#LIVTOT || Crónica: El Liverpool se pone líder en el 90′ en uno de los mejores partidos del año

Los co-líderes de la Premier, el Liverpool y el Tottenham, se jugaban esta noche en Anfield el liderato de la liga en un partido que ha paralizado Gran Bretaña en este noche de entre semana.

Los “Reds” salieron vencedores sobre la campana de un partido lleno de espéctaculo, ida y vuelta, puro show y buen fútbol. Sin duda uno de los mejores partidos de todo lo que llevamos de temporada en todas las grandes ligas continentales.

PRIMERA PARTE

Comenzaba el partido con el Liverpool enchufado y arropado por los cánticos de su afición, un cámara adormilado que no era capaz de enfocar al balón, y un Alexander Arnold que mandaba la primera a arriba por un montón. Dejándono de rimas, el campeón de la Premier no se andaba con tonterías los primeros minutos, el liderato se pelea en el campo.

La primera clara llegó en el 12’ de la cabeza de Firmino tras un balón parado desde la izquierda que puso magistralmente Robertson y paraba con maestría a la estirada Lloris. La apisonadora Red comenzaba entonces su incesante y muchas veces imparable camino. Pero muchas veces es mejor estar del lado de los Spurs cuando empiezan a marchar, a la contra dejaba huecos atrás el Liverpool y la dupla Son-Kane es temida ya en toda la isla británica cuándo aparecen esos espacios. Mientras que el juego continuaba la retransmisión inglesa se centraba en la posible mano de Dier, que a interpretación personal y subjetiva según la humilde opinión de este redactor, no es una acción punible al ser el balón golpeado en la zona entre el bíceps y el hombro. Dejando polémicas, y centrándonos en el juego, la banda izquierda del Liverpool daba miedo en este partido (¿en cuál no en verdad?). Robertson se iba por la banda y ponía un caramelito a Salah cerca del punto de penalti, que el egipcio mandaba floja y al centro para el arquero francés.

El canterano Curtis Jones, que no paraba de buscarla, no dejaba de abrir huecos y se la dejaba a Salah que desde la frontal esta vez, con realmente mucha fortuna, no fallaba. Su disparo salía desviado pero perfecto para que golpeara al palo derecho y llegara al fondo de la red. Minuto 26’, 1-0. Mala pinta para los Spurs, su sistema de juego se basa en no encajar primero a través del pilar defensivo de Alderweireld. La baza oculta en ataque de Jones, que hasta el momento había hecho un partidazo aprovechando la poca atención que le prestaban los londinenses, llegaba con peligro en el 29’. Pero de repente, con el realizador totalmente dormido y todos en otras cosas, en un pase a hueco Son ponía en el 33’ el 1-1 de la nada por un “onside” milimétrico para los Spurs. La definición perfecta de lo que es el Tottenham de Mourinho, en cuestión de menos de un minuto el pájaro se pone a marchar y la mayor parte de las veces consigue marcar.

El partido se volvió absolutamente loco llegando al final de la primera mitad, Firmino se daba la media vuelta y ponía un balón respondido con paradón de Lloris. La siguiente jugada era otra carrera desenfrenada a la contra de Son que levantando infartos no llegó a nada. Un ida y vuelta que consiguió dominar un poco más el Liverpool al final de la primera mitad.

DESCANSO

Ambos equipos se marcharon a vestuarios tras una auténtica oda al fútbol. Un cántico de ángeles que hace las delicias de cualquier persona a la que le guste el deporte que se juega con ese balón. Los dos mejores de Inglaterra con dos estilos totalmente opuestos, luchando por el liderato de la liga más seguida y afamada del mundo. Esto no es solo un partido. Esto es la Premier League en su máxima expresión. 1-1, partido por decidir, y 45 minutos para seguir disfrutando y adivinando quién saldrá líder de Anfield.

SEGUNDA PARTE

“Taking a nap” es una expresión inglesa que viene a decir: “Echarse una cabezadita”. ¿A qué viene esta inexplicable clase de gramática inglesa? A la siesta y esa sensación de despiste mañanero que tuvo en el principio de la segunda parte el Liverpool. Hasta 3 veces llegó con peligro el Tottenham en los primeros 10 minutos con una sensación absoluta de superioridad y dominio e incluso momentos de posesión de Guardiola en el equipo de Mou. La más peligrosa de todas, una mala salida jugando con el pie de Alisson que casi marca Kane en el 50’, ante los suspiros de los aficionados de The Kop, picando un balón desde muy lejos a un adelantado y errático Alisson, que forzaba con su negligencia la ocasión del delantero inglés. Todo sueño acaba, y el sueño del Liverpool también. Volvían a tener el balón los de Klopp y Salah lo intentaba desde la frontal con la mira un poco centrada y siempre asequible a las atajadas de Lloris.

Aún así, el que llegaba con verdadero peligro y una eficacia enfermiza era el Tottenham. Sin duda no hay ningún equipo más en la Premier capaz de hacer tanto con tan poca posesión. En el pie de Bergwijn estuvo medio partido. Son peinaba, Steven se quedaba solo ante el portero y lo mandaba al palo derecho. Luego Kane casi la manda al fondo de la red en un córner. Este partido lo podía ganar cualquiera. Porque el que llegaba después era Firmino en el 66’ mandando de nuevo el balón a las manos de Lloris. Después Salah en el 69’. Aún quedaban 20 minutos y seguíamos 1-1, aunque podríamos ir 3-3, y esto se lo podía llevar cualquiera. Cualquier gol sería el golpe de gracia.

Y podía ser ese gol el disparo que por centímetros mandó al palo Mané en el 73’ después de zafarse de un gran Aurier. Esta ocasión supuso el comienzo de varios minutos de desesperación por marcar del Liverpool y de embotellarse atrás los Spurs. Tras una clamorosa mano en una situación surrealista le llegaba el balón a Kane que mandaba un pelotazo a bocajarro desviado a la derecha. Un disparo que en caso de haber sido gol habría sido seguramente anulado por la mano de Sissoko en el VAR. Pasado el 80’ el Liverpool se quedaba sin ideas frente al autobús del Tottenham y Klopp no había hecho aún ni un cambio. Diogo Jota podría haber cambiado este partido, pero estaba lesionado como tantos otros.

No hicieron falta cambios sino la lucha y la samba de un brasileño. Se caía Anfield, su Bobby, sí su Bobby Firmino encontraba de cabeza en un córner el gol, ¡en el 90! El único hueco que había sido capaz de encontrar durante todo el partido. “Give the ball to Bobby and he will score” cantaban los 2000 de Anfield como si fueran 20000. Los Spurs lo intentaban pero Bobby ya lo había terminado. Volvió el número 9. ¡Sí señor!

FINAL

Y se acabó este tremendo partidazo por el liderato con un gol en el 90′. Han vuelto las noches históricas a Anfield, y hoy se ha presenciado una más. El Liverpool se pone líder en solitario de la Premier League tras ganar con un gancho en el último asalto. Esto es la PremierLeague amantes del buen fútbol.

FICHA TÉCNICA

LIVERPOOL FC (4-3-3)

ALISSON – ROBERTSON, FABINHO, WILLIAMS, ALEXANDER-ARNOLD – WIJNALDUM, HENDERSON, JONES – MANÉ, FIRMINO, SALAH

Entrenador: Jürgen Klopp

TOTTENHAM HOTSPUR (4-2-3-1)

LLORIS – DAVIES, DIER, ALDERWEIRELD, AURIER – HOJBJERG, LO CELSO (Lucas, 58′) – SON (Alli 87′), SISSOKO, BERGWIJN (Reguilón, 76′) – KANE

Entrenador: José Mourinho

GOLES

SALAH (26′) 1-0

SON HEUNG-MIN (33′) 1-1

FIRMINO (90′) 2-1

ÁRBITRO: Anthony Taylor. Amonestó a Lo Celso (48′) y Hojbjerg (54′)

ESTADIO: Anfield, Liverpool – 2000 espectadores (Protocolo COVID)

MVP DEL ENCUENTRO

El MVP del encuentro por el gol que vale un liderato en solitario es al brasileño, el falso 9 por excelencia, al que cantan Bobby Bobby en Anfield, el hombre decisivo del partido, Roberto Firmino.

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