#RealBetis||¿QUÉ LE PASA AL BETIS?

El rendimiento del Real Betis Balompié está más en duda que nunca. Manuel Pellegrini no está encontrando la solución a una plantilla que está destinada al fracaso si sigue por el mismo camino. De los últimos seis partidos, el club verdiblanco lleva cinco derrotas y solo una victoria ante un equipo recién ascendido, el Elche C.F.

Muchas personas estarán de acuerdo que la plantilla tiene mucho que ver, pero si profundizamos uno se da cuenta que no es “la plantilla”, sino jugadores en concreto que hacen entorpecer y paralizar aspectos básicos en el juego ofensivo, la salida de balón en un contraataque y la fluidez en el juego. Un equipo del estilo del Betis necesita jugadores que tengan visión de juego y que piensen en cómo iniciar la salida de la pelota y un par de jugadores de aspecto ofensivo que sepan organizar un ataque finalizándolo en gol, parada o fuera para no permitir contragolpes, ya que está el equipo arriba y hará muy difícil el balance defensivo, talón de Aquiles del conjunto de Pellegrini.

En el aspecto de salida de balón, el claro señalado por la afición bética es William Carvalho, jugador que suele recibir el balón de los centrales para iniciar la jugada. Las estadísticas del internacional portugués ante el Eibar son escalofriantes: En los treinta y seis minutos disputados, ha dado treinta y siete pases de los cuales, ha errado en su ejecución diez pero además, de los acertados siempre hacía lo mismo, recibir de la banda izquierda en mitad de su propio campo y pasarla por delante de un delantero del equipo contrario a la derecha. Y las que no eran de ese tono (cuando pretendía dar un pase con intención de peligro), daba uno malo y perdía la posesión al estar presionado por dos o tres jugadores del equipo armero. Dicho esto, para crear fútbol hace falta más que un nombre, hace falta jugar con inteligencia e ir moldeando la jugada que va a iniciar para dar sensación de seguridad, profundidad y dominio del juego.

El otro aspecto a remarcar es la fluidez en el juego ofensivo, acción vital para generar ocasiones de gol. Con la lesión de larga duración de Sergio Canales, el Betis se ha quedado sin el único jugador que estaba cumpliendo en el centro del campo, manteniendo una circulación rápida del esférico y haciendo que los defensores rivales tuvieran que esforzarse en las labores defensivas, situaciones que intentaban aprovechar sus compañeros para materializar las ocasiones. En los partidos desde su desafortunada lesión se han apreciado las grandes carencias que tienen los centrocampistas del conjunto verdiblanco, siendo Láinez el único que intenta hacer algo en los pocos minutos que le da el entrenador en los segundos tiempos y una revelación de la cantera que apunta a maneras, Rodri, que defendió con mucho orgullo y honor la camiseta del Real Betis Balompié (una pena que en los minutos finales contra el Bilbao tuviera que ser sustituido por un tirón muscular), mientras que por otro lado, desafortunadamente Fekir, Guido Rodríguez y Guardado brillan por su ausencia. Es imprescindible para un club que ha invertido una importante cantidad de dinero en un jugador, que le dé resultados y un rendimiento deseado para poder amortizar su fichaje. Pero desgraciadamente, Nabil no está desempeñando el papel de Canales, sino buscando individualidades que termina perdiendo la posesión y empequeñeciéndose en los partidos que el equipo más lo necesita.

Ver jugar al Betis últimamente para un aficionado neutral puede serle un tanto llamativo. Esto es debido a que el equipo de Heliópolis cuenta con un “proyecto deportivo” que dice la directiva que es sólido y haciéndole ver al entrenador que tiene una plantilla capacitada para aspirar a un puesto alto en La Liga. Pero sin embargo no llegan ni de lejos, tiene una plantilla que va a la deriva capitaneada por un jugador de 39 años, Joaquín, que físicamente no está para echarse el equipo a la espalda, unos porteros muy irregulares (Bravo por lesiones y Joel por rendimiento) que hacen al equipo ser el más goleado de la liga con 23 goles en contra, unos defensas que no son capaces de trabajar coordinados, un centro del campo que no hace fútbol y una delantera incapaz de meter goles decisivos. Al Betis le queda mucho trabajo por hacer si quieren remediar esta situación que todavía están a tiempo de salvarla.

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