#SevillaFC || LA HISTORIA INTERMINABLE (Parte II)

En 1917, el Sevilla FC se convertiría en el primer ganador de la copa de Andalucía tras ganarle al otro equipo del mismo fundador, el Recreativo de Huelva por un resultado de 4-0

Por el momento, no se conocía una victoria aplastante por ningún equipo hasta la fecha del 10 de Marzo de 1918, donde el Sevilla FC le ganaría al recién renombrado Real Betis Balompié o antiguo Sevilla Balompié por un abultado resultado de 22-0.

El 20 de octubre de 1918 el Sevilla FC inaugura su segundo campo de sport, esta vez en la Avenida de la Reina Victoria, la cual daría nombre al campo. Son los años de los Campeonatos de Andalucía casi sin solución de continuidad (todos, menos un subcampeonato entre 1917 y 1928), lo cual le valdría que al club le llamasen el eterno campeón de Andalucía.

Spencer, Kinké o Brand, con su juego de filigrana y pase corto, inventando la Escuela sevillista, tuvieron mucho que ver, sobre todo a raíz de la recordada semifinal de copa frente al Athletic Club de Bilbao en 1921, ganada ampliamente por los sevillistas en el terreno de juego, y perdida en los despachos por alineación indebida.

Tal y como hemos mencionado anteriormente, la figura del primer entrenador respondía al nombre de Charles O´Hagan, aunque durante está gran época donde vamos a conocer grandes sorpresas del club sevillano, habrá una gran cantidad de personas ligadas al club, las que querrían llevarlos en volandas.

A comienzos de la década de 1940 el Sevilla cambia, por disposiciones legales, el nombre inglés con el que fue fundado en 1890 por la españolización del mismo, pasando a ser Sevilla Club de Fútbol y Ramón Sánchez-Pizjuán es sustituido en la presidencia del club.

En la temporada 1945/46 el Sevilla CF se situará en el peldaño más alto del fútbol patrio, resultando campeón de Liga. El equipo entrenado por Ramón Encinas llegaba a la última jornada con un punto de ventaja sobre el Barcelona CF y todo quedaba pendiente del envite frente a los culés en su feudo. Los catalanes eran campeones si lograban ganar ante su público, pero al Sevilla le bastaba el empate.

El partido se antojaba como una verdadera contienda final. El abarrotado estadio de Les Corts vio como un gol de Araújo en el minuto 7 era suficiente para alcanzar un definitivo empate a uno, lo que dio el título liguero a los sevillanos. La alineación de aquel día fue: Busto; Joaquín, Villalonga; Alconero, Antúnez, Eguiluz; López, Arza, Araujo, Herrera y Campos.

La vuelta de los campeones de Liga a Sevilla fue todo un acontecimiento. La expedición, que viajaba en autobús, paraba en cada ciudad y pueblo donde se lo solicitaban. Córdoba o Carmona fueron algunas de las ciudades donde la comitiva se apeó. En Sevilla los balcones engalanados recibían a los triunfadores, que en loor de multitudes fueron recibidos en el Ayuntamiento por el pleno y el alcalde. La entrega de la copa se realizaría siete días después en un partido homenaje en el Estadio de Nervión donde compitieron el campeón y el Granada CF