Crónica: El oficio de la Vecchia Signora doblegó a una Roma desafortunada

La Juventus se ha impuesto 1-0 frente a la Roma en el Allianz Stadium por la octava jornada de la Serie A. En un duelo tremendamente igualado en el que la veteranía y la experiencia de los locales se impuso frente a la inocencia de los de Mourinho, que pagaron con creces su falta de acierto y su mala suerte.

Los de Mourinho salieron más decididos

El encuentro nos expuso desde su inicio a una Roma muy decidida que buscaba la meta contraria jugando ordenadamente desde atrás. Pudiendo así sortear la presión de los locales, que no estaba siendo eficaz y permitía que su rival profundizase por los carriles interiores con un virulento Pellegrini. Como consecuencia de este guión, los capitalinos lograron consolidar su dominio al adquirir una mayor presencia con balón en las inmediaciones del área juventina, llevando así el peso de las ocasiones. Sin embargo, en una salida aseada, los bianconeri lograron ponerse por delante cuando Moise Kean remató en el segundo palo, un envío, nada desdeñable, de De Sciglio desde la izquierda que conectó previamente Bentancur. El 1-0 acentuó el rol propositivo de los de Mourinho, pero a su vez, también lo condicionó al permitir a su oponente ser más selectivo y prudente en su fase ofensiva. Mientras que a los dirigidos por el técnico portugués les obligaba a generar desequilibrio en un bloque bajo, atacándolo posicionalmente.

Conforme se acercaba el partido a la media hora de juego, los dirigidos por Allegri adelantaron nuevamente sus líneas para obstaculizar a los giallorosi en la fase inicial de la jugada, propiciando que el proceso fuese más pausado y previsible. Dificultando de esta manera una progresión, que conforme se iba confrontando a la presión de la Juventus perdía cada vez más peso en la dinámica general del duelo. La intensidad de la Vecchia Signora se fue imponiendo conforme la Roma intentaba salir desde atrás y esta la perseguía con más recursos. Los anfitriones estaban llevando cada vez más la iniciativa, pero estaban demostrando debilidad en la zaga de tres efectivos que estaban desplegando, una vez eran encimados por un Tammy Abraham tremendamente voluntarioso. El cual estaba protagonizando la gran mayoría de las acciones, generando una serie de errores en la primera zona, en los que su equipo pudo aproximarse con peligro a la meta de Szczesny. Tal y como ocurriría en el mismo momento en el que el ariete inglés encaró a Bonucci, regateándolo virtuosamente, para posteriormente ser derribado al intentar apoyarse en Mkhitaryan. Aunque a pesar de que la jugada terminó en gol, el colegiado Orsato prefirió señalar la pena máxima en una decisión cuestionable. Una oportunidad desde los once metros, en la que el meta polaco adivinó el lanzamiento endeble y poco preciso de Veretout, desatando el fervor en las gradas del Allianz Stadium.

Los de Allegri volvieron a mostrar su versión más conservadora

El segundo tiempo se inició con una tortuosa sucesión de faltas. Instigada por la adopción de un plan más conservador por parte del cuadro juventino, que estableció un bloque bajo y limitó las interacciones con el contrario en su terreno de juego, a la perpetración de faltas que cortasen aún en mayor medida la dinámica del partido. Mientras que cuando era el dueño del esférico y Moise Kean, el cual estaba realizando la trascendental labor de aguantarlo, se veía apurado, no renunciaba a desplegarse hacia el último tercio de campo con un importante número de efectivos. Aunque no era capaz de generar peligro, más allá de algún destello individual. No obstante, el equipo de la capital se veía seriamente coaccionado por el marcador y el avance del cronómetro en el momento de atacar a la trabajada estructura defensiva de los turineses. Aunque un imponente lanzamiento del ubicuo Veretout desde la frontal, que se marchó muy cerca del arco de Szczesny revitalizó a los romanos e intimidó a los piamonteses. En vista del posterior hostigamiento que ejercerían los visitantes sobre la portería del polaco.

Ante la coyuntura, Allegri se decidió a mover el banquillo, aunque a diferencia de los anteriores compromisos, en este no quiso desequilibrar a su plantel con sustituciones de claro corte defensivo, sino que permutó a jugadores de idéntica demarcación, tales como Kulusevski por Chiesa y Morata por un visiblemente cansado, Moise Kean. Con las modificaciones del técnico italiano, los bianconeri ganaron frescura y pudieron adelantar sus líneas en los últimos instantes. Neutralizando de forma muy audaz las aproximaciones del conjunto dirigido por Mourinho, cuyo control parecía haberse evaporado, esfumándose también las vías de ataque que exploró por el carril izquierdo y le permitieron tener al campeón de la Coppa Italia a su merced durante un tramo importante de la segunda parte, en el que destapó sus fragilidades en fase defensiva, que terminó con el mismo ritmo entrecortado con el que empezó, a raíz de infracciones preventivas alejadas de su zona de castigo y a posesiones en las que ejerció un papel relevante, el recién entrado Arthur.

Ficha Técnica

-Juventus: Szczesny – Danilo, Chiellini, Bonucci, De Sciglio – Cuadrado, Locatelli, Bentancur, Bernardeschi – Chiesa, Kean.

-Roma: Rui Patrício – Karsdorp, Mancini, Ibañez, Viña – Cristante, Veretout – Zaniolo, Pellegrini, Mkhitaryan – Abraham

-Goles: 1-0, min.16, Kean.

-Daniele Orsato amonestó a Szczesny (min.41), Abraham (min.45), De Sciglio (min.49), El Shaarawy (min.70), Shomurdov (min.85), Danilo (min.87), Mancini (min.89), Karsdorp (min.90).

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