Crónica: El City vence, pero no convence

La ida de los cuartos de final de la Champions League enfrentaba en el Etihad Stadium a dos equipos en situaciones muy diferentes en sus respectivas ligas. Por un lado, el City llegaba contando las jornadas para levantar el título de Premier, habiendo perdido un único partido desde noviembre y aplastando a todo rival que se han encontrado en frente con auténticas exhibiciones de fútbol, lo que les hacía llegar en un gran estado de forma.

Por otra parte, el Borussia Dortmund no estaba pasando su mejor momento en la competición doméstica, ya que la derrota ante el Eintrach el pasado fin de semana les sitúa a 7 puntos de los puestos de Champions con 9 jornadas por delante. Esto, sumado a los rumores sobre el futuro de su máxima estrella, Haaland, colocaba a los bávaros en una situación bastante complicada para afrontar el choque.

Anuncios

Partido abierto

A pesar de ello, la primera parte comenzó mostrando a los visitantes tratando de tú a tú a los ‘citizen’, con una presión alta que mucho nos recordaba a la del propio equipo de Guardiola. Sin embargo, conforme fueron pasando los minutos el City se fue haciendo amo y señor del cuero y del encuentro, encerrando al Borussia en su propio campo y provocando fallos en la salida de balón. Este nerviosismo en la zaga del conjunto alemán provocaría en el 18’ una pérdida de Emre Can que no iban a desaprovechar los ingleses para armar la contra de la mano de Kevin de Bruyne y finalizarla exitosamente con un gol del propio mediocampista belga tras un pase atrás de Mahrez.

Con Haaland desaparecido en combate, el juego de los bávaros distaba mucho de lo mostrado por el equipo de Manchester. De hecho, el único peligro que crearon fue por imprecisiones del propio City, que pudo aumentar la distancia de no ser por sus imprecisiones en los metros finales, pero que también pudo ver cómo casi le empatan por culpa de errores infantiles que les podrían haber costado un disgusto. A pesar de que el dominio no era abismal, el encuentro daba la sensación constante de control local, lo que mandaría a ambos equipos al túnel de vestuarios con dinámicas opuestas y con mucho que cambiar en los hombres de Edin Terzic.

Final frenético

Todo lo que no iba a hacer Haaland en la primera parte lo iba a hacer nada más empezar la segunda. Un pase en largo fue suficiente para que se quitase de en medio a Rubén Días y obligase a Ederson a salir de manera magistral para evitar el empate en lo que era un aviso claro de que los alemanes no habían dicho su última palabra.

La réplica del City llegaría en una jugada muy parecida a la del primer tanto, pero esta vez el pase atrás de De Bruyne no iba a ser aprovechado por Foden, cuyo remate lo sacaba la zaga del Dortmund bajo los palos. El duelo estaba frenético y cualquier error de ambas partes podría ser fatal para sus intereses, viéndose a un Guardiola bastante preocupado por la falta de finalización en los suyos, algo que ya les había costado la eliminación años atrás.

Dicho y hecho, porque en el 83’ Haaland recibía para dejarle en bandeja a Marco Reus el 1-1 y golpear con todo a unos ‘citizens’ que jugaron todo el partido con fuego y lo acabaron pagando. Este gol fuera de casa daba alas a los bávaros, que aguantaron todos los envites para acabar siendo ellos los que encontraban el premio del gol. Los nervios estaban a flor de piel, algo que se notaba en todos los jugadores salvo en Kevin de Bruyne, que en el 89’ sacó su varita como mago que es y puso un balón milimétrico a Gündogan para que le regalase el gol a Foden y al menos pudiesen ganar el encuentro, a pesar de lo malo de ese gol encajado.

Parece ser que cada año Guardiola se encuentra ante una situación diferente que le dificulta mucho acceder con su equipo a las rondas finales. La apisonadora que son en liga se desvanece en Europa, y hay que recordar que un gol del Dortmund en la vuelta dejaría al técnico de Santpedor fuera de las semifinales una vez más. Con Haaland en punta, el City tiene mucho de lo que preocuparse.

Anuncios

FICHA TÉCNICA DEL ENCUENTRO

MANCHESTER CITY (4-3-3)

Ederson; K. Walker, J. Stones, R. Días, J. Cancelo; De Bruyne, Rodri, Gündogan; R. Mahrez, B. Silva (G. Jesús, 58’), P. Foden

Entrenador: Pep Guardiola

BORUSSIA DORTMUND (4-3-3-)

Hitz; M. Morey (T. Meunier, 80’), Akanji, M Hummels, R. Guerreiro; J. Bellingham, Emre Can, M. Dahoud (T. Delaney, 81’); A. Knauff (G. Reyna, 63’), Haaland, M. Reus

Entrenador: Edin Terzic

GOLES

KEVIN DE BRUYNE (18’) 1-0

MARCO REUS (83’) 1-1

PHIL FODEN (89’) 2-1

Árbitro: Ovidiu Hategam. Amonestó a Emre Can (30’) y J. Bellingham (37’)

Estadio: Etihad Stadium. Sin espectadores.

¡Comenta y opina sobre esta noticia!

A %d blogueros les gusta esto: