#SevillaFC || LA HISTORIA INTERMINABLE (Parte IV)

El 1 de Agosto de 1995, el Sevilla FC recibiría una llamada de la LFP, y le comunicaban que al igual que el Real Club Celta de Vigo jugarían en la Segunda División B de España al no presentar de manera recurrente un presupuesto de aval del 5% aunque días después, el club hispalense hacía público un documento que hacía demostrar el cumplimiento de dicha normativa. La respuesta de los aficionados fue abrumadora, que no dejaba de mandar señales de desigualdad con la decisión de la Liga aunque 16 días después de una angustiosa espera le comunican que seguirá perteneciendo a la primera división española

Rectificado el rumbo de la entidad, y tras superar dos descensos, se comienza a construir la base del futuro Sevilla FC. La directiva, con Roberto Alés a la cabeza, confía el devenir del club a Joaquín Caparrós y Monchi. La gestión ambiciosa del nuevo presidente José María Del Nido constituyó la vuelta a la grandeza.

En la temporada 1996/97 el Sevilla descendió a Segunda División, donde permaneció dos años, logrando el ascenso en la temporada 1998/99, tras superar al Villarreal CF en la fase de promoción.

En mitad de este caos deportivo e institucional tiene lugar la Junta General Extraordinaria del 15 de mayo del 97, tras la cual fue nombrado presidente Rafael Carrión.

El siglo finaliza descendiendo de nuevo a Segunda División y con una grave crisis económica. En este delicado momento toma las riendas del club Roberto Alés.

“No hay ni para balones”, así definía Roberto Alés su llegada a la presidencia. Impuso una economía de austeridad, en la que incluso se llegó a plantear como opción real el traslado al Estadio Olímpico de la Cartuja, y puso freno a la deriva que llevaba al club a la quiebra técnica.

Alés contrató a Joaquín Caparrós para el banquillo y confío la dirección deportiva a Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi. La a priori arriesgada apuesta no pudo ofrecer mejores resultados.

En mayo de 2002 accede a la presidencia José María del Nido, con una apuesta fuerte y osada, llena de ambición. Con Del Nido se comienza a hablar de “salto de calidad” y de abonarse a soñar, arrancando una trayectoria ascendente que se transforma en auténtico paso adelante en lo deportivo, económico e institucional.

En el pretérito mes de enero de 2004 se efectuó la venta de José Antonio Reyes, la figura más destacada del equipo en ese momento, al Arsenal FC inglés, lo que permitió reducir considerablemente la deuda que arrastraba el club y disparar su crecimiento.