#Retro || ¿POR QUÉ LOS JUGADORES QUIEREN EL Nº 10?

El dorsal nº 10 es tan ansiado en el mundo del fútbol actual porque a lo largo de la historia las grandes leyendas solían lucir este número en su espalda. Este hecho hace que muchos futbolistas del siglo XXI se identifiquen con este dorsal como puede ser el caso, entre otro muchos, de Lionel Messi (F.C. Barcelona), Lothar Matthäus (Bayern de Múnich) o Francesco Totti (A.S. Roma), aunque también el número 10 puede suponer demasiada carga simbólica y la carrera del jugador acabe de la peor manera posible, donde podemos encontrarnos casos como el de Robinho (Manchester City), Arda Turan (Atlético de Madrid) o James Rodríguez (Real Madrid C.F.). Sin embargo, este suceso tiene un origen y una explicación que parece que hubiese sido elegida por la mismísima diosa de la Fortuna.

Para conocer esta historia habría que remontarse a los años 50 ya que, anteriormente, los jugadores no llevaban ni número ni nombre en el dorsal de la camiseta. En el Mundial de Brasil de 1950, los jugadores empezaron a lucir números en las camisetas de los titulares. Cuatro años después, en el mundial de Suiza de 1954, los jugadores tendrían un dorsal fijo durante todo el campeonato.

Imagen: Futbolistas años 40

Posteriormente, concretamente en el Mundial de Suecia de 1958, se produjo un hecho que cambiaría por completo la historia del número 10. En ese mundial, la selección de Brasil envió los listados de los jugadores convocados, pero en ese listado no estarían los dorsales de dichos jugadores. Ante la necesidad de buscar dorsales, Lorenzo Villizio, integrante del Comité Organizador de la Federación Internaciones, asignó al azar los números que lucirían los jugadores a sus espaldas.

Así pues, el dorsal número 10 sería asignado a un joven de tan solo 17 años que viajaba como suplente. Edson Arantes do Nascimiento, conocido popularmente como Pelé. El delantero de La Canarinha se convertiría en una auténtica revelación del campeonato y llegaría a maravillar al mundo entero. La selección brasileña acabaría coronándose como campeona de la Copa del Mundo de 1958 y en la que Pelé anotaría un total de 6 goles, comenzando el torneo como suplente.

Imagen: Pelé luciendo el nº 10.

Con el paso del tiempo, la camiseta con el dorsal con el nº10 tomaría fuerza gracias a la aparición de Diego Maradona, el cual sería bautizado por la prensa de la época como «El Pibe de Oro». El argentino fue un jugador con un dominio del balón y con una habilidad que elevó dicho dorsal a su máximo exponente.

La norma de la enumeración del 1 al 11 sería abolida en 1993, en un primer momento, por la liga inglesa. De esta manera, los jugadores podrían llevar cualquier número en su dorsal hasta el límite de jugadores permitidos en plantilla y, además, se comenzarían a lucir el nombre o apellido de los futbolistas en su espalda. Posteriormente, el resto de ligas empezarían a adoptar estas medidas de enumeración, adoptando así un sistema de enumeración que vaya desde el 1 al 99 y, así, cada jugador podría escoger un dorsal concreto.

Imagen: Jugadores con el dorsal nº 10

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