Querido lector, sí tú, que estas ahora mismo leyendo este artículo y preguntándote a la vez el porqué del dirigirme a ti. Tú que te encuentras confinado en tu domicilio tras la grave situación que estamos viviendo actualmente por culpa del maldito y dichoso coronavirus, y sí, hablo de él con propiedad, ya que tras varias semanas de temor y pánico que hemos y estamos viviendo, mi mejor herramienta es tirar de bolígrafo y papel para apoyarte y decirte tan solo una cosa, GRACIAS.

Gracias a ti, que te encuentras sin poder estar con tus seres queridos, sin darles besos, abrazos o un básico gesto como una caricia. Gracias a ti, que por más que luchemos todas las personas, tu estás en tu casa ayudándote a ti mismo y a otras personas. Gracias a ti, que no puedes salir como todos los fines de semana al estadio a animar a tu equipo o sin poder ir al bar de siempre con los parroquianos y hacer la tertulia del partido, como si de un programa se tratase. Gracias a ti, que al igual que miles de personas que de una forma u otra, están colaborando y uniéndose en la lucha para poder acabar con “el bicho” que está provocando miles de lágrimas que salen por los ojos como si de algo normal se tratase. También quiero dedicar las gracias a los que son acogidos en este medio, a los jugadores y equipos futboleros, que también están poniendo su granito de arena, donando miles de materiales, dinero, o estadios. Gracias en especial al doctor Felipe Segura, que ha dejado por un momento de ser el doctor del Granada CF para colaborar con el 061. Gracias a todos mis compañeros de profesión, que siguen en pie de guerra para llevar la información a miles de hogares. Gracias al fútbol, que reafirmas una vez más que la congregadora unión que celebrabas es vital en nuestras vidas. Gracias a todos los lectores, que aunque ahora no estemos por el mejor momento, esperamos poder contar las mil y una noches de vuestros equipos, narrando con gana y entusiasmo como gana, muere con honor o con desidia.

Y por último, gracias a los héroes de verdad, a los que sin vosotros nada sería lo mismo. Para algunos seréis personas normales que cumplen su labor al igual que todos, pero no, vosotros estáis en la línea divisoria, en la línea de fuego que rompe entre el bien y el mal, intentando derrotar a este mientras que nosotros, anonadados, estamos saliendo a apoyaros a los balcones siempre que se puede. Gracias en especial a médicos, enfermeros, policías, guardias civiles, militares y cuerpos ayudantes, sin olvidarnos de otro pilar básico actualmente como son los cajeros, reponedores, camioneros, limpiadores, farmacéuticos, libreros… Sin poder completar esta inmensa lista de agradecimientos a profesionales, me reitero y añado una simple palabra que nos da una sonrisa de oreja a oreja, GRACIAS.

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