#Atlético || ADIÓS, ‘MONO’

1 de julio de 2001. Tras defender la portería de Ferro Carril Oeste, River Plate y Mallorca, Germán Burgos aterrizaba a orillas del Manzanares. El Atlético de Madrid transitaba por los infiernos de Segunda División, en una de las peores etapas del club en sus entonces 98 años de historia. El arquero argentino llegaba con una única misión: devolver, a través de sus paradas, a uno de los más grandes del fútbol español donde merecía. Con su característica gorra, y tras ciertas dudas de abandonar el fútbol por la música en su periplo en las Baleares, el “rock” del ‘mono’ Burgos no tardó en ganarse a la afición colchonera. Su objetivo se cumplió en su primera temporada como atlético, y con un spot recordadísimo por todos, el ‘mono’ salía de la alcantarilla para avisar de que el Atlético de Madrid había vuelto.

Ya en Primera, dejó momentos que han quedado en la retina del aficionado, como aquel penalti parado a Figo en el Bernabéu con la cara, que le rompió la nariz. Pero su lucha más importante no llegaría en ningún partido. A principios de 2003 le fue diagnosticado un cáncer de riñón. Aún tras recibir la noticia, y demostrando su valentía, quiso jugar ese mismo fin de semana. Tras ganar la batalla, poco después anunciaría su retirada de los terrenos de juego, habiéndose ganado el respeto y la admiración de compañeros y rivales. Pero su historia en el Atlético de Madrid no terminaría aquí, aún quedaba una etapa gloriosa que viviría varios años después.

Fue en diciembre de 2011. El equipo dirigido por Gregorio Manzano rozaba el descenso en liga y acababa de ser eliminado en Copa por un Albacete de 2.ªB. Diego Pablo Simeone, otra leyenda del club, llegaba para cambiar el rumbo desde el banquillo, y traía como segundo técnico a su gran amigo y compañero Germán. Juntos formaron un tándem que logró llevar al Atlético a otro nivel. En casi nueve años, una liga, una Copa del Rey, dos Europa League, dos Supercopas de Europa y una Supercopa de España, entrando ocho temporadas consecutivas en Champions League, con dos finales. En su papel, Germán ‘mono’ Burgos fue clave, como gestor de vestuario y como perfeccionista en la estrategia, algo muy importante en estos últimos años de éxitos. También ganando finales en las que Simeone estaba en la grada. Quedará en la memoria aquel abrazo entre el ‘Cholo’ y él en el Camp Nou tras conseguir la Liga 18 años después.

Este curso, durante el confinamiento provocado por la pandemia de Covid-19, Germán Burgos anunciaba que deja de ser el segundo entrenador del Atlético de Madrid. El argentino se ve preparado y quiere ser primer espada de un nuevo proyecto en otro club. España o Argentina parecen ser los destinos más probables para comenzar una nueva aventura. La plantilla quería dedicarle un último título, aquel que no se ha podido conseguir nunca. No pudo ser, tras la eliminación ante el Leipzig en cuartos. Solo queda desear suerte a un ícono en la portería y en los banquillos del Atleti, y esperar que algún día los caminos del club y Burgos se vuelvan a juntar en una tercera etapa, tal vez como primer entrenador.

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