Crónica: El Chelsea se clasifica ante un Aston Villa que murió en la orilla

El Chelsea se ha impuesto 4-3 en penaltis, tras haber igualado a uno frente al Aston Villa en Stamford Bridge, en la tercera ronda de la Carabao Cup tras un duelo con muchas alternativas.

El encuentro comenzó con un mayor dominio de un Chelsea que trataba de imponerse gracias a su prominente poderío físico, en un inicio en el que ambos equipos nos ofrecieron un estimulante intercambio de golpes, donde la ocasión más clara fue para los visitantes cuando Cameron Archer envió el balón a las nubes tras un mano a mano frente a Kepa. Con el paso de los minutos, el Chelsea, desplegado sobre el verde con un bloque medio y un esquema de tres centrales en el que Saúl quedaba liberado de la medular, como ya ocurrió con Kovacic ante el Tottenham, comenzó a inclinar el mapa de color sobre el terreno de juego visitantes cercando su área, aunque sin generar ninguna situación especialmente peligrosa de gol.

La primera media hora no había sido espectacular excepto algún pequeño tramo pero dejaba pistas y motivos para quedarte prendado del televisor, como la excelente actitud sin balón de un Aston Villa que mantenía la línea defensiva a gran altura. Complementada con una gran agresividad para encimar a los anfitriones, quienes estaban iniciando la jugada con cuatro defensores, a los que estaban logrando comprometer. Obligándoles a buscar en largo a sus atacantes baldíamente, ya que Werner y Ziyech estaban perdiendo las batallas aéreas permanentemente.

En el último cuarto de hora, los londinenses trataron de buscar otras alternativas para atacar a la pegajosa estructura defensiva de los de Dean Smith, pero no fueron capaces de transitar por los carriles interiores y únicamente lograba finalizar alguna acción tras una genialidad individual. El despliegue físico de ambos estaba siendo digno de mención, pero apenas estaban logrando rematar en alguna de sus aproximaciones. Alimentándose (quizás) de esta manera un ritmo de correcalles más formal y diplomático, que por momentos parecía alcanzar el duelo. El primer período llegó a su fin sin grandes aproximaciones y un ritmo entrecortado, condicionado por una sustitución prematura, en la que Sanson dio lugar a Chukwuemeka.

Entró Mount y se liberaron los dos equipos

El segundo acto se inició con la entrada de Mason Mount por N´Golo Kanté, retrasando su demarcación un discreto Saúl, para tratar de darle más vitalidad a la circulación de los blues por el interior, logrando que los jugadores de banda queden menos vigilados. De esta forma Hudson-Odoi, quien además estaba posicionándose más cerca de James que en la primera mitad, estaba logrando desbordar por el flanco derecho amenazando la meta de Steer. Con el paso del tiempo, los de Tuchel se reactivaron totalmente logrando recuperar el cuero mucho más rápidamente y sitiando cada vez con más regularidad la portería de los de Birmingham, que lograrían perforar cuando Werner remató en el segundo palo, un excelente centro de James desde la derecha.

Con el 1-0, los locales encendieron el soplete de su virtuosismo colectivo y trataron de flamear la contienda, buscando el segundo tanto con gran insistencia y recurriendo en buena medida a los lanzamientos de media distancia. Que estaban poniendo a unos villanos, a los que no les duraba nada la posesión y que apenas eran capaces de pisar campo contrario con el esférico controlado, contra las cuerdas.

Después de unos minutos de fervor, los campeones de Europa bajaron sus revoluciones, concediéndole más aire a su oponente, y trataron de explotar una de las mayores armas que su fútbol siempre le ha concedido: el contraataque. Sin embargo, el Aston Villa tan altivo y audaz que estábamos viendo en el día de hoy, no le concedió tregua, al igualar el marcador con un excelente cabezazo de Archer a un envío nada desdeñable de Cash desde el costado diestro. Con la igualada, la vista se envalentonó apoderándose del balón y siguió buscando el arco de Kepa con mucho entusiasmo y relativo peligro a la hora de gestar situaciones de gol, pese a su inocencia en los últimos metros.

Los leones azules se fueron reponiendo del shock post-gol y el partido entró en su fase más apasionante de alternativas y de ocasiones, en la que ambos tuvieron oportunidades claras para tomar ventaja. El desorden táctico y la enajenación por ir al ataque eran cada vez mayores, lo cual potenciaba aún más una dinámica de ida y vuelta.

Ante la batalla sin cuartel que nos estaban presentando ambos contendientes, el alemán Thomas Tuchel se vio obligado a introducir a Barkley y Lukaku en el campo, manteniendo a Werner y pasando a jugar con dos puntas. Mientras que las ocasiones se seguían sucediendo con un ritmo más sosegado, pero en perfecta armonía con la velocidad del cronómetro. La entrada del atacante belga no logró condicionar a sus adversarios, quienes no renunciaron en ningún momento a salir jugando, más por dejar pasar el tiempo ante la proximidad de una tanda de penaltis que no les disgustaba, que por buscar el gol de la victoria. En los últimos instantes, los capitalinos tuvieron un empuje final, en el que apenas lograron concretar ningún envío a la zona de castigo.

De esta forma se llegó a una tanda de penaltis en la que el Chelsea se impuso por 4-3.

Ficha Técnica

-Chelsea: Kepa- James, Chalobah, Sarr, Chilwell- Kanté, Loftus-Cheek- Hudson-Odoi, Saúl Ñíguez, Ziyech- Werner.

-Aston Villa: Steer- Cash,Tuanzebe, Hause, Young- Nakamba, Sanson- Traoré, Buendía, El Ghazi- Archer.

-Goles: 1-0, min.54, Werner. 1-1, min.64, Archer.

-Amonestaciones: Graham Scott amonestó a Sarr (min.31), Ashley Young (min.86), James (min.92).

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