contraindicaban esos cambios. No obstante, tres minutos después, Mertens consiguió enardecer el duelo con un soberbio lanzamiento de media distancia que superaría la meta local, entrando junto al palo. Después del 3-2, el choque entró en su fase más emocional e irracional con los de Spalletti volcados al ataque y los milaneses intentando contenerlos por todos los medios y frenar su ritmo jugando en largo con Dzeko, quien en uno de los lances sufriría un aparatoso choque con Ospina, sin más consecuencias que un vendaje, que alargaría el tramo final. Las pocas situaciones de peligro que se estaban generando en medio del caos estaban siendo para los visitantes, los cuales estaban explotando los tibios despejes al medio y los errores en el marcaje de los anfitriones, que permitieron varios remates a portería en el segundo palo llegando desde el perfil izquierdo. Finalmente, el encuentro llegó a su fin con un clímax insuperable y un asedio que dejó varias llegadas muy peligrosas de los celestes, que no pudieron evitar la derrota. Como consecuencia de este resultado, el Inter se mantiene tercero aunque recorta su distancia con la cabeza de la clasificación, precisamente liderada por el Nápoles, a cuatro puntos.

Ficha Técnica

-Inter: Handanovic – Skriniar, Ranocchia, Bastoni – Darmian, Barella, Brozovic, Calhanoglu, Perisic – Lautaro, Correa.

-Napoli: Ospina – Di Lorenzo, Rrahmani, Koulibaly, M. Rui – Anguissa, Fabián – Lozano, Zielinski, Insigne – Osimhen.

-Goles: 0-1, min.17, Zielinski. 1-1, min.25, Çalhanoglu. 2-1, min.44, Perisic. 3-1, min.61, Lautaro. 3-2, min. 78, Mertens.

-Paolo Valeri amonestó a Osimhen (min.10), Koulibaly (min.24), Rrahmani (min.35), Çalhanoglu (min.41), Vidal (min.72), Handanovic (min.84), Dzeko (min.92).

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