#CityUnited||LOS DEBERES SE HACEN EN CASA

Un derbi extraño este partido de vuelta de semifinales de la Copa de la Liga en el Etihad este miércoles de finales de Enero. Un City con un planteamiento efectivo del partido no pudo mover el zero del marcador ante un United que, como contra todos los grandes, luchando ha conseguido el gol, por desgracia para los ‘devils’, insuficiente.

Los ‘Skyblues’ impusieron su ley

El partido comenzaba con un planteamiento al que estamos acostumbrados de sendos equipos. El City, tranquilo con el resultado a favor, salía a dominar el juego y esperando al equipo contrario en la línea defensiva para que éste se estirara y así liberar tanto a Rodri como Gündogan en el centro del campo. Al tener más espacio en el medio, el tiempo que ganaban para girarse se transformaba en un pase entre líneas para Kevin de Bruyne, Bernardo Silva o al mismo ‘Kun’ Agüero cuando bajaba a recibir más lejos de su posición natural. Este planteamiento táctico ayudó a los de Guardiola a merodear constantemente la portería de De Gea, la cuál defendió estupendamente con buenas paradas en la primera parte.

El United aguantó la tempestad

Sin embargo, los ‘red devils’ supieron aguantar con la portería a cero el inicio asfixiante del equipo local. No tenían un partido fácil por delante. Necesitaban dos goles para empatar el resultado de la ida en Old Trafford, un nefasto 1-3. Aunque no tan nefasto teniendo en cuenta el formato de competición de la EFL que no valora con bonus los goles fuera de casa.

El planteamiento de Solskjaer no era distinto al que suele usar en partidos importantes. El equipo bien replegado atrás, sin conceder espacios (misión complicada para Wan Bissaka contra la dupla de su banda Sterling-Cancelo), y esperando a recuperar balón para poder sorprender al contragolpe. Aún así, no les quemaba la pelota a los visitantes para salir jugando desde atrás si la ocasión lo merecía.

Así, con gran parte del tiempo de la primera parte en campo de los ‘reds’ y un Manchester City con grandes ocasiones y poco acierto, llegó el gol de Matić en el minuto 35 con un gran disparo que batía a Claudio Bravo. Y con alguna ocasión en intento de empatar se fue el partido al descanso con resultado a favor del United, paradójicamente.

Calma tensa

El ambiente de la segunda parte, a medida que avanzaba, se volvía cada vez más confuso. El equipo que más ocasiones generaba no podía ante el que con apenas fortuna alcanzaba el área rival y, aún así, iba por delante en el marcador. Sin embargo, el resultado no convencía a ninguno de los dos equipos. El City quería matar a su eterno rival, ya que estaban a un gol de meterles en un aprieto. Los de Solskjaer, insatisfechos con un resultado que no les valía para tener opciones a ir a la final.

Así las cosas, el United no parecía lanzarse al ataque, siendo fiel a el plan táctico inicial. El City, a lo suyo, seguía fallando ocasiones y los tiros a puerta subían al casillero. Hasta !3 veces probaron los atacantes locales a perforar el arco de un De Gea que, igual que en el principio del encuentro, defendía con solvencia sus tres palos.

El fútbol estaba siendo caprichoso, y no decantaba la balanza ni para unos ni para otros. Incluso una ocasión generada por un fallo de Maguire acabaría en los pies de David Silva que, inexplicablemente, con tiempo para definir delante del portero, pasaría el balón hacia atrás rezando para que Gündogan no tuviera oposición… que sí encontró.

Cabe destacar también la gran segunda parte de los dos pivotes del Manchester United, Fred y Matić, que dirigirían el juego y darían consistencia a su equipo en los momentos más complicados del partido. Pero, en una falta táctica provocada por Matić, con una tarjeta encima, dejaría a los diablos rojos con 10 jugadores. Estos no se rendirían sabiendo que tenían a un gol el ir a penaltis. Y ante esta situación de gran tensión debido al margen de tiempo cada vez más corto, el City disfrutaba del juego, parecía que a los jugadores del Etihad no les afectara la presión. Gestionaban el partido a sus anchas, haciendo el juego con el que se sienten seguros, el bonito.

Finalmente el partido terminaría con 0-1 para un Manchester United al que se le había acabado el tiempo para tambalear a sus vecinos. El City, ante los suyos y contra los de al lado, ya es finalista de la Copa de la Liga de Inglaterra, que se las verá contra el Aston Villa en Wembley.