¿Qué cambios necesita el Saint-Étienne?

Si buscamos al Saint-Étienne en la clasificación de la Ligue 1 francesa nos tenemos que fijar en el décimo sexto puesto de la competición. Esta posición parece sorprendente a primera vista, dada la importancia histórica del club, pero deja de serlo si miramos lo ocurrido la temporada pasada. En esta temporada, la segunda con Claude Puel, el equipo se está mostrando muy irregular y está siendo uno de los más goleados. Esto último contrasta de mala manera cuando hace apenas dos años se mostraban seguros, siendo el tercer equipo menos goleado y quedando en cuarta posición.

Por todo esto y por lo histórico del Saint-Étienne en Ligue nos podríamos preguntar qué cambios necesita el equipo francés para volver a ser, en parte al menos, lo que era.

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El primer punto a analizar sería la plantilla, la cual podría ser el problema y la solución. Una plantilla de las más jóvenes del campeonato, solo por detrás de Mónaco y Niza, hacen del Saint-Étienne un equipo irregular, con partidos muy buenos y otros muy planos, encontrando sus mejores días al mezclar a jugadores más veteranos y consolidados con la siempre buena camada de jugadores del equipo galo. Destacan sobre todo jugadores como Neyou, Youssouf, Camara, Aouchiche o Nordin. Estos jóvenes, que no pasan de los veinticuatro años, se han juntado con jugadores ya experimentados como Debuchy, Boudebouz, Hamouma, Khazri o Modeste, llegado en invierno. Suena bien la idea de mezclar jóvenes promesas con jugadores más veteranos pero esto no parece estar dando resultados en el equipo de Loire pues entre jugadores que no están rindiendo, como Modeste, o por los reticentes casos de Covid o lesiones que no han dejado terminar de arrancar a diversos jugadores. Pese a esto, parece a primera vista, que con algunos refuerzos, jugadores que suban el nivel y que los jóvenes cojan más experiencia este equipo podría tener nivel para aspirar a algo más que no sea únicamente pelear por no descender.

En cuanto a las bajas y altas, el mercado general de los verdes, no ha sido demasiado beneficioso. Las principales compras del equipo han sido Kolodziejczak, jugador que ya pasó por clubes como Sevilla o Lyon y Lens, Aouchiche o Neyou, jugadores jóvenes o el ascenso de canteranos como Sow, Gourna-Douath y Moueffek. Además, ya en el mercado invernal, llegaría Modeste, un conocido de la liga francesa, el cual llegaría para intentar solucionar los problemas de gol que mostraba el equipo, cosa que aún no ha conseguido mejorar. A estas altas no demasiado definitorias, habría que sumar las importantes bajas de Fofana o Saliba, jugadores muy importantes y jóvenes en la zaga del equipo francés. A estos se les sumaron salidas de jugadores más veteranos e importantes en la última buena temporada del Saint-Étienne. Estos jugadores fueron Ruffier, retirado, M’Vila, Diony, o Cabaye. Este mercado, podría decirse, que debilitó más que reforzó al equipo.

Otro punto importante es siempre la figura del entrenador. En este caso, el puesto, lo ocupa Claude Puel, un conocido tanto de la Ligue 1 como de la Premier League. Haciendo un símil, la temporada en cuanto a partidos nos referimos, ha sido como la trayectoria del propio Puel, un poco irregular. Igual que el técnico francés hacía una temporada buena y otra no tan buena, su propio equipo, ha visto como su irregularidad le hacía perder partidos de maneras bastante inesperadas. Pese a esto, el entrenador galo, se ha mostrado valiente en la mayoría de ocasiones pese a encontrarse abajo. Además, aunque esto es propio del técnico de Castres, Puel ha confiado siempre y en una gran cantidad de jóvenes, lo que es bueno tanto para el presente como para el futuro del equipo. Pese a ser un entrenador consagrado, con experiencia en la máxima competición europea, se ha encontrado a una plantilla con demasiados problemas y no demasiado bien construida, por lo que su labor se incrementó cada vez más.

Por último, pero no menos importante, queda examinar que tan relevante ha sido la actuación de la directiva para repercutir en la situación actual. En este caso, el representante y máximo accionista es Bernard Caiazzo. En este caso, por lo ya visto, no podemos decir que su labor haya sido la mejor. Es un presidente bastante criticado por la prensa y algún expresidente y las últimas temporadas del equipo solo hacen que dejar más en claro algunos intereses de los máximos accionistas. Reuniones con diversos accionistas para apoyar el capital del equipo pero compras a la baja o jugadores libres que no terminan de hacer evolucionar al equipo. Pese a la situación actual, la directiva se está viendo incapaz de revertir la situación pues están dependiendo en exceso de los jugadores jóvenes de cantera o fichados pero se están olvidando de juntarlo con otros jugadores más veteranos pues hemos visto como año tras año estos han ido abandonando el club pero no se han remplazado por jugadores de igual nivel.

En conclusión, lo que podría mejorar o cambiar el Saint-Étienne es reforzar con algunos jugadores más consagrados, pues la base joven ya la tiene. Debería invertir de mejor forma el dinero, pues solo entre Saliba y Fofana han sumado sesenta y cinco millones, pero los fichajes que han llegado, a parte de ser de bajo coste, han disminuido, la mayoría de veces, el nivel medio del equipo. Además, aunque en ocasiones sea difícil, deberían intentar mantener a sus mejores jóvenes.

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