#FCBarcelona || Análisis: El 3-4-2-1, ensayo con éxito para Koeman

El Fútbol Club Barcelona mostró una notable mejoría en su funcionamiento colectivo este martes ante el Valladolid. Luego de haber intentado con el 4-2-3-1 y haber variado al 4-3-3 sin éxito, Ronald Koeman ensayó en el José Zorrilla un sistema 3-4-1-2 que no mostró irregularidades y le permitió al equipo imponerse claramente al conjunto dirigido por Sergio González. ¿Cuáles fueron las claves del encuentro?

1) El entendimiento Messi-Pedri

Quizá lo más positivo del partido haya sido la presencia de este doble enganche en la segunda sublínea del centro del campo blaugrana. La mera ubicación de Leo Messi y Pedri González les permitía moverse con suma libertad a las espaldas del doble pivote rival; situación que ambos aprovecharon para juntarse y adueñarse del ataque del equipo.

Leo Messi mostró lo mejor de sí mismo en el nuevo esquema planteado por Ronald Koeman. El argentino, que venía sacando a relucir la carencia de circulación fluida del Barcelona en los últimos partidos sintiéndose obligado a retroceder para gestar el juego, fue capaz de desplegar su mejor fútbol en zonas del campo mucho más adelantadas. De hecho, participó activamente en los tres goles del equipo: centro perfecto a la cabeza de Clément Lenglet, habilitación precisa para la profundización de Sergiño Dest y anotación propia. En cuanto a la distribución de la pelota volvió a mostrarse muy participativo, realizando ciento trece toques y obteniendo una precisión en las entregas del 90%. Además, consiguió dar cuatro pases clave y se impuso en seis duelos individuales.

Las intervenciones de Leo Messi
Fuente: WhoScored

El partidazo de Leo Messi no podría entenderse sin mencionar la figura de Pedri González. Seguramente sea la mejor noticia para este Barça: asistió al argentino en su gol y demostró que no sólo hace jugar a sus compañeros —entregó cuatro pases clave además de la asistencia— sino que además comprendió (y comprende) a la perfección el juego que necesita el Barcelona. Frente al Valladolid exhibió un recital con y sin la pelota en su poder, interpretando magnificentemente cuándo ocupar los espacios, cuándo retroceder, cuándo ofrecerse como apoyo y cuándo desmarcarse… con tan solo dieciocho años.

Que la nueva sociedad integrada por el capitán argentino y el joven canario resulta brillante para el Barcelona está claro, y así lo ha manifestado Ronald Koeman en la conferencia de prensa posterior al encuentro: “¿Messi y Pedri? Los buenos siempre se entienden”.

Messi bendice a Pedri | LaLiga Santander 2020 - 2021

2) La solidez defensiva y gran partido de los centrales

El cambio de esquema partió desde la iniciativa del entrenador de ser un equipo menos endeble en defensa. Clément Lenglet se situó como central izquierdo, Óscar Mingueza como zaguero derecho y Ronald Araújo quedó actuando como líbero entre ambos para corregir cualquier tipo de error en transición defensiva —aunque no tuvo mucho trabajo en ese aspecto—.

Sin la pelota, el equipo se posicionaba 5-2-3 con los ya mencionados tres centrales y dos laterales, Jordi Alba y Sergiño Dest, que actuaban por sus respectivos costados. Lo cierto es que el equipo se mostró muy sólido, casi no sufrió desórdenes defensivos y, cuando los tuvo, Marc-André ter Stegen apareció con firmeza.

Cabe destacar que el conjunto de Ronald Koeman encontró en Óscar Mingueza y Ronald Araújo dos alternativas muy pesadas para la línea defensiva. Aunque son perfiles diferentes, ambos concuerdan en la precisión en el pase y permitieron al Barcelona asegurar una salida desde atrás con seguridad y superioridad numérica que se complementó con la figura de Clément Lenglet, que volvió a encontrarse con el gol gracias a un potente cabezazo.

La clave fue jugar con tres centrales. El objetivo era tener un poco más de seguridad atrás”

Ronald Koeman
El Barça recupera el color goleando al Valladolid

3) La posición de Sergiño Dest

Consciente de la falta de extremos, el nuevo sistema experimentado por Ronald Koeman le brindó libertad a los carrileros, Jordi Alba por izquierda y Sergiño Dest por derecha, que ganaron altura por las bandas y actuaron casi como extremos clásicos.

El estadounidense calzó una excelente actuación sobre su costado otorgando una asistencia. Volvió a ser determinante, pero esta vez con mayor asiduidad debido a su posición cuando el Barcelona tenía el balón: siempre en altura y amplitud, generando un problema para la retaguardia del Valladolid —obligando al lateral rival a la marca y al volante exterior a retroceder para ayudar en defensa—. Así, Sergiño Dest generó espacios interiores que fueron posteriormente ocupados y aprovechados por sus compañeros, además de convertirse en socio de Leo Messi cada vez que se propuso penetrar la línea defensiva contraria. El dato evidencia la afirmación: apenas tocó la pelota doce veces en campo propio; el resto (cuarenta y ocho) en campo adversario; brindó cuatro pases clave y completó tres regates de cuatro intentados.

Valladolid vs Barcelona: Sergiño Dest pone su primera asistencia con el  Barcelona en el gol de Braithwaite | MARCA Claro Usa

4) Las funciones de Miralem Pjanic y Frenkie De Jong

El técnico neerlandés volvió a apostar por el doble pivote, pero en esta ocasión los integrantes tuvieron funciones muy distintas que permitieron al equipo generar infinidad de movimientos y combinaciones con sentido que acabaron siendo dañinas para la defensa del Valladolid. Mientras Miralem Pjanic permaneció casi la totalidad del encuentro como pivote posicional, Frenkie De Jong tuvo la libertad de recibir a distintas alturas.

El ex futbolista del Ajax poco a poco está volviendo a sentirse como en sus inicios. En el José Zorrilla, Frenkie De Jong recibió la pelota donde quiso, condujo con rapidez, interpretó perfectamente a Leo Messi, ganó altura y llegó al área cuando era necesario. La estadística es también necesaria para comprender su rol: otorgó dos pases clave, completó dos regates, ganó nueve duelos y perdió muy pocas veces la pelota. Sus intervenciones fueron mayoritariamente en campo contrario y permitieron darle la fluidez necesaria a la circulación de la pelota en zonas en las que el Barça necesitaba acelerar.

Mapa de calor de Frenkie De Jong
Fuente: SofaScore

El partido del bosnio fue sensacional. Actuó ordenadamente, mantuvo la posición en todo momento y le dio calidad a la tenencia de la pelota del Barcelona. Fue el más participativo del partido, tocando ciento veintitrés veces el balón, y apenas fallando cuatro pases de ciento diez. Cabe destacar que también fue el futbolista que más veces le entregó la pelota a Leo Messi (veintinueve) y, a la vez, el que más balones recibió del propio capitán (diecinueve). A este dato hay que sumarle que fue el encargado de gestar las jugadas del equipo, a pesar del clásico descenso del argentino a recibir, e interpretó perfectamente dónde situarse en determinados momentos para que el número diez actuase cómodo. Su participación en campo rival fue clave también, completando sesenta y cinco entregas y recibiendo tres faltas (líder de ambos registros en el partido).

Todavía es una incógnita si Ronald Koeman apostará por Miralem Pjanic como acompañante de Frenkie De Jong o si será Sergio Busquets su compañero en el eje. Lo cierto es que, aunque el mediocampista neerlandés es ya un fijo, el bosnio parece estar tomando terreno y podría afianzarse como titular en los próximos encuentros, siendo el mediocentro de Sabadell el sacrificado.

Los toques de Miralem Pjanic
Fuente: WhoScored

Conclusión

El ensayo de Ronald Koeman de apostar por el cambio de sistema fue un éxito. En cuanto a los aspectos individuales, se recuperó la figura del mejor Messi —aunque continúe luchando para sumar goles—, Pedri González volvió a brillar como mediapunta, Sergiño Dest y Jordi Alba fueron protagonistas nuevamente, Óscar Mingueza, Ronald Araújo y Clément Lenglet brindaron seguridad y salida precisa, Frenkie De Jong y Miralem Pjanic fueron complementarios, Martin Braithwaite sigue amigado con el gol y Marc-André ter Stegen respondió cuando fue necesario.

Colectivamente, la circulación de la pelota fue mucho más fluida que en partidos anteriores, hubo amplitud y se encontró la profundidad, se encontraron, ocuparon y aprovecharon correctamente los espacios… en definitiva, el Barcelona logró ser un equipo más sólido, compacto y equilibrado a partir de la nueva disposición táctica propuesta por el entrenador neerlandés.

El próximo partido del Fútbol Club Barcelona será el próximo 29 de diciembre ante el Eibar en el Camp Nou. ¿Volverá Ronald Koeman a apostar por este sistema 3-4-2-1 o dará ingreso a los grandes ausentes, Philippe Coutinho y Antoine Griezmann?

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