Hay momentos en la historia en la que las personas se unen, las sociedades se juntan y las comunidades se convierten en una sóla. La caída de las torres gemelas en 2001, el 11-M en Atocha, los atentados de la Sala Bataclan en París o el trauma colectivo que vivimos actualmente por el COVID-19. En Liverpool uno de esos días fue el 15 de abril de 1989, cuándo 96 aficionados fallecieron aplastados contra las vallas de un estadio en Sheffield. Desde entonces cada año que pasa, el 15 de abril marca un punto en el calendario de todos aquellos aficionados del Liverpool y el resto de habitantes de la orilla del Merseyside.

Memorial de los 96 fallecidos en Hillsborough con nombres y edades a la entrada de Anfield. (Liverpool FC)

Semifinal de la Copa inglesa de la temporada 1988/99. Miles de aficionados entran en Leppings Lane, uno de los fondos de Hillsborough, para animar a su equipo. El lugar de aquel encuentro era el estadio del Sheffield Wedsneday, en el Norte de Londres. El Liverpool y el Nottingham Forest se jugaban un puesto en la final a partido único. Nadie se esperaba entonces que la mayor tragedia de la historia del deportes inglés estaba apunto de suceder.

2 horas separan Liverpool de Sheffield por carretera. La mañana del 15 de abril de 1989 miles de fans reds se preparaban para partir de sus casas hacia el estadio de Hillsborough. Sin carretera directa, debían circular por la autovía M62 hasta Leeds para después cojer la M1 que les dejaría en su destino. La primera de ellas, estaba plagada de obras en la salida de la ciudad y se produjo un accidente. Esto hizo que se produjera un embotellamiento que rompería los planes de una llegada escalonada de los aficionados, haciendo que su llegada fuera simultánea y minutos antes del comienzo del partido. A parte del accidente, la policía montó controles a la entrada de Sheffield para realizar inspecciones a los aficionados por si llevaban cereveza en los coches y autobuses. El resultado fue el de unas calles aledañas al terreno de juego absolutamente vacías horas antes y completamente llenas pocos minutos antes de comenzar el partido.

Un policía a caballo entre la gran aglomeración de gente que esperaba a las afueras de Leppings Lane para entrar al estadio (video released by the Hillsborough inquests/ Liverpool Echo)

Otro problema añadido fue la decisión de designar las gradas a las aficiones en aquel estadio neutral. Ya que a la afición del Liverpool – más numerosa – se le asignó el fondo más pequeño, mientras que la afición del Nottingham estaba situada en el Spion Kop, el otro fondo, mucho más grande. Todo para evitar posibles enfrentamientos porque cada una de ellas llegaría por uno de los dos extremos de la ciudad.

La afición del Liverpool entraría por el Norte dónde está ubicada la grada más pequeña (Leppings Lane) y la del Nottingham Forest por el Sur en las puertas de entrada al Spion Kop (La “Tragedia de Hillsborough”, Fiebre Maldini)

La grada en 1989 no era la misma que ahora. Entonces tenía la capacidad para 14500 espectadores de pie y estaba dividida en sectores por vallas. La situación, por lo tanto, ponía a miles de espectadores esperando a las afueras de un estadio situado en pleno centro de la ciudad con un partido apunto de comenzar, intentando que miles de ellos entraran en un fondo con forma de jaula que tenía que albergar un aforo mucho mayor del que podía. Una situación habitual sin embargo en el fútbol inglés de los 80, que pasaba la peor década de holiganismo y en la que las grandes aglomeraciones e invasiones de campo eran parte de acudir a un estadio en la época.

Con esta situación sucedió la tragedia. La presión de los aficionados por entrar y no perderse el comienzo del encuentro, y el ansia de las autoridades por evitar los posibles disturbios a las afueras del estadio, hizo que se tomara la trágica decisión. Se abrió la Puerta C de acceso al estadio sin control alguno. Entraba gente con y sin entrada y dentro no había ningún staff que guiara a los aficionados para entrar. Sólo una grada que estaba llena y un túnel minúsculo que llevaba al sector central del fondo. Un túnel que era una trampa para todo el que entrara.

Momento en el que se abren las puertas de acceso al estadio. (ITV/ Footage of the crowds at Hillsborough from 1989)

Al igual que ocurrió en el Madrid Arena en 2012, las grandes montoneras de gente hicieron que los unos comenzaran a aplastar a los otros y fuera imposible caminar y mucho menos respirar. Las grandes avalanchas aquel día hiceron que decenas de hinchas reds murieran por asfixia o aplastados contras las vallas del estadio. 94 aquel día, 96 en total.

Foto del túnel de entrada al sector central de Lepping Lane en 1989 (The Guardian/ Pa)
Imágenes de hinchas aplastados contra las vallas del fondo que se convirtieron en una jaula mortal. (Inculpadas seis personas por la tragedia de Hillsborough 28 años después/ República)

La actuación policial fue más que negligente. A parte de dejar entrar a la gente sin control, no se favoreció la ayuda a los heridos a pie de campo. Aún viendo la situación se pensaba que se trataba de una invasión de campo producida por hooliganismo. Y el pasado del Liverpool en este ámbito no ayudaba (Tragedia de Heysel). Por ello, no se permitió que 46 ambulancias entraran al estadio a auxiliar a los heridos. Fueron los propios aficionados los que arrancaron los carteles publicitarios para usarlos como camillas y buscar ayuda a la gente que yacía en el césped.

Se demostró aquel 15 de abril que el dispositivo que se montaba en los partidos no estaba preparado para este tipo de tragedias. 96 muertos con edades comprendias entre los 10 y los 67 años, y un total de 766 heridos. Entre los fallecidos, un primo de 10 años de la leyenda del Liverpool, Steven Gerrard. En el documental de Amazon Prime “Make Us Dream” el capitán citó cómo vivió aquella tragedia con sólo 8 años.

Fue el peor día de nuestras vidas. El saber que mi primo murió allí me sirvió de motivación para ser el jugador que fui (…) Al igual que yo, todo el que vivía en Liverpool conocía a alguien que había muerto en Hillsborough. Es horrible”

Steven Gerrard sobre la tragedia de Hillsborough
Steven Gerrard llora en las gradas de Anfield durante el 23º homenaje a las víctimas de Hillsboroug con Kenny Dalglish a su derecha (Getty Images, Daily Mail)

96 personas que unieron la parte red y la parte azul de la ciudad, conmocionaron a todo el conjunto de la población e hicieron de la comunidad sólo una ante esta tragedia. Después de este acontecimiento, se tomaron decisiones trascendentales en el fútbol inglés, como la eliminación de las vallas de seguridad en los estadios y de las gradas para estar de pie, y se impuso un rigoroso control a la violencia a los estadios. La culpa de la tragedia fue de la policía, las medidas se seguridad de los partidos de fútbol de aquella época y unas coincidencias inoportunas e inevitables. Pero todo esto, se llevó demasiadas vidas inocentes de fans que sólo querían ver un partido de fútbol.

Nunca Liverpool se olvidará de aquellos 96. Desde aquel día se buscó justicia para culpar a aquel que abrió las puertas. Desde entonces cada 15 de abril se canta a cappella un meláncolico You’ll Never Walk Alone y se lanzan 96 globos rojos por las 96 víctimas. Justicia para los 96.

Logo de la campaña de justicia para los 96 de Hillsborough (http://www.contrast.org/hillsborough/home.shtm)
Insignia que lleva el Liverpool en la parte trasera de la equipación conmemorando las 96 víctimas de la tragedia y apoyando la campaña de justicia por las víctimas con las dos antorchas (Liverpool FC)
2 fotos de Anfield en el homenaje a las víctimas 30 años después, en 2019, en un partido ante el Chelsea (Getty Images, PA / Daily Mail)

Esta ha sido la historia de la tragedia de Hillsborough. Y este nuestra particular conmemoración desde El Señor del Balón y la sección del Liverpool. Esperemos que les haya gustado.

Aficionados del Liverpool yacen sobre el césped esperando ser atendidos (AP Photo, File)

La información acerca de la Tragedia de Hillsborough es mucho mayor y existen miles de artículos y decenas de documentales sobre lo que supuso para la ciudad de Liverpool, su trascendencia nacional, el cambio que llevó al fútbol inglés o los juicios llevados a cabo en busca de culpables. Se omite por lo tanto en este artículo la relación del gobierno de Margaret Thatcher con la tragedia o la portada del periódico “The Sun” el día después de la tragedia. En la redacción de esta entrada se ha priorizado el explicar qué fue, cómo sucedió y el por qué, tomando diferentes fuentes de periódicos de tirada nacional británica y documentales.

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