Crónica: El Atalanta rescata un empate “in extremis” tras un duelo frenético

Villarreal y Atalanta han empatado a dos en el Estadio de la Cerámica, en un partido frenético plagado de alternativas, que pudo haberse llevado cualquiera.

El encuentro comenzó con un claro dominio del conjunto transalpino, que desde el pitido inicial trató de presionar a su rival de forma incesante con bastante éxito, impidiendo que este fuera capaz de traspasar la línea divisoria, gracias a una gran coordinación a la hora de cubrir espacios en cada recuperación de balón con una labor trascendental del doble pivote y el zaguero Palomino. Además, estaba siendo capaz de circular el cuero con absoluta parsimonia, lo cual llega a ser sorprendente en un colectivo que juega siempre tan acelerado. Pero también estaba logrando progresar gracias a las triangulaciones en banda con los carrileros, especialmente Zappacosta, con las que se estaban plantando en la frontal del área con suma facilidad. Sin embargo, el primer tanto del encuentro llegó después de que otro de sus grandes recursos fuera explotado: el juego de espaldas de Duván Zapata, quien tras un gran pase en largo, logró dejarle el esférico a placer a Remo Freuler para que este batiese a Rulli con un disparo de pierna izquierda desde la medialuna del área, que impactó inicialmente en la madera.

Tras el gol, el equipo de Unai Emery, que había comenzado con un 1-4-4-2, modificó el sistema reforzando la medular al variar la posición de un Trigueros, que empezaba posicionarse más cerca de Parejo y Capoué, lo cual permitió al submarino amarillo ser mucho más protagonista con balón y ganar presencia en campo contrario. Aunque durante los primeros 20 minutos apenas incomodó el arco de Musso, a excepción de un remate de Trigueros donde el arquero debió de atrapar en dos tiempos. Sin embargo, los visitantes siguieron amenazando el área amarilla con transiciones rápidas y buscando a sus atacantes al espacio, pero estos estaban terminando las acciones de manera bastante deficiente.

Una vez se aproximó el duelo a la media hora de juego, el descontrol fue la norma y el cuadro español siguió llevando la iniciativa, aunque continuó padeciendo ante las oleadas de un Atalanta que seguía generando un gran peligro cada vez que buscaba la espalda de los defensores rivales y cuando aprovechaba la profundidad de los carrileros. Sin embargo, los locales lograron encontrar una vía para intimidar la portería rival por el costado izquierdo, en el cual Pedraza se había mostrado muy voluntarioso durante los primeros 45 minutos tratando de aprovechar los constantes viajes ofensivos de Zappacosta y las debilidades de Marten de Roon, que lo cubría. Lo cual fue también utilizado por el campeón de la Europa League que comenzó a producir importantes situaciones de peligro, en las que el arquero visitante se tuvo que emplear a fondo para evitar el gol de la igualada. El cual terminó llegando tras una internada de Pedraza, que puso un centro al corazón del área que Palomino desvió, por desgracia para sus compañeros, y Trigueros remató a placer. Con el empate, el partido tuvo unos minutos bastante bruscos en los que ninguno de los dos equipos pudo trenzar rigurosamente ninguna jugada.

El segundo acto comenzó con una Dea más intensa, que buscaba llevar las riendas de la situación, presionando arriba y moviendo el cuero con criterio, pero no estaba siendo tan implacable tras pérdida como en los primeros minutos sufriendo más ante las transiciones del Villarreal, que trataba de aprovechar la lentitud en el repliegue de los neroazzurri, que quedaban divididos. El enfrentamiento estaba siendo disputado e intenso, pero el primer cuarto de hora no contó más que con un cabezazo al larguero de Duván Zapata tras un saque de esquina. A pesar del propósito de los italianos de circular la pelota, estaban teniendo más dificultades para jugar por unas bandas más blindadas por parte del técnico guipuzcoano, que estaba empleando dos líneas de cuatro sin balón, mientras que en ataque se seguía fomentando la proyección de Pedraza, al que le empezaron a fallar las fuerzas.

Una vez superado el ecuador de la segunda parte, el equipo de Gasperini empezó a mostrar signos de fatiga, sus circulaciones eran mucho más lentas y la tensión en la entrega había disminuido notablemente. Mientras que el equipo castellonense, que había movido el banquillo reemplazando a sus jugadores de banda, estaba manteniendo el bloque a mayor altura y recuperaba el esférico con mucha más facilidad, aunque con un Gerard Moreno más intermitente no estaba siendo capaz de encontrar una vía para atacar a su oponente. Sin embargo pocos minutos después, una genial asistencia de espaldas del catalán permitió a Danjuma batir al guardameta Musso con un remate certero.

Tras el tanto, el dominio de los amarillos, más enteros físicamente, fue aún más rotundo y gracias a su inagotable labor en la presión siguieron coagulando a su contrincante que no parecía encontrar ninguna solución en la salida de balón. Pese a ello, logró encontrar el camino del gol, cuando el ubicuo Gosens logró rematar a la red un centro de Ilicic, sazonado por Miranchuk, que con cuyo control se la dejó a placer al alemán para que empujase el balón. Tras el 2-2, Coquelin se marchó expulsado por doble amarilla y los lombardos se volcaron en ataque tratando de aprovechar la ventaja numérica con intentos baldíos sin ningún orden ni concierto en medio del agotamiento general que tenían ambos equipos, que apenas podían enlazar pases.

Con este empate, ambos equipos permanecen con un punto, mientras que el Young Boys es primero de grupo tras imponerse anteriormente al Manchester United, que queda último, por 2-1.

Ficha Técnica

-Villarreal (1-4-4-2): Rulli – Foyth, Albiol, Pau Torres, Pedraza – Trigueros, Capoué, Parejo, Pino – Gerard Moreno, Dia.

-Atalanta (1-3-4-2-1): Musso – Tolói, Palomino, Djimsiti – Zappacosta, Freuler, De Roon, Gosens – Pessina – Malinovskyi, Zapata.

-Goles: 0-1, min.6, Freuler. 1-1, min.39, Trigueros. 2-1, min. 73, Danjuma. 2-2, min.83, Gosens.

-Amonestaciones: Turpin amonestó a de Roon (min.24), Capoué (min.55), Gerard Moreno (min.65), Yéremi Pino (min.71), Coquelin (min.76) y (min.84).

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