#RealMadrid || Opinión: Un punto que nos salva pero no nos sirve

Anoche el Real Madrid empató a dos contra el Borussia Mönchengladbach después de remontar el partido en seis minutos con los goles de Benzema y Casemiro. Un resultado, que les mantiene con esperanzas al ponerles últimos con un punto en el Grupo B, pero que no sirve al madridismo.

Posiblemente fueron los primeros mejores 30 minutos de la temporada. Tocando, moviendóla, buscándola, llegando a puerta aunque sin mucho peligro. Una dominación total y absoluta del Madrid “de siempre”, que se acabó con una defensa descolocada al mal despeje de Varane de cabeza en el 33′. Mala suerte. 1-0 y toca remar en contra.

Los otros días faltó actitud. Hoy la había, pero faltaba el peligro que transformara ese dominio en goles. Cuándo a la escasez de ocasiones se le unió de nuevo la pandemia de desmotivación que sufre el Madrid, vino el 2-0. Cero puntos y últimos de grupo (ni Europa League a este paso). Subieron al ataque Casemiro y Ramos en los útimos minutos, y era triste ver que el que más gol tenía de todos los de arriba era “el camero”. Sin embargo, el que contribuyó de manera directa a los dos goles fue Casemiro (si es que solo con “huevos” y dejándose la piel se saca esto adelante). Volvieron las ganas, aunque fuera solo por el contagioso esfuerzo del brasileño y el sevillano, y con ella los goles. Ambos, a mi parecer, más fruto de la desesperación y la barrera invisible que puso el Mönchengladbach sobre su portería que otra cosa. La notable falta del gol del Madrid se merece otro artículo, y no es nada que no se pueda resumir usted mismo si sigue al Real. Vinicius mete una de veinte, aunque no pare de intentarlo, Benzema no es el “killer” que fue la temporada pasada, y Asensio aún sigue recuperando su estado de forma después de la lesión. “No goal, no party”.

Modric y Casemiro celebrando uno de los dos goles. Fuente: Goal.com

Dejando a un lado la mala suerte de ponerte 1-0 en contra contra un equipo alemán por el único error que has cometido durante media hora. Al madridismo no le vale un empate con o sin (falta de gol claro, no la Mahou que te tomaste viendo el partido). Al fan del Madrid sí le vale una remontada por ver que se pone la actitud y las ganas, pero no un empate. El que celebre un 2-2 contra el Mönchengladbach es el tipo de madridista conformista que celebrará la Europa League si se gana (que primero habrá que ver si se acaba jugando obviamente). Si para usted es un buen o mal hincha este tipo de aficionado, se lo dejó a su interpretación, yo ya he dejado todo dicho según mi opinión. Un empate siendo del Madrid no se celebra. O se gana y se consiguen tres puntos o se pierden dos o tres. Empatar no entra en el vocabulario. ¿Qué es eso de conseguir un puntito? Se puede alegrar, como ya he dicho, por el hecho de remontar un 0-2 en contra (que otros muchos equipos no lo hacen), pero no por un empate. Que es importante y nos puede salvar en la fase de grupos, es más que evidente, pero no se puede celebrar.

Ahora entrara al trapo el lector que está en contra de mi opinión (que si ha llegado hasta aquí mis enhorabuenas por saber escuchar diferentes opiniones a la suya), diciendo que él está contento porque ese punto nos mantiene vivos en Champions. Yo estoy totalmente de acuerdo con él, aunque se me pueda llegar a malinterpretar. El meollo del asunto es que aunque me alegre, me niego a celebrar y agradarme por la “buena” actuación del equipo, cuándo pudo haberle marcado dos o tres goles sin problemas al sexto de la Bundesliga solo con los primeros 30 minutos de partido. Algo que el Borussia sí que hizo en liga. ¿De verdad se puede celebrar ser peor que el Dortmund? Por favor, somos el Real Madrid.

El Borussia Dortmund celebrando un gol contra el Mönchengladbach. Leon Kuegeler/Reuters

Lo hay que sacar de todo esto es autocrítca, dejarse de polémicas innecesarias como la Benzema y Mendy, y ver qué le pasa a este Madrid y cómo solucionarlo para que esto no vuelva a ocurrir contra el Inter el próximo partido, en dónde una victoria es fundamental. Quién no se alegre del empate no es madriditsa y ya se puede ir pasado al lado anti-madridista (se pasa mucho peor allí, imagínate con las tres champions seguidas), pero una cosa es alegrarse después de hacer autocrítica, confiando en que aún hay oportunidades de pasar a Octavos porque se cree en el Real, y otra celebrar empatar contra un equipo como el Mönchengladbach (con todos los respetos). Si eres fan de ese escudo, hay que rendirle un respeto, por un punto que nos salva pero no nos sirve.

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