#CastellónMálaga || UNA OBRA DE ARTE DE RAMÓN VALE SU PESO EN PUNTOS

El Málaga fue el año pasado el equipo que más rentabilizó sus goles, teniendo un ratio de 1.75 puntos por gol anotado. Todo apunta a que este año será parecido por lo visto ante un Castellón que no logró devolver el empate al marcador tras una obra de arte -no sabemos si intencionada o no- de Ramón Enríquez.

Hizo Sánchez López sonar su silbato a las seis y cuarto de la tarde castellonense para que comenzase a rodar la bola sobre el verde del Municipal de Castalia otra vez tras diez años siendo testigo de la Segunda División B y Tercera.

Ramón Enríquez pareció ser consciente de ello, pues tras dieciocho minutos disputados con un repartido dominio de juego, el canterano malaguista anotó un auténtico golazo para reinaugurar el templo Orellut.

El granadino interceptó el cuero a Muguruza en el costado izquierdo para acto seguido trazar un presunto centro con el exterior de la diestra. Lo de presunto es porque el “centro” fue a parar a la escuadra izquierda defendida por Óscar Whalley. Ni se lo creía el 30 blanquiazul, que agarró el escudo como si le fuera la vida en ello.

No fueron los boquerones los únicos en tocar a la puerta rival, pues el Castellón lo hizo en varias ocasiones, siendo la más destacada la que llegó mediante un centro de Marc Mateu, quien colocó el cuero en las botas de Juanto Ortuño. El ariete no logró atinar, marchando alto el disparo.

Pasado el descanso, el juego fue ligeramente ralentizado, obra de un Sergio Pellicer que no quería ver como se podía escapar el encuentro tras el primer tanto de la temporada.

Llegada la hora de juego sucedió una acción un tanto esperpéntica, pues Mohamed Benkhemassa recibió una falta y trató de darle validez a la ley de la ventaja concedida. Sobre ella, propició una más que agresiva entrada a Josep Señé.

Los costasoleños se temían lo peor teniendo en cuenta que el argelino contaba con cartulina amarilla, pero para sorpresa general, la amarilla la vieron Señé (sin haber sido él quien cometió la infracción inicial) y Alberto Escassi por un amago de encaro calificable de absurdo para haber sido ajusticiado con un par de cartones amarillos.

Fue esa la última acción del encuentro de Benkhemassa, pues nada más salió el balón Pellicer lo sustituyó de manera inmediata, dando entrada a Badr Boulahroud.

Tuvo en el 94′ una ocasión dorada Jordi Sánchez que envió al cielo de Castalia una bola en boca de gol.

Con suspense finalizó el encuentro tras varias ocasiones del cuadro Orellut. Los malacitanos se hicieron con la victoria tras haber cocinado el partido neutralizando a un Castellón que no supo perforar la meta de un acertado Dani Barrio.

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