Crónica: El Udinese rescata un empate sobre la bocina en Bergamo

Atalanta y Udinese han empatado a uno en el Gewiss Stadium por la novena jornada de la Serie A, tras un duelo equilibrado en el que los visitantes sacaron mayor rédito de su planteamiento.

Las zebras lograron imponerse en la medular

El encuentro se inició con un mayor protagonismo en el juego por parte del conjunto de Gasperini, que desde el primer instante se quiso adueñar del esférico ante un rocoso Udinese, que planteó un rocoso bloque medio con las líneas muy juntas, aplicando un plan de juego más reactivo e impidiendo cualquier progresión de su oponente, el cual se veía lastrado por las bajas en defensa que obligaban a de Roon a ejercer de central, por los carriles centrales al no poder conectar con un Malinovskyi desaparecido de combate y un Ilicic más lento que en otras ocasiones, que tampoco mostraba grandes destellos del buen nivel ofrecido en los últimos compromisos. El paso de los minutos consolidó el plan de los visitantes, los cuales pudieron aprovechar el desorden causado en la zona de elaboración de la Dea, que no estaba presionando a un rival que salía jugando, prefiriendo replegarse en un 4-4-2 en el que Ilicic caía en banda izquierda, para aproximarse a la meta de Musso en una transición rápida. Las situaciones de peligro brillaban por su ausencia y los dirigidos por Luca Gotti lograron hacerse con el control de la situación neutralizando la iniciativa de una Atalanta poco poblada en el medio.

Una vez se superó la media hora de juego, los neroazzurri pudieron ser más protagonistas al emplearse con una mayor intensidad en sus acciones. De forma que pudieron recuperar y transitar rápidamente, sorprendiendo a un Udinese que se veía obligado a replegar a marchas forzadas. Originándose así ciertas situaciones de verdadero peligro con ataques posicionales en zonas muy avanzadas del campo. Pese a ello, esas salidas en velocidad no eran la dinámica mayoritaria de un partido en el que se dirimió una dura batalla en la medular en la que nadie se terminaba de imponer. Siendo superflua la superioridad de los locales, cuyas llegadas se producían a cuentagotas a causa de su evidente carencia creativa en el inicio de la jugada y la menor progresión que poseía en los costados, en los que las bajas de Gosens y la presencia de un perfil más defensivo y apto para una defensa de cuatro, como Pezzella, restaban proyección al colectivo tanto por ese costado, como por el diestro, donde un Zappacosta más relegado a labores defensivas, apenas pudo entrar en contacto con el esférico durante los primeros 45 minutos.

Los locales salieron más decididos

El segundo tiempo se inició con el mismo reparto de roles, con la Atalanta asumiendo el papel de proponer ante un adversario que salió del vestuario menos concentrado, mostrándose menos unido como bloque y más selectivo a la hora de encimar al poseedor del balón en campo propio. Como resultado de una mayor ligereza defensiva, el equipo local se pudo adelantar en el electrónico por medio de un sonoro lanzamiento de Malinovskyi de media distancia, finalizando un ataque en estático de los suyos. El 1-0 rebajó el nivel de intensidad en el enfrentamiento y permitió a los de Gasperini, que introdujo a Koopmeiners muy sagazmente, gobernar la situación a su antojo, tanto con la posesión, con la que no renunciaron a buscar el área de un Udinese, que se descompuso con el gol y ofrecía más facilidades en su estructura defensiva, como sin ella, realizando un importante esfuerzo colectivo pretendiendo desactivar las aproximaciones de los dirigidos por Luca Gotti, que resultaban un auténtico caos.

Atravesado el último cuarto de hora, el cuadro visitante adelantó sus líneas y mostró una actitud más decidida para establecer en el último tramo, un mayor sometimiento sobre el terreno de juego contrario pretendiendo apurar sus opciones de igualar la contienda mediante envíos en largo, que resultaban infructuosos ante la mejorada estructura defensiva de una Dea totalmente decidida a aplicar un plan de juego más conservador. Procurando con determinadas fases de presión, evitar que los bianconeri llegasen al último cuarto de campo con un importante número de efectivos que tuviesen alguna opción de remate. Los estertores del encuentro no resultaron especialmente productivos en juego, pues todo se redujo a dos escuadras buscando con más fe que razón, algún apoyo en largo que le diese continuidad de alguna forma a la acción. Sin embargo, cuando todo parecía resuelto, Beto empató sobre la bocina rematando en el primer palo, un córner botado por Samardzic desde la derecha, llevando la decepción a las gradas del Gewiss Stadium.

Ficha Técnica

-Atalanta: Musso – De Roon, Palomino, Lovato – Zappacosta, Pasalic, Freuler, Pezzella – Malinovskyi – Ilicic, Zapata.

-Udinese: Silvestri – Becao, Nuytinck, Samir – Stryger Larsen, Walace, Makengo, Udogie – Molina, Beto, Pussetto.

-Goles: 1-0, min.56, Malinovskyi. 1-1, min.94, Beto.

-Livio Martinelli amonestó a Samir (min.17), Pussetto (min.58), Lovato (min.76), Pezzella (min.78).

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