La leyenda de Luis del Sol

El pasado domingo 20 de junio recibimos la triste noticia del fallecimiento de una leyenda del fútbol español, Luis del Sol Cascajares, a la edad de 86 años en la ciudad de Sevilla. Su carrera como futbolista se resumió por su paso en el Real Betis, Real Madrid, Juventus de Turín y la selección española, donde siempre le han tenido un bonito recuerdo.

Nació un 6 de abril de 1935 en Arcos de Jalón, un municipio de la cuidad de Soria. Sin embargo, a los dos meses de su nacimiento su familia se mudó a Sevilla, instalándose en el barrio de San Jerónimo, por lo que crio en la capital andaluza. Tuvo una infancia muy dura, debido a la muerte de su padre durante el periodo de la guerra civil española. A pesar de este fuerte varapalo, Luis encontró en el balón su mejor amigo. A los 14 años comenzó a trabajar en la Industria Subsidiaria de Aviación, jugando en el equipo de la factoría, hasta que a los 16 años se incorporó a los juveniles del Real Betis.

Destacó desde muy joven, y tras una cesión de un año en el C. D. Utrera, debutó con el primer equipo verdiblanco en 1954 en la categoría de plata a la edad de 19 años. Comenzó en la posición de extremo por izquierda, aunque más tarde se convirtió en un interior de una fabulosa calidad y un enorme trabajo. Fue haciéndose cada vez más importante en la plantilla con el paso de las temporadas, participando en el ascenso de 1958 a Primera División que confirmaba el final de unas de las épocas más duras del club.

No obstante, su primera etapa en el Real Betis acabó cuando el Real Madrid se interpuso en el camino. El club de Chamartín se lo llevó a la capital española en 1960 cuando ofreció al Real Betis seis millones quinientas mil pesetas, más tres jugadores, Martín Esperanza, Lloréns y Pallarés, y un partido amistoso.

Nada más al llegar se hizo titular indiscutible en un equipo plagado de leyendas como Di Stéfano, Puskás, Gento, Santamaría o Marquitos. Así, comenzó a ganar sus primeros títulos como futbolista. Se proclamó campeón de la Copa Intercontinental, de Liga y de Copa de Europa, teniendo una excelente actuación en la final de este último tras derrotar al Eintracht Frankfurt por 7-3.

Ya en su segunda temporada, “siete pulmones”, como era normalmente conocido, volvió a sumar trofeos a su palmarés. Consiguió la décima Copa del Rey del club blanco, que en aquel entonces era conocida como Copa del Generalísimo, además de revalidar el título liguero.

Y es que tras todos esas conquistas y anotar 32 goles en casi un centenar de partidos, el Real Madrid decide traspasarlo a la Juventus de Turín en 1962. De esta manera, Luis se convirtió en uno de los primeros futbolistas españoles que emigraba a Italia junto a otros como Luis Suárez o Joaquín Peiró. Allí, solo consiguió engrandecer su leyenda.

Se convirtió en el primer español en jugar en el equipo transalpino, permaneciendo 8 años donde solamente firmó buenas actuaciones. Disputó 294 partidos, agitando las redes un total de 29 ocasiones. Conquistó dos títulos, una Coppa Italia y un Scudetto en una época en la que el Inter de Milán gobernaba el país de la bota en la mayoría de las ocasiones. Es tan amado en la Vecchia Signora que en 2011 fue incluido en el paseo de la fama del Juventus Stadium, siendo elegido por sus aficionados como uno de los 50 jugadores más relevantes de la historia del club junto a otros nombres como Dino Zoff, Roberto Baggio, Zinedine Zidane o Alessandro del Piero.

Como jugador bianconero consiguió el que es posiblemente el trofeo más importante de su carrera, a pesar de que no fuese a nivel de clubes. Fue uno de los integrantes de los llamados Héroes de 1964, consiguiendo en el Estadio Santiago Bernabéu la primera Eurocopa de la selección española al derrotar a la Unión Soviética por un resultado de 2-1, consagrándose como uno de los futbolistas más importantes de aquel momento.

Ya en 1970 terminó su etapa en la Juventus, por lo que se fue a otro equipo italiano, la AS Roma. El traspaso fue muy polémico ya que el conjunto giallorossi lo incorporó a cambio de que Fabio Capello, Fausto Landini y Luciano Spinosi se marcharan al equipo turinés. La Roma mejoró con el español en el campo respecto a otras temporadas. Marcó cuatro goles en 57 encuentros, además de ser uno de los capitanes durante dos temporadas en las que se ganó a la afición.

Sin embargo, Luis tenía claro que quería regresar a casa, y ya a la edad de 37 años volvió al Real Betis para jugar sus últimos partidos como profesional, finalizando su carrera como jugador en 1973. Es tal la admiración en Heliópolis por él que la ciudad deportiva lleva su nombre. También es considerado como el mejor futbolista de la historia del club por delante de otros como Joaquín Sánchez, Rafael Gordillo o Rubén Castro, siendo así el mito supremo del equipo verdiblanco.

Nuestro más sincero pésame a sus familiares.

Descanse en paz Luis del Sol Cascajares.

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