#FCBarcelona || El flojo partido de Griezmann desde la estadística

Antoine Griezmann disputó sesenta y un minutos en el duelo que enfrentó al Barcelona y al Sevilla en el Camp Nou en la noche de ayer —salió reemplazado por Trincao—. El francés, nuevamente oscilando entre las posiciones de extremo izquierdo y centrodelantero, volvió a tener una actuación muy lejana a su mejor nivel —que por ahora no ha encontrado en Cataluña—, y generó diversas opiniones en los medios de comunicación, las redes sociales y hasta en su propio entrenador. En este artículo repasaremos estos minutos desde la perspectiva estadística, además de brindar el contexto del equipo blaugrana bajo esta nueva dirección técnica comandada por Ronald Koeman.

«Hoy ha tenido sus momentos y en las dos oportunidades que ha generado debería haber marcado al menos un gol por la calidad que tiene«, fue la dura declaración del técnico neerlandés en conferencia de prensa cuando se le consultó por Griezmann. El campeón del mundo en 2018 tuvo dos oportunidades claras de gol que no pudo concretar: en el minuto veinte, tras una destacable habilitación de Ansu Fati al espacio, definió mal y el disparo salió desviado; y en el minuto cuarenta y nueve adelantó demasiado la pelota en una jugada que podría haber generado el 2-1 en el marcador.

Lo cierto es que este nuevo Barcelona favorece poco al ex Atlético de Madrid, y si bien es cierto que no puede reclamársele su sacrificio y arduo trabajo en materia de desmarques y creación de espacios, es irreprochable que en el juego participa muy poco: apenas tocó el balón veintiún veces ante el conjunto rojiblanco y pudo concretar quince pases correctos —entre los cuales no existen pases al hueco ni con ventaja, habilitaciones ni balones largos—.

Cabe destacar que tan sólo pateó al arco dos veces y regateó en una sola oportunidad. En conclusión, si adjuntamos los datos anteriormente enseñados y estos últimos, sumado a que le ha convertido ocho goles y seis asistencias al equipo sevillano a lo largo de toda su carrera, teniendo en cuenta, también, la relevancia de un duelo que marcaba la primera cita del conjunto de Koeman ante un gran rival —en síntesis: el tipo de partido en el que se espera que las estrellas muestren su grandeza—, concluimos que la actuación del galo anoche tuvo una característica inmutable: fue pobre.

El reproche de Koeman que complica el futuro de Griezmann en el Barcelona

Koeman tendrá al frente el gran reto de devolver a Griezmann su máximo nivel. A estas alturas, es una incógnita si se volverá a disfrutar de aquel gran futbolista del Atlético de Madrid. Sin embargo, la calidad y jerarquía del francés son motivo suficiente para que el aficionado culé crea, se ilusione y sueñe con que algún día recuperará su mejor estado de forma… aunque el Barcelona le necesita ya.

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