#FCBarcelona || Riqui Puig vs Juventus: dinamismo, presencia entre líneas y energía

Riqui Puig ingresó como tercer cambio de Ronald Koeman cerca del minuto setenta en la debacle del Barça ante la Juventus de Turín el pasado martes. El resultado ya era de 0-3. En los veinticuatro minutos que estuvo dentro del terreno de juego, alcanzó a tocar cincuenta pelotas y apenas falló tres pases. Pero más allá de la estadística, lo que llama la atención es que todas sus acciones llevaban un sentido. Precisamente, el que el Barcelona requería.

El canterano no solo otorgó dinamismo y fluidez al juego cuando tocó la pelota. También jugó maravillosamente sin el balón en los pies. Su amplio conocimiento táctico y lectura del partido le permitieron realizar movimientos que fueron dañinos para el rival. Ante la Juventus demostró que tiene mucha facilidad para detectar espacios entre líneas y ofrecerse como receptor. Si el pase entra en ese tipo de situaciones y él consigue posicionarse de frente al arco, la acción puede volverse mucho más peligrosa:

Riqui Puig cumple entonces con uno de los mandatos para atacar equipos encerrados: la ocupación y el aprovechamiento de los espacios. Una vez que los detecta —con suma facilidad, gracias a su gran lectura—, los ocupa y posteriormente aprovecha con acciones que el Barcelona agradece: buena conducción, pases con sentido, aperturas a los costados, cambios de ritmo y un sinfín de recursos presentes en su amplio repertorio técnico.

Da la sensación de que el formado en La Masía ofrece todo lo que carece el mediocampo del Barça en la actualidad: iniciativa agresiva, movilidad y presencia entre líneas, dinamismo, energía y afinidad con Leo Messi. Resulta poco comprensible que apenas haya disputado el 7% de los minutos de esta temporada, sobre todo teniendo en cuenta que suele cambiar la cara del equipo cada vez que le toca ingresar.

En menos de media hora, el joven se convirtió en una amenaza para el conjunto italiano. Siempre se mostró cerca del poseedor de la pelota, ofreciéndose como apoyo, buscando alternativas de pase y mejorando a sus compañeros. También aportó en materia de recuperaciones (consiguió seis) y salió victorioso de cuatro duelos individuales. El dato nos ayuda a pensar que el jugador está comprometido también a nivel defensivo, y que su tan criticada contextura física no le impide aportar sacrificio cuando el equipo carece de la posesión de la pelota.

El próximo partido del Barça tendrá lugar este domingo ante el Levante. Será un duelo repleto de relevancia y clave para levantar la cabeza de cara a lo que se viene en la competición liguera, a la vez de una preparación para los octavos de la Champions League. Quizá sea este el momento de apostar por Riqui Puig… pero todo depende del plan de Ronald Koeman.

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