#RCCelta || Iago Aspas y el mejor homenaje posible al “10”

En el día del día de ayer se consumó la primera semana desde que circulase por el mundo entero como un jarro de agua gélida la noticia del fallecimiento de Diego Armando Maradona. Desde ese preciso instante hasta el día de hoy se han sucedido infinidades de homenajes alrededor del globo, cada cual más espectacular que el anterior.

Desde la terrible aglomeracion que tuvo lugar en la sede política de la sede política de su Argentina, la Casa Rosada, hasta la ya icónica celebración de Leo Messi ante el CA Osasuna con la camiseta que el Pelusa portó en Newell’s Old Boys con los brazos en alza trayendo a la memoria aquella idéntica imagen del que entrenara al culé en el combinado nacional pasando por innumerables minutos de silencio, tributos y portadas.

Sin embargo, en una esquina de España que aparentemente con poco que ver más que la pasión por el balompié, un genio que comparte dorsal -no es casualidad- con el hombre de La Mano de Dios no pretendió homenajear al genio con palabrería o celebración especial, sino que salió al verde a ofrecer un espectáculo que bien hubiera firmado el Diego.

El actor principal no fue otro que Iago Aspas Juncal, y lo único que le faltó fue anotar, algo que se antoja absurdo en comparación con el show que dio el de Moaña, pero que hubiera hecho a su actuación ser valorada con mayor peso, propio de las injusticias valorativas del fútbol actual.

No fue una obra que se pueda apreciar en su totalidad viendo un resumen que roce la decena de minutos, sino que se ha de ver el encuentro de nuevo para poder observar como se gana un partido mediante un jugador.

Desde que Díaz de Mera consideró oportuno dar comienzo al encuentro entre vigueses y granadinos, el internacional desempolvó la capa de superhéroe del vestuario del Municipal de Balaídos para escoltar al equipo de su vida a la victoria otra vez más, como viene haciendo desde hace años, no con partidos sino con salvaciones milagrosas.

La falta de gol del gallego no fue por mala fortuna ante la portería defendida por un buen Rui Silva, sino por el rol que adoptó. A pesar de ser alineado en la punta de ataque, optó por colarse entre las líneas que le iban apeteciendo, mejorando notoriamente la calidad de la circulación del juego celeste y nutriendo a cada uno de sus compañeros con jugadas diáfanas. Los mencionados jugadores no supieron aprovechar los balones del ex de Liverpool y Sevilla, pues de haberlo hecho en la mitad de las ocasiones, al descanso hubiesen vencido de manera abultada e irreversible.

No es descabellado afirmar que podría haber sumado tres o cuatro asistencias el pasado domingo, pues Santi Mina y Renato Tapia entre otros erraron a la hora de definir. Errores a parte, suya fue la asistencia del tercer tanto, pero es que las dos primeras no lo fueron de milagro.

El tanto inicial que igualó al nazarí fue obra de Nolito, que tan solo puso el pie ante un gran centro bajo al primer contacto con la bola de Lucas Olaza. Adivinen quien fue el que colocó al charrúa en ventaja para asistir al gaditano. No queda ahí, ya que el segundo llega tras el enésimo escándalo en forma de jugada del moañés. Invitó a bailar un tango a Domingos Duarte y cuando el luso se quiso dar cuenta, su pareja ya andaba festejando el gol de la remontada. Tras el mencionado regate, el bueno de Iago encuentra el hueco para asistir a Miguel Baeza en boca de gol. El cordobés no define mal, pero Jesús Vallejo andaba por ahí para interrumpir la trayectoria del balón. Tras impactar con la espalda del 20, el cuero impacta con el larguero, Santi Mina y Rui Silva, en ese orden y a cada cual de manera más inintencionada para volver a pies del canterano del Real Madrid, que marcó a placer.

El tercero ya sí que tocaba, pues no cabía en ninguna lógica que Aspas se marchase sin haber anotado o asistido. Corrió un balón que aparentemente hubiera llegado a las manos del meta visitante, pero es sabido que la fé mueve montañas, y más aún si el que las mueve no es otro que el céltico. Le ganó la partida al arquero y sobre la línea de fondo le regala el tercer tanto a Fran Beltrán, quien fue el primero de una larga lista que atinó un pase procedente de las botas blancas del 10.

Quizá no es justo administrarle el cien por ciento de la culpa del triunfo al jugador con más tantos en primera como celeste, pues la llegada de Eduardo Chacho Coudet al banquillo ha sido un soplo de aire fresco, que junto a nuevas ideas ha levantado el ánimo tanto de equipo como de afición.

Pero eso sí, con permiso del míster, este duelo será recordado como el partido en el que Iago Aspas Juncal homenajeó a Diego Armando Maradona de la mejor manera posible, regalando un auténtico partidazo. Algo que no solo homenajea al latinoamericano, pues sirve como tributo al dorsal número diez, que sonríe cada vez que le toca colocarse en la espalda del crack.

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